Una oportunidad para emprender o expandir un negocio

Decálogo para que la franquicia cumpla con las expectativas

El modelo de la franquicia representa para los emprendedores una oportunidad para poner en marcha su negocio y para las empresas una manera de impulsar su crecimiento

Restaurante Lizarrán en la feria Expofranquicia.
Restaurante Lizarrán en la feria Expofranquicia.

Son varias las empresas de éxito que en su día apostaron por expandirse mediante el régimen de la franquicia, un formato que permite a terceros explotar el modelo de negocio y la firma de una empresa. Los últimos tiempos, esta solución parece haber ido ganando adeptos, tanto entre la dirección de las corporaciones, como entre quienes desean poner en marcha un negocio. Sin olvidar tampoco a los consumidores, que son propensos a depositar su confianza en marcas ya familiares. Según la consultora Erpasa Consulting, especializada en este ámbito, cerca de 2.000 millones de euros irán a parar a las franquicias a lo largo de la actual temporada de rebajas de verano.

Pese a que se pueden obtener grandes resultados a través de este modelo, franquiciar una firma o adquirirla debe ser una decisión meditada en la que hay que tener en cuenta algunos aspectos. Varios de ellos fueron apuntados durante la jornada Franquicias 360º, celebrada recientemente y organizada por el despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira y la consultora Barbadillo y Asociados. Este encuentro reunió a franquiciadores y a franquiciados y permitió resolver algunas de las dudas más frecuentes que suelen asaltar a unos y a otros.

1. NO TODO ES FRANQUICIABLE

Pese a las ventajas de este régimen, hay que tener en cuenta que no todo negocio es franquiciable, y que este sistema no es por norma la mejor alternativa de expansión. Cada caso debe ser analizado individualmente para concretar si se trata de la estrategia más adecuada.

2. DISEÑE UN PLAN

Una vez tomada la decisión de convertir una empresa en franquicia, hay que diseñar adecuadamente las condiciones en que se desarrollará el proyecto.

3. VISITE A LOS FRANQUICIADOS

Para garantizar que las bases sentadas por la central de la empresa se respetan, es necesario examinar rigurosamente a cada uno de los franquiciados, así como la ubicación de sus negocios para que sus características vayan en consonancia con la compañía.

4. ANALICE VARIAS FRANQUICIAS.

El franquiciado ha de analizar sus propias capacidades para afrontar la puesta en marcha del proyecto. También es fundamental barajar varias opciones antes de decantarse por la compañía que más se adapte a las posibilidades de cada emprendedor. Los expertos reunidos por Cuatrecasas, Gonçalves Pereira y Barbadillo y Asociados recomendaron también contrastar la información recibida del franquiciador con quienes ya operan en su red.

5. OJO CON EL ALQUILER

Dado que la ubicación física sigue siendo un punto importante para la mayoría de las franquicias, el contrato de arrendamiento del local en el que se desarrolla la actividad debe ir en consonancia con el contrato firmado con la central y tiene que garantizar la continuidad del mismo.

6. NUEVO RÉGIMEN ADMINSTRATIVO

A la hora de poner en marcha un establecimiento, hay que tener en cuenta que la mayoría de las actividades de franquicia dejan de estar sometidas a las licencias tradicionales y se incorporan al nuevo régimen de Declaración Responsable, que las exime de esperar la respuesta administrativa para hacer obras y comenzar su actividad.

7. CONTRATO FLEXIBLE

Para sellar la relación entre franquiciador y franquiciado se firma un contrato que no está fuertemente regulado por la ley, lo que permite a las partes una cierta libertad para llegar a acuerdos que puedan resultar más beneficiosos para ambos.

8. FRANQUICIA Y FRANQUICIADO, LA MANO

Imagen, marca y el know how de la empresa han de ser defendidos tanto por el franquiciador como por el franquiciado, ya que ello repercutirá positivamente en la labor de ambos.

9. RELACION A LARGO PLAZO

La creación de un negocio de este tipo suele ser una apuesta a largo plazo, por lo que los contratos suelen abarcar periodos de vigencia prolongados. Así, es recomendable afrontar la relación de ambas partes y las posibles discrepancias de forma abierta, más allá del corto plazo.

10. PREVENIR LOS CONFLICTOS

Dado que, pese a ello, los problemas pueden hacer acto de presencia, es aconsejable pactar de antemano el sistema de resolución que se utilizará para evitar pasar por los juzgados (por ejemplo, la mediación o el arbitraje).