La UE, del revés

La UE golpea a Rusia sin ánimo de hundirla del todo

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, comparece en una rueda de prensa tras una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, comparece en una rueda de prensa tras una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea. EFE

Dicen los historiadores que es más difícil terminar una guerra que empezarla. Y la expresión también vale para las escaramuzas comerciales, que pueden empezar con represalias selectivas y acabar en una batalla campal de aranceles y restricciones generalizadas a la inversión y el libre comercio.

La UEy Rusia se encuentran en la antesala de ese temible escenario, en vísperas de que mañana (29 de julio) Bruselas remate la primera batería de sanciones económicas (en el sector financiero, sobre todo) para exigir a Moscú que ponga fin a su estrategia de desestabilización de Ucrania.

La imposición de sanciones parece inevitable tras el derribo del vuelo de Malaysian Airlnes sobre territorio ucraniano (que dejó 298 víctimas, 211 de ellas europeas) y, sobre todo, por la falta de colaboración del Kremlin para esclarecer una matanza atribuida a fuerzas separatistas ucranianas prorrusas.

Las sanciones planteadas por Bruselas, si se aplican en su totalidad, podrían tener un impacto estimado equivalente a más del 4% del PIB ruso en 2015. Pero varios países, con Alemania a la cabeza, insisten en que el castigo sea muy medido y, sobre todo, reversible, para no entrar en una escalada imparable.

Para Rusia, el choque con su principal socio comercial resultaría devastador y pondría contra las cuerdas el régimen pseudodemocrático de Vladimir Putin. Perola UE tampoco saldría indemne de la aniquilación económica de su gran vecino.

Aun antes de aplicar esas sanciones, Rusia ha sufrido ya una fuga de capitales que el BCE cifró el pasado mes de mayo en 160.000 millones de euros. El Banco de Rusia ha tenido que intervenir varias veces para mantener la cotización del rublo y el viernes elevó medio punto, hasta el 8%, unos tipos de interés que parecen demasiado elevados para una país al borde de la recesión.

El país de Putin ya está acorralado, en recesión y perdiendo cuota de mercado

Las sanciones diseñadas porla UEacentuarían esa asfixia económica, al impedir que los principales bancos rusos refinancien su deuda en los mercados europeos, donde en 2013 obtuvieron el 47% de su financiación.

El colapso del sector financiero ruso o la caída del rublo repercutiría en el continente europeo y, probablemente, a nivel mundial, como ya ocurrió en la crisis de 1998. Pero incluso sin llegar a esos extremos, la mayoría de los países dela UEconsidera más peligroso un gigante como Rusia completamente hundido que con los pies de barro como ahora.

El instituto de estudios alemán IFO señala que, con o sin sanciones, el país de Putin ya está condenado a perder peso comercial y económico durante las próximas décadas. El mismo centro advierte contra la tentación de algunas capitales europeas de seguir acorralando a un país que se está quedando en una tierra de nadie en este siglo XXI.

“La UE, con los acuerdos de asociación firmados el pasado mes de junio con Georgia, Moldavia y Ucrania, ha abortado el único proyecto comercial importante que tenía Rusia”, señala el IFO. Erdal Yalcin, uno de los economistas del instituto, recomendaba el viernes ala UEque no se conforme con plantear sanciones sino que diseñe también “una estrategia a largo plazo para integrar a Rusia, con más profundidad, en la comunidad internacional y en especial en el Espacio Económico Europeo”.

En Washington y Londres esas ofertas de convivencia se describen como síntoma de debilidad ante un régimen autocrático y expansionista. Y se acusa ala UEde claudicar ante su principal proveedor energético y de dar prioridad a un mercado ruso donde en 2013 colocó exportaciones por valor de 120.000 millones de euros, el triple que en 2003. Sin duda, esas dos razones pesan en la actitud prudente dela UE. Perotambién el deseo de no cavar unas trinchares de las que luego, por orgullo o por inercia, resulte imposible salir.

A contraluz: Arbitraje millonario sobre Yukos

Todos los fantasmas de Vladimir Putin parecen regresar de repente. Los antiguos accionistas de la petrolera Yukos esperan obtener esta semana en La Haya una victoria sobre el Gobierno ruso, al que acusan de haber hundido fraudulenta y deliberadamente la compañía controlada hasta 2003 por Mijail Jodorkovski. El arbitraje podría conceder una indemnización de hasta 100.000 millones de dólares, casi 10 años después de la expropiación y desmantelamiento de la empresa. Jodorkovski, que fue acusado de evasión fiscal, pasó otros tantos años en la cárcel hasta que fue indultado por Putin en diciembre de 2013 para facilitar la presencia internacional en los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi (febrero de 2014).

La semana pasada, Putin también vio cómo el Gobierno británico de David Cameron se retractaba de su posición anterior y daba el visto bueno para investigar la muerte de Alexander Litvinenko. El antiguo agente ruso murió en Londres en 2006, contaminado por polonio. Su entono sostiene que se trató de una ejecución ordenada por Moscú.

Londres ha advertido que Putin puede acabar convertido en un “paria internacional” si no pone fin a su campaña de desestabilización de Ucrania, donde se sospecha que apoya a los separatistas.