La reestructuración financiera ha provocado el cierre del 5,5% de las oficinas

¿Acabarán desapareciendo las oficinas bancarias físicas?

¿Acabarán desapareciendo las oficinas bancarias físicas?

El proceso evolutivo implica muchas veces la desaparición de algunas cosas. Primero fueron los dinosaurios y ahora muchos son los que se preguntan si podrían ser las oficinas bancarias. Salvando las distancias y sin hacer una comparación directa, la crisis financiera por la que pasa el país ha provocado que el sector bancario sufra una reestructuración. Pero la ya famosa crisis no es el único motivo que ha fomentado dicha reestructuración, el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación es otro de los factores determinantes.

Según los datos que la Asociación Española de Banca (AEB) revela en su Anuario Estadístico de la Banca en España, a finales de 2013 había 14.063 oficinas bancarias, lo que supone el cierre de 816 oficinas, es decir, el 5,5% del total de las oficinas. Estos datos son la consecuencia del proceso iniciado tras la aprobación del Real Decreto Ley 24/2013 que regula la reestructuración.

¿Qué pasará en el futuro?

La reducción de costes es uno de los objetivos de esta reestructuración, lo que provoca el desarrollo de otras vías con las que las entidades puedan seguir ofreciendo su servicio y sin que la calidad ni la confianza se vea resentida. Estas nuevas vías vienen marcadas por las nuevas tecnologías, concretamente por Internet. Poder contar con la entidad financiera desde un ordenador, tablet o móvil es una muestra de la capacidad de adaptación del sector a las nuevas tecnologías y a las necesidades de los clientes.

Según el estudio “Youbiquity Finance 2014” llevado a cabo por Avaya y BT el 64% de los encuestados utiliza Internet para realizar operaciones bancarias sencillas. Para operaciones más complejas y que requieran un mayor asesoramiento acuden a la sucursal o bien realizan sus consultas por teléfono. Internet se convierte por tanto en un canal alternativo a la oficina física para la distribución de productos bancarios. La demanda de este canal por parte del usuario viene motivada por la escasez de tiempo para acudir a la oficina, una mayor comodidad y rapidez en la operativa.

La banca online puede ser entendida de dos modos, como un complemento a la oficina física o bien como la base de la actividad financiera. Incluso se ha producido la apertura de una banca online que es filial de un banco tradicional como por ejemplo Openbank (filial de Banco Santander).

Con la reestructuración financiera, las entidades apuestan por una banca multicanal, con la que abrir diferentes vías para que el cliente pueda acceder a su banco. Así se produce una expansión del servicio y por lo tanto se traduce en un mayor alcance por parte del banco.

Las oficinas no desaparecerán debido a la necesidad de esa relación de confianza con la entidad, que es el resultado de una relación personal con los empleados de la sucursal. Pero para que las oficinas no terminen siendo un locales vacíos, es posible que tengan que llevar a cabo una transformación. Los cambios podrían pasar por establecer nuevos horarios más amplios tal y como reveló la consultora Tatum en su Informe de 2011 sobre las “Tendencias de futuro en las oficinas bancarias en España”, donde hacía constar que el 46% de los encuestados consideraba que el horario tradicional acabaría siendo modificado. Además entre otros cambios se apunta a un nuevo diseño en las oficinas o atención más específica gracias a un estudio de las necesidades del cliente. Capacidad de transformación, de adaptación y de cambio son un ejemplo de las cualidades con las que el sector financiero cuenta.