Presidenta de honor de Luxury Spain

Los pequeños caprichos de Beatriz de Orleans

Beatriz de Orleans.
Beatriz de Orleans.

Representa el lujo, a pesar de que en los últimos años ha tenido que apretarse el cinturón como la mayoría de los españoles. Durante más de dos décadas fue la cara visible en España de Dior, y ahora lo es de Luxury Spain, asociación que reúne reconocidas marcas españolas con el fin de hacer lobby y reivindicar el trabajo de empresas, como la aceitera Castillo de Canena, las firmas de cosmética Alqvimia o Germaine de Capuccini, o los hoteles spas Six Senses. Nacida en París, aunque no confiesa cuándo, es licenciada en Ciencias Políticas, y defiende a capa y espada un sector que sigue creciendo en todo el mundo a un ritmo de entre el 4%y el 6%, según un estudio elaborado por la consultora Bain & Company. “Este mercado no ha muerto con la crisis, tiene una salud fantástica y va muy bien, sobre todo en ciudades como Barcelona”.

 En su opinión, el lujo nace cuando se acaba la necesidad. Y no solo tiene que ver con la adquisición de un bien de elevado precio. Es mucho más. “En España lo relacionamos con el dinero y no es cierto que tenga que ser así, tiene que ver con la cultura, el arte o la música. Un verdadero lujo es admirar una buena puesta de sol”, señala De Orleans, que defiende la compra de un buen producto artesanal porque es más duradero. “Los productos de usar y tirar ya no sirven, ahora todo no puede ser tan efímero”.

 DE RIOJA. Dice que como buena francesa le gusta el vino, sobre todo el tinto, y a ser posible de Marqués de Riscal. “Antes, el vino lo traía de Burdeos, ahora no”.

Los pequeños caprichos de Beatriz de Orleans

EL CIELO DE MADRID. Ha vivido en distintas países del mundo –Estados Unidos, Marruecos, Alemania, Reino Unido–, pero “como el cielo de Madrid no lo he visto en ningún lugar del mundo”.

LO MÁS BARATO. Detesta la moda de hacer kilómetros y kilómetros para conocer sitios, “cuando no hay nada más hermoso que una puesta de sol”.

GASTRONOMÍA. Le gusta comer, y entre sus locales preferidos están El Viejo León, de cocina francesa, y Horcher, “por sus platos de caza”.

FIEL A UN PERFUME. Dice ser infiel a las fragancias, salvo a Shalimar de Guerlain. Como también lo es de Sha Wellness, un spa en Alicante, donde ha descubierto la dieta macrobiótica.

MÚSICA. Escucha ópera y acude a todo tipo de espectáculos. Es asidua al festival de música Edimburgo. “Es al aire libre y no cuesta un euro”.