Argentina y Espírito Santo imponen la toma de beneficios

El Ibex cae un 2% en julio tras siete meses de subidas

Empleados de la City londinense, en las afueras de Paternoster Square. Ampliar foto
Empleados de la City londinense, en las afueras de Paternoster Square. REUTERS

Como una lata de refresco agitada que, al abrirse, termina derramando parte del contenido. Algo así ha ocurrido hoy en los mercados. Decididas en las últimas sesiones a permanecer ajenos a las tensiones que les rodean, hoy ha estallado tanta presión contenida. Las pérdidas millonarias de Banco Espírito Santo en Portugal, la suspensión de pagos parcial en Argentina y las tensiones geopolíticas que continúan de fondo han impedido a las Bolsas seguir con su senda alcista. El Ibex cede un 2,1% en la sesión hasta los 10.707,2 puntos. Este descenso en el último día de julio provoca una caída mensual del 1,98%. Es el primer mes desde noviembre de 2013 en el que el selectivo cierra en rojo. La sesión de hoy ha sido la peor para el Ibex desde mediados de mayo.

En una jornada muy negativa en las Bolsas, Grifols ha registrado un descenso del 13,97% tras presentar sus resultados. Todos los valores del selectivo han cerrado con caídas y no sobresalen por encima del resto los descensos de las compañías españolas con más exposición a Argentina como Mapfre (-2,24%), Santander (-1,99%), BBVA (-3,11%), OHL (-0,84%), Inditex (-2,17%), Telefonica (-1,17%) o Gas Natural (-0,69%). En el resto de Europa, misma tónica. El Dax alemán cede un 1,85%; el Cac francés, un 1,46% y el FTSE MIb italiano, un 1,32%. Día, pues, de pliegue de velas en todos los mercados.

Para Diego González, de la Eafi Bull4All, el fondo del mercado sigue siendo bueno, respaldado por la recuperación económica y una mejoría progresiva de los resultados de las empresas. “Sin embargo, las tensiones geopolíticas o el impago argentino están sirviendo de excusa para justificar caídas. En un contexto de incremento de volatilidad, los inversores empiezan a perder la complacencia”, destaca. Los expertos recuerdan que el verano es un periodo con menos volumen de negociación, por lo que se presta más a ver movimientos bruscos en el mercado.

De hecho, julio ha sido un mes más volátil que los anteriores. El selectivo español estuvo los tres primeros días del mes por encima de los 11.000 puntos. El índice duró poco en ese nivel y cayó hasta mínimos desde mayo a causa de una toma de beneficios tras las subidas anteriores justificada por el aumento de la tensión en Ucrania y en Gaza, la crisis de Espírito Santo y algunos datos macroeconómicos decepcionantes en Europa. En la segunda mitad del mes, la buena acogida de los inversores a los resultados empresariales en Estados Unidos y la publicación de buenos cifras permitieron a las Bolsas retomar las subidas. Ahora, los mercados vuelven a la casilla de salida y cierran julio en rojo asustados por el default de Argentina.

La inquietud por el impago de Argentina después de que el país sudamericano no llegara ayer a un acuerdo con los fondos que no aceptaron las quitas de su deuda ha penalizado hoy a las Bolsas. Aunque se trata de un impago selectivo, según ha declarado la agencia de calificación Standard&Poor´s, la situación genera nerviosismo porque aún no está claro el alcance final de la situación. Los seguros contra impago (CDS, por sus siglas en inglés) de la deuda argentina se han disparado en los últimos días. Las tensiones en Ucrania, acrecentadas a mediados de mes a raíz del derrumbe de un avión en la provincia del este de Donetsk, han regresado al primer plano de los mercados durante julio. Preocupa el impacto que pueden tener sobre la economía europea las sanciones aprobadas esta semana por la UE contra Rusia.

Julio ha sido también un mes catastrófico para Banco Espírito Santo. En una sucesión de acontecimientos preocupantes, este mes se han conocido cambios en la dirección del banco, irregularidades financieras en las cuentas de su matriz, detención de un antiguo responsable, suspensión de pagos en algunas de las filiales del entramado de la familia Espírito Santo y, como colofón, unas pérdidas de la entidad de 3.375 millones de euros en el primer semestre del año. Hoy, el banco cae un 42% en Bolsa y sus acciones cotizan en los 0,2 euros. Es un nuevo mínimo histórico para la entidad, que valía 1,11 euros a comienzos de junio. El índice PSI portugués cede hoy un 3,35% lastrado por el banco.

Miguel Ángel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp, cree que la verdadera razón de este descenso hay que buscarla en los resultados empresariales europeos más que en las tensiones externas. “Conforme avanza la temporada de resultados en Europa, vuelve a certificarse que aunque los beneficios crecen, las ventas no están cumpliendo expectativas”, afirma. Así, “en España, de las 26 compañías del Ibex que han rendido cuentas, para el conjunto el beneficio ha crecido este trimestre un 7.96% pero las ventas han caído un 7,43%. En El Eurostoxx 50 caen los beneficios un 3% y las ventas, un 6.8%”.

La Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés), que ayer recortó hasta los 25.000 millones de dólares su programa de estímulos, ha vuelto a ser una pieza importante en el devenir de los mercados durante este mes. Hace dos semanas, los inversores se intranquilizaron cuando su presidenta, Janet Yellen, abrió la puerta a una subida de tipos de interés antes de lo previsto si el mercado laboral sigue batiendo las expectativas de la Fed. En su comunicado de ayer, el banco central no dio pistas sobre sus planes futuros respecto al precio del dinero. “El progreso en los datos macroeconómicos sugiere que la economía está llevando a la Fed más cerca del punto en el que empezará a subir los tipos de interés, pero el organismo no estaba preparado para enviar ese mensaje”, afirman los expertos de Nomura. Desde la firma nipona creen que el banco central podría cambiar su mensaje en la reunión de septiembre.

Junto a resultados empresariales, bancos centrales y tensiones geopolíticas, el otro factor a tener en cuenta para las Bolsas durante este mes han sido las cifras macroeconómicas. Hoy se ha conocido la inflación de la zona euro en julio, que cae una décima hasta el 0,4%, y el desempleo en la región, que bajó una décima hasta el 11,5%. En Estados Unidos, ha desagradado el índice PMI de producción de Chicago, al caer hasta los 52,6 puntos, mucho peor de lo esperado. Las peticiones semanales de desempleo también han ido peor de lo previsto. Mañana se publicará el dato de empleo en la primera economía mundial.

En el mercado secundario de deuda, julio ha traído nuevos mínimos históricos para la deuda española. El bono a diez años llegó a bajar del 2,5% por primera vez desde que existen registros. Su rentabilidad se sitúa hoy en el 2,5%, con la prima de riesgo en los 133 puntos básicos.

El euro se deprecia hasta los 1,33 dólares, su nivel más bajo desde noviembre.

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