La mayor caída en 13 meses

La economía brasileña se contrajo 1,20% en el segundo trimestre

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil
Dilma Rousseff, presidenta de Brasil EFE

La economía brasileña se contrajo un 1,20 % en el segundo trimestre en comparación con el primero, según un índice divulgado hoy por el Banco Central que es considerado como una previa del producto interior bruto (PIB).

El llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que el Banco Central utiliza para intentar anticipar el comportamiento del PIB, registró en junio su segunda merma consecutiva este año y la mayor en trece meses.

La actividad económica, que ya había retrocedido un 0,18% en mayo, registró una caída del 1,48% en junio, la peor evolución para un mes frente al inmediatamente anterior desde mayo de 2013, cuando la economía se retrajo un 1,68% frente a abril.

Otros indicadores ya habían mostrado una caída de la producción brasileña en junio, principalmente de las fábricas y del comercio, debido a los numerosos días festivos que fueron decretados durante el Mundial de fútbol organizado por el país.

Antes del Mundial, la economía brasileña ya venía enfrentando dificultades por el aumento de la inflación, que redujo el poder adquisitivo de las familias y que obligó al organismo emisor a elevar la tasa básica de interés hasta el 11% anual, su mayor nivel en dos años y medio.

El aumento del coste del dinero redujo las inversiones e hizo caer la confianza de los inversores a sus menores niveles en varios años.

De acuerdo con los datos divulgados hoy por el emisor, la economía brasileña se retrajo un 1,54 % en el segundo trimestre en comparación con el mismo período del año pasado, pero este porcentaje no tiene en cuenta los efectos estacionales.

Según las mediciones del Banco Central, ante el mal desempeño del segundo trimestre, la economía brasileña tan sólo creció un 0,13% en los primeros seis meses de este año si se compara con el primer semestre de 2013.

El organismo también calcula que la economía se expandió un 1,41% en los últimos doce meses hasta junio en la comparación con el período entre julio de 2012 y junio de 2013.

Los números definitivos, sin embargo, sólo serán divulgados el 29 de agosto próximo por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), responsable por la medición del PIB del país.

Los datos del indicador previo, sin embargo, confirmaron la tendencia a la desaceleración de la economía brasileña señalada hasta ahora por todos los indicadores económicos, principalmente por los relativos a la producción industrial, sector que vive una acentuada crisis.

Igualmente refuerzan el pesimismo de los economistas de los bancos privados, que han ido reduciendo su previsión para el crecimiento de la economía brasileña por once semanas consecutivas y que la semana pasada dejaron en el 0,81%.

El Gobierno, más optimista, espera una expansión económica de cerca del 2%, en tanto que el Banco Central redujo recientemente su proyección al 1,60%.

Todas las proyecciones permiten prever para este año una fuerte desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013.

Tras haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011, de sólo el 1% en 2012 y del 2,3% en 2013.