Varios indicadores apuntan que terminará en un año

¿Cuánto le queda a este ciclo?

¿Cuánto le queda a este ciclo?

Desde hace unos pocos trimestres (entre tres y cuatro dependiendo de los diferentes países) las economías de los países de la OCDE, que siguen siendo el motor de la economía mundial, comenzaron una ligera recuperación cíclica tras haber sufrido no pocos de ellos una segunda recesión después de la Gran Recesión Global del periodo 2007-2009.

El caso español es especialmente paradigmático porque, como uno de los países con peor desempeño económico en el último quinquenio, apenas disfrutó de recuperación sostenida alguna en el periodo 2009-2011, como sí lo hicieron otros países, permaneciendo así en una larguísima y desconocida recesión de más de cinco años.

Sin embargo, desde hace unos trimestres sí que ha conseguido engancharse al carro de una ligera, débil y desigual recuperación global. De hecho, los datos son tan pobres que si agregamos la desaceleración observada en los países emergentes no se observa en los últimos meses y trimestres aceleración alguna en el crecimiento de la economía global sino lo contrario.

Desde un punto de vista del ahorro y las inversiones nos parece evidente desde hace más de dos años la dislocación entre desempeño económico y corporativo frente a desempeño de los activos de riesgo como la Bolsa y los bonos de riesgo. No obstante, se puede defender que si durante 2012 y la primera parte del 2013 bastantes economías desarrolladas sufrieron una segunda recesión o una acusada desaceleración y los activos de riesgo quedaron prácticamente indemnes, ahora que parece que la hemos dejado atrás, aunque sea a duras penas, quizás tenemos por delante un periodo de continuación de las ganancias en los activos de riesgo.

Además, las autoridades monetarias parecen dispuestas a seguir empujando el valor de los activos con el Banco Centran Europeo (BCE) como último gran banco en unirse a la fiesta. Como pone de relieve el mercado de fondos de inversión en el primer semestre del año el conjunto de todos los fondos de bolsa disponibles para el inversor español registró una plusvalía del 6% y los fondos de renta fija de riesgo superaron el 4%. Un escenario de continuación de las subidas de precio de los activos nos parece posible (quizás tras una debida corrección) pero no se puede obviar el peligro de dicha apuesta teniendo en cuenta los excesos de valoración que ya hemos alcanzado bajo diferentes y sólidas métricas desde un punto de vista histórico como QTobin, PERs normalizados o calibre de las desviaciones de los precios con respecto a medias históricas.

Sin embargo, una pregunta quizás más importante para el ahorrador de medio y largo plazo que busca preservar su patrimonio y obtener rentabilidades anualizadas razonables y relativamente estables en el tiempo (en mi opinión la inmensa mayoría) es por cuánto más tiempo puede continuar esta bonanza de los activos de riesgo y cuál es su rentabilidad esperada para los próximos años.

 Para responder a estas preguntas hay que volver al ciclo económico y tratar de desgranar dónde nos encontramos en el mismo. Como ya sabrán muchos de los lectores los ciclos económicos alternan expansiones con contracciones o recesiones de la actividad. Lo primero que hay que entender es que los ciclos se repiten inevitablemente y que tienen una duración limitada (se agotan). En segundo lugar existen toda una serie de indicadores que suelen ser signos bastante fiables de cuándo nos estamos aproximando al final del periodo de expansión o recesión del ciclo.

Por último, parece evidente que nos encontramos dentro de un ciclo secular de bajo o muy bajo crecimiento tendencial o periodo largo de reestructuración de las economías como por ejemplo ponen de manifiesto en Estados Unidos las últimas revisiones para el crecimiento de largo plazo por parte de la Oficina del Congreso (CBO) y el Comité Federal (FOMC). Ambas instituciones lo han bajado sustancialmente hasta el 2% en poco tiempo. Pues bien, los indicadores apuntan a que al ciclo expansivo (débil) actual le podrían quedar difícilmente más de unos cuantos trimestres, posiblemente no mucho más allá de cuatro o cinco. La productividad decreciente y el declive de los flujos de caja del sector corporativos en el que ya estamos instalados son algunos de los más relevantes y que rara vez han fallado.

Por tanto, las respuestas a las dos preguntas planteadas serían que al ciclo alcista de los activos de riesgo no le queda mucho tiempo, probablemente no más allá de unos pocos trimestres en el mejor de los casos, dada la indudable relación entre recesión y caídas de los precios de los activos como bolsa y bonos de riesgo. Respecto a la rentabilidad esperada de la renta variable, como activo de riesgo de referencia, sería muy pobre ya que al escenario cíclico descrito habría que juntarle la corrección de los excesos de precios acumulados en el último par de años.