En 2013 había una red con 52.221 cajeros, un 7,18% de cajeros menos que el año anterior

Cuando la elección de cajero no es posible, ¿qué podemos hacer?

Cuando la elección de cajero no es posible, ¿qué podemos hacer?

Las tarjetas bancarias se han convertido en uno de los instrumentos financieros con más relevancia o al menos con más presencia entre la población. En 2013 había 69,75 millones de tarjetas bancarias en circulación según datos del Banco de España, entre tarjetas de débito y tarjetas de crédito. Con ese volumen de tarjetas, es importante que la red de cajeros sea también amplia. La red en 2013 estaba compuesta por 52.221 cajeros repartidos por todo el territorio, un 7,18% menos que el año anterior.

Sin embargo, hay momentos en los que no es posible hacer uso del cajero automático para poder disponer de dinero en efectivo, o bien las opciones son reducidas. Por ejemplo en algunas de las siguientes situaciones

  • En centros comerciales. Los puntos en los que hay un cajero automático en los centros comerciales son escasos, y los que hay puede que no coincidan con la entidad que se necesita lo que provocaría el cobro de comisiones.
  • En el aeropuerto. Aquí el factor prisa puede ser determinante, las opciones son mayores, pero ir con prisa puede provocar que se acabe sacando dinero del primer cajero que se vea.
  • En pueblos pequeños. Si uno se encuentra en un pueblo con escasos habitantes, o por ejemplo ha elegido hacer el Camino de Santiago, las opciones para poder sacar dinero son muy reducidas o incluso inexistentes.
  • Por incidencias. Las palabras “fuera de servicio” eliminan toda opción de disponer de efectivo en cajeros. Encontrarse cajeros con problemas técnicos es habitual a pesar de la rapidez con la que se solucionan dichos problemas.

¿Cuál es la solución?

En las situaciones antes planteadas, es difícil encontrar el cajero automático que coincida con la entidad propia y por lo tanto las opciones de disponer de efectivo se reducen. En cambio, hay forma de hacer frente a estas circunstancias.

Para cuando los cajeros que hay al alcance pertenecen a una entidad distinta a la de la tarjeta, la solución reside en contar con una tarjeta que permita la retirada de efectivo en cualquier cajero del mundo de forma gratuita, dando igual de qué entidad sea, como por ejemplo la tarjeta de débito de EVO Banco que la entidad emite gratuitamente con la Cuenta Inteligente o con la tarjeta de débito del Banco Mediolanum, que emite sin coste para sus clientes de la Cuenta Única o Freedom.

En los momentos en los que se necesite afrontar un pago y no haya cajeros disponibles, el pago con la tarjeta es el remedio. La mayoría de los establecimientos permiten el pago con tarjeta, lo que lo facilita todo, ya que no es necesario disponer de efectivo.