El selectivo pasa del 11.000 al 10.500 en dos días

Cuatro riesgos y dos retos del Ibex 35 en agosto

Vista del logotipo del euro frente a la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort.
Vista del logotipo del euro frente a la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. EFE

Ha llegado agosto, el mes vacacional por excelencia en el que suele bajar el volumen de negociación en el mercado, y el Ibex 35 lo ha estrenado con pérdidas tras el varapalo sufrido el último día de julio, cuando el selectivo español se dejó más de un 2%. La sesión de hoy amenaza con ser un calco de la de ayer, pues los descensos aumentan a cada minuto que pasa y el Ibex 35 apenas aguanta los 10.500 puntos.

Hace dos días que los 11.000 puntos estaban a punto de caramelo, pero la Bolsa española se está viendo afectada por una serie de factores que “por sí solos no deberían determinar caídas muy pronunciadas, pero que juntos están propiciando una fuerte toma de beneficios en un mercado excesivamente complaciente”, opina Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4. Varios son los riesgos y los retos a los que se enfrenta el Ibex 35 este mes de agosto:

LOS PELIGROS

Crisis del Espírito Santo: El Banco Espírito Santo (BES) se encuentra en una situación límite. La divulgación de sus resultados, con pérdidas récord no esperadas por valor de 3.577 millones de euros, fue seguida de un comunicado demoledor publicado por el banco central luso en el que retiró del poder al máximo accionista de la entidad, la familia Espírito Santo, al inhibirle de capacidad de voto pese a contar con una participación del 20,1% en el BES. La entidad vivió su jornada más negra en Bolsa al caer un 40% (aunque llegó a desplomarse más de un 50%) y se ve abocada a aumentar de nuevo su base de capital, que los analistas ya cifran en 4.000 millones.

“Esperamos que las acciones continúen presionadas a la baja al menos hasta que se conozca el importe de la ampliación de capital”, indica el departamento de análisis de Bankinter.

Aunque los analistas insisten en que los problemas del banco luso son locales y “no son sistémicos”, la caída bursátil del BES “ha lastrado al sector financiero europeo en su conjunto”, según Link Securities.

Posible quiebra de Argentina: En Argentina, las agencias de calificación crediticia Fitch y DBRS han seguido los pasos de S&P rebajando el rating a ‘default selectivo’. Aunque el país ha intentado hacer frente al pago de deuda reclamada por los 'fondos buitre', el pago está bloquedado a instancias del juez Thomas Griesa, del Tribunal de Nueva York. Así, Argentina estaría al borde de la quiebra tras el fracaso de las negociaciones con los fondos especulativos, lo que “tampoco da apoyo a los mercados financieros”, comenta Miguel Paz, de Unicorp Patrimonio. La Bolsa argentina bajó ayer un 6%.

Tensiones geopolíticas: La inestabilidad causada por el conflicto en Ucrania y la adopción formal por parte de la UE de las sanciones económicas a Rusia mantienen nerviosos a los inversores, que además están pendientes de los ataques entre Israel y Palestina. “Todo ello ha alimentado los temores de que el efecto de estas sanciones se extienda a los resultados corporativos y a la economía real, frenando la recuperación de la economía mundial y, en especial, de la europea”, destacan en Link Securities.

Resultados empresariales: Natalia Aguirre sostiene que, salvo alguna excepción, los resultados empresariales presentados hasta ahora son “más positivos que negativos”, tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero algunos expertos consideran que en Europa “una vez más no están cumpliendo expectativas”, dice Miguel Paz. “Las ventas no terminan de repuntar y esto lo toma el mercado como el mejor indicador de que la situación macro, sobre todo el consumo interno, no termina de repuntar”, añade.

LOS DESAFÍOS

Datos macroeconómicos: Si hay que estar pendiente de algo, es de los datos macroeconómicos. “Vigilar que el ciclo económico vaya a mejor, lo que permitirá acelerar los resultados empresariales”, dice Aguirre. La experta de Renta 4 señala que pese a la debilidad de algunos datos en la zona euro en el segundo trimestre, “los primeros indicadores del tercero, como los PMI’s de julio, apuntan a una mejora”. Además, desde EE UU han llegado cifras de PIB mejores de lo esperado.

Bancos centrales: Los mercados siguen sostenidos por las políticas de los bancos centrales. Está previsto que la Reserva Federal (Fed) de EE UU termine con el Quantitative Easing (QE) este año y suba los tipos de interés a mediados del que viene, según el consenso. No obstante, el mercado es sensible a cualquier dato o comentario que pueda sugerir cambios. Otro banco central que subirá tipos será el Banco de Inglaterra (BOE), mientras se espera que el Banco de Japón (BOJ) siga inyectando estímulos y el BCE lleve a cabo las subastas condicionadas LTRO y aporte más liquidez después del verano.

Por lo pronto, la reunión de agosto del BCE "será de transición, Draghi no hará nada, pero la institución seguirá vigilando de cerca los datos de actividad económica, las presiones deflacionistas y la cotización del euro”, asegura Aguirre.

"Con los datos en línea con las expectativas, el banco central resaltará probablemente que este es un período de transición, y se centrará en su debate sobre los riesgos para el escenario económico", dicen desde BofA Merrill Lynch Global Research.