Cuenta con deportistas de élite para promocionar los productos

Pasión y palas de pádel en la sede de Star Vie

Tener su hogar cerca del despacho le ayuda a conciliar el trabajo con la empresa

Su experiencia como consultor le ha ayudado a diseñar la compañía

Pasión y palas de pádel en la sede de Star Vie

Entrar en el despacho de Jorge Gómez de la Vega es una experiencia parecida a acceder a un museo del pádel. Decenas de palas están expuestas en la pared. Algunas de tonalidades rosadas, otras de un color blanquecino. Objetos de pigmentación chillona y con dibujos en forma de estrella que destacan sobre el ocre de las paredes. El lugar de trabajo del director general de Star Vie, empresa dedicada a la fabricación de raquetas del citado deporte, parece el santuario de una persona con años de dedicación al pádel.

Una impresión engañosa, porque la organización, con sede en la calle Velázquez de Madrid, apenas acumula una década de historia. “Star Vie se fundó en 2002, y en 2008 el grupo inversor Las Parras compró la compañía y me puso al frente”, explica Gómez (Madrid, 1962). El director general asegura que ha propiciado cambios radicales en el modelo de negocio. “Era una empresa pequeña, con un socio en Barcelona y otro en Madrid. Tenía muy buena imagen, pero solo vendía 2.000 unidades al año”, recuerda.

La sede se trasladó de Barcelona a Madrid y la empresa pasó a comercializar un mayor número de palas, hasta las 12.400 de 2013. Ese mismo año, la compañía puso en marcha una fábrica propia en Azuqueca de Henares (Guadalajara). “Haberla montado nos permite controlar nuestro proceso de producción y mejorar la calidad de la oferta”, relata Gómez. El director general de Star Vie recuerda los problemas que conllevaba vender una raqueta fabricada por otras compañías: “Los proveedores de Argentina nos traían un buen producto, pero al cabo de unas horas el dibujo que las recubre acababa cayendo”.

“Falta empuje publicitario. Este deporte despegará el día en que Nike y Adidas lo patrocinen”

Gómez también decidió contratar a estrellas del pádel para que jugaran con las palas e hicieran más conocida la marca de la empresa. “Empezamos con Juan Romagosa, que estaba en el puesto 30 de la clasificación mundial. Conforme crecíamos, pasamos a contar con jugadores mejor situados, como Cecilia Reiter y Matías Díaz, que se encuentran ahora en la segunda y tercera posición”, explica. El poder de atracción de las marcas es aquello que necesita el pádel para ser más popular, según el director general de Star Vie: “Falta empuje publicitario. Este deporte despegará el día que Nike y Adidas lo patrocinen”.

Liderar una compañía en expansión requiere un esfuerzo considerable, que se traduce en una jornada laboral de 12 horas, repartida entre el trabajo de despacho y los viajes para negociar contratos con proveedores y distribuidores. “Un día, por ejemplo, me reúno con las personas que van a abrir un club de pádel al norte de la capital, en La Moraleja, y veo si podemos comercializar nuestro producto allí”, explica Gómez, quien asegura que su dedicación es total. “Mi teléfono está encendido 24 horas, los siete días de la semana. Exijo la misma disponibilidad a mis colaboradores más cercanos. Puedo llamar a Enrique, el director comercial, a las 12 de la noche en casa y él también puede hablar conmigo a esa hora sin problema. Estamos entregados a este trabajo”, sentencia.

Sin embargo, esta jornada laboral no le impide encontrar tiempo para sus aficiones, el pádel y el tenis: “Juego a las nueve de la noche, después de trabajar”.

Tener su hogar cerca del despacho, asimismo, le ayuda a conciliar la vida familiar con la responsabilidades en la empresa. También lo facilita que sus hijos, de 20 y 23 años, y su mujer compartan su afición por el pádel. “Los sábados juego con ella, que está más enganchada que yo. Es un deporte absolutamente popular, del que puedes disfrutar con la familia”, asegura Gómez, quien explica que en España hay dos millones de personas que lo practican. La bolsa de deporte con fundas de palas sobre el sofá del despacho es un recordatorio de que él es uno de los apasionados de este deporte.

El prototipo de Badajoz

Pasión y palas de pádel en la sede de Star Vie

Diseñar una pala de pádel requiere visitar múltiples fabricantes y estar al tanto de los avances técnicos que ellos aplican en los prototipos que diseñan. Sin embargo, en algunas ocasiones la búsqueda de nuevos modelos puede llevar a lugares insospechados.

Es el caso del objetivo preferido de Jorge Gómez de la Vega, una pala experimental que guarda en el despacho. Destaca sobre el resto por su negro intenso. El director general de Star Vie recuerda que la obtuvo en 2011, cuando visitó a un productor artesanal en Badajoz, que diseñaba raquetas como afición en un garaje: “Había construido un horno con seis paredes de caucho y había metido una bombilla allí, para calentar la pala. En una instalación convencional solo hacen falta entre 20 y 30 minutos para cocer una. Tardamos ocho horas en sacarla”. Las palas deben pasar por un horno que asa y endurece la resina que une las piezas.

El modelo experimental es un objeto más macizo y menos esbelto que los que la empresa comercializa. La apariencia de este diseño, desprovista de adornos, le confiere un aspecto mucho más primigenio. Los productos de la compañía comparten algunas de sus características, según Gómez. “Los materiales empleados, como la fibra de vidrio y de carbono, siguen presentes”, asegura.