El Tesoro calcula un ahorro de 66.000 millones

¿Ha costado dinero el ajuste bancario o lo ha devuelto?

Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid.
Reloj en la fachada de la sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. EFE

Nada más vender el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) la última gran entidad financiera de las nacionalizadas durante la crisis (Catalunya Banc), se ha abierto un agitado debate sobre el coste de la crisis bancaria, y sobre las posibilidades reales de recuperar para los contribuyentes cuantos recursos públicos se han puesto a disposición de las entidades amenazadas de quiebra por los excesos de sus balances.

Las aportaciones de capital realizadas con fondos públicos en las entidades nacionalizadas o seminacionalizadas desde que se inició el baile con la intervención de Caja Castilla La Mancha llegan a 61.495 millones de euros (un 5,8% del PIB); se excluyen de esa cantidad cuantas ayudas hayan sido proporcionadas por recursos del Fondo de Garantía de Depósitos, que lo financia la industria con sus aportaciones, así como las ayudas derivadas de los avales para la captación de liquidez.

Pero contabilizando todas las ayudas al capital y el coste público estimado de los esquemas de protección de activos que tienen algunas entidades desde que fueran adjudicadas, el coste llegaría a los 108.000 millones de euros (10% del PIB).

Algunas pequeñas cantidades se han recuperado con las subastas de NCG y ahora con la de Catalunya Banc, pero en ambos casos muy por debajo de su coste. Se ha recuperado también una pequeña cantidad con la venta del 7,5% de Bankia en el mercado, puesto que se trata de una entidad cotizada.

El Gobierno siempre aseguró que las ayudas serían devueltas, pero tal posibilidad es cada vez más complicada. Ahora queda pendiente la venta de Bankia y de BMN, y “se hará lo posible por recuperar todo”, asegura un alto cargo de Economía; “no se puede descartar recuperar en los casos que quedan pendientes todas las aportaciones”, aventura. En todo caso, la reestructuración, hecha en tiempo récord de dos años, ha buscado la fórmula para minimizar el coste, evitando la liquidación, que es siempre más costosa. Solo liquidar Catalunya Banc habría costado 18.000 millones.

Pero en este juego de costes y beneficios, el Gobierno asegura que el coste para la economía habría sido muy superior si no se hubiese hecho la reestructuración financiera. Y sin poder imputarle en exclusiva a tal reforma los beneficios de la recuperación de la economía, puesto que en ella han intervenido el resto de las reformas de mercados y el control del déficit público, la Administración sí cuantifica en unos 66.000 millones de euros el ahorro de gasto financiero para el Tesoro y las comunidades autónomas de la reforma bancaria.

El Tesoro se ha ahorrado en los dos últimos años 14.000 millones de euros en la partida de intereses presupuestados, tal como recuerda el director general del FROB, Antonio Carrascosa en entrevista con CincoDías (25 de julio de 2014). Pero los cálculos del Tesoro revelan que el ahorro de la deuda emitida durante los dos últimos años completos (julio de 2012 a julio de 2014) sería de 40.000 millones si se compara con los tipos de emisión a los que se colocaban los títulos en el verano de 2012, y que se han reducido, en buena parte, por la normalización financiera y al ajuste bancario.

Además, las comunidades acogidas al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) se habrían ahorrado en el mismo periodo 20.000 millones, y otros 6.000 las comunidades no acogidas al FLA. En total, solo las administraciones públicas, los contribuyentes por tanto, se ahorrarían unos 66.000 millones de euros directos.

Lógicamente es también responsable de este cambio de escenario la recomposición de instrumentos comunitarios para solventar las crisis futuras, y el activismo del presidente del BCE, Mario Draghi, que hace dos años dijo que haría cuanto fuese necesario para salvar el euro. Y todo ello también ha llevado sus ahorros sobre el resto de la economía, sobre todo a las empresas y la banca, que a su vez ha llevado ya crédito nuevo a empresas y hogares los últimos trimestres.

Una compañía como Telefónica colocaba a mediados de 2012 sus bonos con una prima de 480 puntos sobre los 60 de su competidora Vodafone por el simple hecho de pertenecer aquella a un país con alto riesgo bancario como España. Ahora Telefónica tiene una prima de 40 puntos, y Vodafone sigue en los 60.

Economía no ve problemas en la banca ante los test de estrés

España ha logrado dar prácticamente el carpetazo a la reestructuración bancaria en un tiempo limitado, incluso antes de que entre en vigor plenamente la unión bancaria creada para unificar la supervisión y solventar las crisis financieras ulteriores. Lo ha hecho también antes de que se conozcan los resultados de los test de estrés a los que se someten todas las entidades europeas este mismo año, así como al análisis de calidad de los activos de sus balances. “Tenemos los balances bancarios más transparentes y saneados de Europa”, asegura un alto cargo de Economía; “y la banca española es la que cotiza ahora en una relación más favorable sobre su valor en libros, lo que de alguna forma es el mejor aval de los mercados a la calidad de sus activos”, continúa.

En todo caso, esta misma fuente advierte que, aunque “es improbable que se suspendan los análisis de calidad de los activos y los test de estrés por parte de la banca, si alguno lo hiciera, no tendría problemas para financiarse en los mercados financieros, como ya los han hecho en los últimos meses algunas entidades”.

Fuentes de la Administración, en consecuencia, descartan la posibilidad de inyectar nuevas ayudas públicas como capital en ninguna entidad; y si hubiere, tanto en España como en el resto de la Unión Europea, un problema bancario debería ser supervisado y solucionado por el nuevo mecanismo de resolución de la Unión Monetaria Europea.

El FROB investiga malas prácticas en los créditos de CX

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) está analizando la cartera hipotecaria de Catalunya Caixa (CX) y llevará al fiscal cualquier “comportamiento irregular” que detecte, según anunció el viernes el ministro de Economía, Luis de Guindos. En declaraciones a la Cadena Ser, el ministro señaló que CX tenía una cartera hipotecaria “difícil”, con tasas de morosidad del 30% y el 40%. Este alto nivel de impagos no afectará a BBVA, que compró esta semana Catalunya Banc, porque previamente el FROB había vendido al fondo Blackstone la cartera de créditos tóxicos de la entidad.

El ministro, que defendió que la actuación del FROB no puede ser “más estricta, transparente y de colaboración con la Justicia”, recordó que el Estado ha llevado a los tribunales aquellos casos en los que ha detectado prácticas irregulares.

Desde su punto de vista, las causas de los problemas de las cajas de ahorros se deben a una política de concesión de crédito “irresponsable”. Por este motivo, el FROB está analizando “cómo es posible” que hubiera una cartera hipotecaria en CX en la que la mora estuviera “muy por encima de la media de lo que ocurre en las carteras hipotecarias de España”.

El ministro de Economía también insistió en que el Gobierno de Mariano Rajoy ha sido “el único” que ha limitado el sueldo a los banqueros y no ha pagado “ni una sola indemnización” a los antiguos gestores de las cajas en manos del FROB.