Las operadoras locales contemplan todavía la posible venta de TIM Brasil

Telefónica abre la vía a más fusiones en Brasil con la ofensiva sobre GVT

Telecom Italia aseguró ayer que va a estudiar todas las opciones en este mercado

Fachada del edificio de Telefónica en Gran Vía, Madrid.
Fachada del edificio de Telefónica en Gran Vía, Madrid.

El mercado brasileño de las telecomunicaciones, uno de los mayores del mundo, sigue en ebullición. La oferta de 6.700 millones de euros presentada por Telefónica a la francesa Vivendi para quedarse con su filial GVT va a desatar nuevos movimientos corporativos, según coinciden distintas fuentes del sector. Ahora, las miradas se centran en el posicionamiento de Telecom Italia y las decisiones que pueda tomar sobre el futuro de su filial TIM Brasil, segundo operador de móviles con un 26% del mercado.

En el sector no se descarta con una futura ruptura de TIM Brasil y su venta en distintas partes. Así, por ejemplo, Banco Sabadell indicó que la compra de GVT limitaría las opciones de TIM Brasil, por lo que “el escenario de consolidación del mercado móvil quedaría más cerca”. En esta línea, Fidentiis señaló que la transacción elevará la presión sobre el resto de competidores de Telefónica en el país, especialmente TIM y Oi. “Creemos que esta oferta no excluye la eventual adquisición de TIM Brasil, pero esta no es una transacción a corto plazo”, advirtió la entidad.

De momento, el movimiento de Telefónica ha provocado una fuerte sacudida en el cuartel general de Telecom Italia, también envuelta en la transacción. Y es que el grupo español ha ofrecido a Vivendi un 8,3% del capital de la teleco transalpina. El consejero delegado de Telecom Italia, Marco Patuano, aseguró ayer que su compañía va a estudiar todas las opciones estratégicas en Brasil, un mercado que aporta un tercio de los ingresos del grupo. El directivo, no obstante, aseguró que la compañía no presentará ofertas alocadas en Brasil.

En este sentido, Telecom Italia se encuentra con las manos atadas para afrontar posibles operaciones, según fuentes del sector, dado su alto endeudamiento. La operadora indicó que su deuda neta financiera a la conclusión del primer semestre era de 27.358 millones de euros, casi 1.500 millones menos que en la misma fecha del año anterior. Telecom Italia, además, sigue sufriendo un deterioro en sus cuentas. El grupo indicó que sus ingresos, en términos orgánicos, bajaron un 6,5% entre enero y junio hasta 10.551 millones de euros. El Ebitda, a su vez, descendió un 5,3%.

En este contexto, la venta de TIM Brasil sería una de las opciones de Telecom Italia para reducir deuda, tal y como han reiterado numerosos analistas a lo largo del último año. Una opción que ha descartado Patuano hasta el momento, pero por la que apostó Telefónica durante mucho tiempo, en su periplo como accionista de Telecom Italia, presencia que parece llegar a su fin.

De todas formas, cualquier movimiento necesitará contar con el respaldo de los reguladores. De momento, las autoridades de la competencia parecen ver bien la oferta de Telefónica por GVT. Y es que, de completarse en todos sus términos podría significar el adiós definitivo a Telecom Italia. El Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) afirmó a finales de 2013 que Telefónica debía salir de Telecom Italia si quería mantener el control de su actual filial en el país.

En estas circunstancias, según fuentes del sector, las autoridades reguladoras brasileñas deberían facilitar los acuerdos entre operadores móviles, tal y como está empezando a suceder en Europa. Los operadores, tal y como explican estas fuentes, están advirtiendo del progresivo endurecimiento de la competencia, ahora ampliado con la llegada de los operadores virtuales, un factor que podría penalizar a la inversión en redes de nueva generación en el país. “Con la consolidación, el mercado pasaría a ser más racional”, afirman.

Mejora de los ratios de deuda

La compra de GVT, financiada a través de ampliaciones de capital, permitirá a Telefónica mejorar su ratio de deuda frente a Ebitda. Carlos Winzer, vicepresidente de Moody’s, destaca que la compra de GVT aportaría a la teleco española cerca de 700 millones de euros al año en Ebitda.

En este sentido, el experto señala que con la decisión de financiar la adquisición con ampliaciones de capital, Telefónica ha dado prioridad a su compromiso de mantener el apalancamiento. La agencia de calificación recordó que la operadora se comprometió a situar la deuda neta por debajo de 43.000 millones de euros a finales de 2014, con un ratio de deuda frente a Ebitda de 2,35 veces. Aunque, el reto de mantener este objetivo es cada vez más complicado este año por la presión sobre el Ebitda en el mercado español. Moody’s cree que, desde el punto de vista crediticio, la operación de GVT es buena para Telefónica, pero no lo suficiente para mejorar la perspectiva negativa, por los problemas en España.

A su vez, Fitch señaló que la compra de GVT será positiva para Telefónica porque, al financiarla con ampliaciones de capital, no implicará un aumento de la deuda. La firma, que destaca que la teleco mejorará la diversificación geográfica de sus ingresos, cree que la ausencia de un mayor apalancamiento en esta transacción es fundamental para que la operadora mantenga su rating de BBB+.