Editorial

Vigilancia sobre las pensiones

La pensión media de jubilación de los españoles superó en julio por primera vez la barrera de los 1.000 euros mensuales –1.000,54 euros–, lo que supone un aumento del 2% respecto a 2013. Al tiempo, la pensión media del sistema, que incluye las distintas modalidades de prestación, se sitúa ya en los 871,52 euros mensuales, esto es, un 1,7% más.

Si a largo de los últimos años el número de pensiones contributivas ha ido aumentando –hasta el entorno de los nueve millones–, también ha crecido su cuantía media. Ello se explica por la misma naturaleza del sistema, que alimenta al alza ese coste, puesto que las nuevas prestaciones son mucho más elevadas que las que salen.

Pese a que España ha moderado en los últimos tiempos el ritmo de crecimiento del gasto en este capítulo, que en 2013 llegó a aumentar un 5%, es necesario vigilar muy de cerca y con mucha atención la evolución del coste medio de las prestaciones. No solo por la necesidad de cuadrar los números y evitar así cruzar una barrera que ponga en peligro el propio sistema, sino porque la confianza de los ciudadanos en que al final de su vida laboral les aguarda una cierta seguridad financiera constituye una premisa básica para el crecimiento y el futuro de cualquier economía que aspire a ser considerada sostenible.