Más de 100.000 españoles deciden buscarse la vida fuera del país

España ha perdido 380.000 residentes extranjeros en los últimos cuatro años

Salidas y entradas de población en España Ampliar foto

 Tras 15 años de crecimiento económico en los que sectores como la construcción favorecieron la entrada progresiva de inmigrantes a España, en el año 2008 estalló una burbuja que aún sigue acarreando consecuencias para la demografía del país. Antes de la irrupción de esa crisis, España era un lugar propicio para la llegada de inmigrantes debido a sus condiciones económicas, geográficas y climatológicas. No obstante, la tendencia ha cambiado radicalmente y muchos de estos extranjeros han decidido buscarse la vida lejos de nuestras fronteras. Además, estamos asistiendo a una oleada de emigraciones de los españoles sin precedentes en lo que va de siglo.

Si se contabiliza el cómputo global tanto de españoles como de extranjeros que han participado en estos flujos migratorios, el año 2008 aún registró un saldo positivo con la llegada neta de 310.642 inmigrantes. En el 2009 se rompió la tendencia y se empezó a igualar el saldo migratorio, con un  neto de 12.845 entradas. De este modo comenzó una progresiva pérdida de población que en el 2013 llegó a alcanzar un saldo negativo de 256.849 personas, según datos del INE. Por tanto, la tendencia alcista que España registraba en los años anteriores a 2008, empieza su bajada en 2009 y se intensifica definitivamente en el año siguiente para comenzar una bajada que por el momento no encuentra suelo.

Atendiendo al fenómeno de los movimientos migratorios extranjeros, hay en España 380.000 inmigrantes de este tipo menos que en el año 2010. Si observamos la foto fija que es el padrón, desde el 1 de Enero de 2010 se registran 1.071.712 extranjeros menos que en la actualidad. La diferencia entre estas dos estadísticas se puede deber a que el padrón es un censo en el que hay que registrarse. Muchos extranjeros no renuevan su alta en este tipo de censo, aunque pueden seguir en territorio nacional, y por este motivo hay tales diferencias. Los países que más población han perdido en España según este censo son Rumanía, Reino Unido y Ecuador. Marruecos ha sido la única nación que ha crecido en número de habitantes en España, según el padrón. Los tres países que han perdido más población suman entre ellos 280.005 personas. De este modo, y sumado a otras causas como el saldo vegetativo negativo, la población española en 2013 ha decrecido un 0,47%, siendo el segundo año consecutivo en que el país pierde ciudadanos.

A este fenómeno se une la irrupción de la emigración española. Cada vez más residentes deciden buscarse la vida lejos de nuestras fronteras. En el año 2008 salieron de España 33.505 ciudadanos. El saldo migratorio era prácticamente cero ya que volvieron al país 31.701 españoles. La cifra de salidas se ha multiplicado por dos en tan solo 4 años, (79.306). Por su parte, las entradas se mantienen en 33.393. De este modo, en el año 2013 el saldo migratorio fue negativo, con 45.913 habitantes menos en España. Desde el año 2010, que ha sido el ejercicio en que este flujo migratorio ha empezado a acusar descensos agudos, 101.384 españoles se han marchado fuera de España. La lenta mejora que experimenta la economía española podría empezar a notarse en el descenso de las salidas de los españoles.