Los extranjeros invierten en España 1.600 millones en mayo

El déficit corriente se multiplica por más de tres hasta mayo

Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles, en Madrid.
Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles, en Madrid. EFE

La balanza por cuenta corriente registró un déficit de 10.400 millones de euros en los cinco primeros meses del año, lo que supone multiplicar por más tres la cifra del mismo periodo de 2013, cuando este saldo negativo fue de 3.000 millones de euros, según la balanza de pagos publicada este jueves por el Banco de España.

Esta evolución se debió el aumento del déficit de la balanza comercial y de rentas, al repunte del superávit de servicios y a la estabilidad del déficit de la balanza de transferencias corrientes.

En concreto, el déficit de la balanza comercial se situó en los cinco primeros meses en 7.600 millones de euros, más del doble que en el mismo periodo de 2013, debido a que las importaciones se incrementaron en mayor medida que las exportaciones (6,6% interanual frente a 2,6%, respectivamente).

Según el Banco de España, la economía española registró hasta mayo una necesidad de financiación de 7.000 millones de euros, frente a la capacidad de financiación de 700 millones de euros del mismo periodo de 2013.

Inversión extranjera
Los inversores extranjeros invirtieron en España 1.600 millones de euros en mayo, después de haber sacado 3.900 millones de euros en abril. En el mismo mes de 2013, los inversores foráneos sacaron del país algo más de 5.000 millones.

En lo que va de año, además del mes de mayo, los inversores extranjeros sólo han invertido dinero en España durante el mes de marzo, cuando inyectaron en el país 2.600 millones de euros.

De esta forma, en el agregado de los cinco primeros meses del año los extranjeros han sacado de España un total de 12.700 millones de euros, frente a las entradas netas de capital de 43.600 millones del mismo periodo del año anterior.

En total, en 2013, la mejora de la economía española y la mayor confianza en la misma llevó a los inversores extranjeros a inyectar un total de 88.981 millones de euros después de que en 2012 sacaran de España 173.191 millones de euros, reflejando entonces la inestabilidad de los mercados financieros y los rumores sobre el posible rescate de la economía española.