Editorial

Financiación para las ‘start-ups’

La financiación empresarial en España es, por encima de todo, bancaria, con unos porcentajes abrumadores sobre el total del crédito, muy superior a lo que ocurre en otros países europeos, y muy alejados del modelo americano, en el que la banca tiene una porción muy pequeña de este negocio. La cultura financiera norteamericana, instigadora de la búsqueda del riesgo, ha propiciado siempre la aparición de mecanismos no bancarios de apoyo de los emprendedores, y de ellos han salido la inmensa mayoría de las historias de éxito corporativo de la primera economía del mundo. En España se han promovido en los últimos meses mecanismos complementarios a los de la banca, dando más espacio al capital riesgo, a la autofinanciación, al crowdfunding, etc. Pero siguen existiendo innumerables proyectos con futuro pero sin dinero.

Para una parte de ellos dos emprendedores han creado una plataforma que funcionará como una especie de bolsa, de mercado secundario, para financiar start-ups sin la necesidad de que sus creadores pierdan el control político de los mismos. La plataforma permitirá a los inversores profesionales comprar y vender derechos económicos de proyectos, pero retener el poder de voto a quienes gestionan la sociedad. Existen y funcionan en EE UU y deben ser replicados en España.