Editorial

Telefónica vuelve a salir de compras

La intención de Telefónica de comprar la empresa brasileña de telecomunicaciones GVT, ahora en manos de Vivendi, confirma la vocación global de la multinacional española y su decidida política de concentrarse en los mercados más sólidos, emergentes o no, para sacarle partido de forma intensiva a sus participaciones. En los últimos meses, coincidiendo con algunas decisiones para combatir la durísima crisis en España, la compañía ha acometido una intensa gestión financiera destinada a reducir los niveles de endeudamiento, y se ha retirado de algunos mercados demasiado locales, con pocas posibilidades de crecimiento; ha vendido Irlanda, República Checa y no descarta dejar Italia. Ahora tales recursos los volcará en los mercados más voluminosos, como el brasileño, el alemán, el británico y el español, sin descartar movimientos a medio plazo en México.

Telefónica vuelve a la carga con su tradicional carácter competitivo en cada sitio en el que opera, y en este caso lo hará echando mano de nuevas aportaciones de capital de sus socios, aquí y en Brasil. Pretende ganar terreno en un mercado demográficamente muy denso y con herramientas polivalentes, que le permitan presentar ofertas combinadas, con móvil, fijo y banda ancha para tráfico de datos y todo tipo de contenidos.