Concursa por un docena de infraestructuras de 345 a 2.600 millones

ACS se lanza a por obras en Canadá y EE UU por 12.500 millones

A30 Nouvelle Autoroute, en Montreal, una de las obras en las que ha participado ACS en Canadá.
A30 Nouvelle Autoroute, en Montreal, una de las obras en las que ha participado ACS en Canadá.

ACS espera noticias en los próximos meses sobre una docena de proyectos por los que puja en Canadá y Estados Unidos. Norteamérica, junto al área Asia-Pacífico, se ha convertido en la principal área de expansión de la compañía que preside Florentino Pérez y entre los mercados de Canadá y Estados Unidos acumula precalificaciones y ofertas por 11.250 millones de dólares canadienses (7.770 millones de euros) en el primer país y 6.385 millones de dólares (4.750 millones de euros) en el segundo. La cifra total es de 12.520 millones, teniendo en cuenta exclusivamente los proyectos de gran volumen de obra.

La máquinaria de la compañía sigue funcionando pese a que las distintas filiales ejecutan en estos momentos una cartera de contratos ya adjudicados por más de 16.000 millones en América.

La cifra en nuevas ofertas se ha disparado en los últimos días con la publicación de la lista de precalificados para la concesión del nuevo puente sobre el río Saint Lawrence, en Montreal (Canadá), que parte con un presupuesto de 3.500 millones de dólares canadienses (2.420 millones de euros). La licitación, lanzada por el Departamento Federal de Transportes del Gobierno de Canadá, representa el cuarto mayor proyecto del país en estos momentos y busca empresa privada para diseñar, financiar, construir, operar y mantener durante 30 años el paso que viene a sustituir al actual puente de Champlain, con 52 años de servicio y un tráfico de 50 millones de vehículos al año. Se trata de uno de los puentes más congestionados e importantes del país por su peso en el intercambio comercial con Estados Unidos.

El elevado presupuesto de esta infraestructura responde a sus magnitudes: el puente sobre el Saint Lawrence tendrá 3,4 kilómetros de longitud, con tres carriles por sentido en tableros independientes y un tercero exclusivo para el transporte público. Bajo esta estructura el río es navegable, por lo que habrá un vano de 200 metros de luz para el paso de embarcaciones.

ACS, que se ha presentado a través de Dragados Canadá, Hochtief y Flatiron, tendrá como rivales a un consorcio en el que figuran las españolas Acciona y OHL, y un segundo equipo en el que Ferrovial pujará junto a Macquarie, Aecon y Kiewit Canadá.

Este deseado contrato se suma a otro notable proyecto en Quebec y tres en el Estado de Ontario: la remodelación del nudo de autopistas Turcot en Montreal, con actuaciones por 3.700 millones de dólares candienses; el tren ligero Eglinton Crosstown de Toronto, concurso valorado en unos 3.000 millones de dólares canadienses; la extensión de la autopista 407, en la que habrá obra por 550 millones de dólares canadienses, y East Rail, también de Toronto, tasado en 500 millones de dólares candienses.

Con fuerte implantación en Estados Unidos, a través de filiales como Dragados, Iridium, Flatiron, Turner, Schiavone, John Picone y Pulice, el grupo ACS busca nuevas adjudicaciones por 6.385 millones de dólares (4.750 millones de euros) en ese país.

El de mayor relevancia es el del segundo tramo del tren de alta velocidad en California, entre Fresno y Bakersfield (96 kilómetros), valorado en 2.500 millones de dólares. Ferrovial y OHL son sus rivales españoles en el concurso.

Ya con menor presupuesto de partida, ACS se ha presentado a concusos en Estados Unidos como el del Illiana Corridor, autopista que discurre entre Illinois e Indiana, tasado en unos 1.450 millones de dólares; trata de ganar el by-pass de Portsmouth (Ohio), con cifras que rondan los 530 millones de dólares; en Texas ha colocado empresas es el concurso por el puente Harbor de Corpus Christi, de 700 millones de dólares, y la autopista SH 288, de 585 millones, y busca quedarse con el proyecto Neon para la mejora de la circulación en Las Vegas (Nevada), donde las ofertas partirán de los 620 millones de dólares.

 

Un último refuerzo para afianzarse en Florida

El último fichaje de ACS en Norteamérica se produjo en abril con la adquisición de la constructora local Prince Contracting, anteriormente en manos del grupo portugués Soares Da Costa. Es la adquisición de una nueva empresa de nicho, especializada en puertos, y cuya área de influencia es Florida. Ese Estado, junto a Texas y el área de Nueva York, sirvieron de puerta de entrada para las mayores constructoras españolas antes de la crisis.

Prince suma 150 millones de facturación y cerca de 200 millones de dólares de cartera a ACS. El grupo reestructuró hace meses su dirección de construcción y concesiones en Norteamérica, donde amasa una cifra anual de negocio cercana a los 2.000 millones de dólares y emplea a más de 3.000 trabajadores.

Solo en Florida, donde ha inaugurado este año la autopista I-595 (1.200 millones de dólares de inversión), tiene una decena de proyectos en marcha.

ACS desembarcó en Norteamérica en 2005, cuando comenzó su relación con el metro de Nueva York, del que es uno de los principales contratistas. La compañía tiene como responsable del negocio de construcción en ese área a Ricardo Martín de Bustamante, quien ha sido director de obra civil de Dragados o responsable de la constructora en Europa.