Pilotos y personal de tierra aceptan

Un choque entre sindicatos deja a las azafatas fuera del ERE voluntario de Iberia

Un grupo de azafatas de Iberia transita por la T4 de Barajas.
Un grupo de azafatas de Iberia transita por la T4 de Barajas.

Iberia ha dejado sentadas las condiciones en que podrán salir de la compañía hasta 1.427 empleados, entre pilotos (un máximo de 244) y personal de tierra (1.183), de aquí al 31 de diciembre de 2017. El expediente de regulación de empleo es de carácter voluntario y se quedan fuera del mismo los tripulantes de cabina de pasajeros, con los que la dirección no pudo alcanzar un acuerdo por diferencia de opiniones entre los distintos sindicatos. Tras esta adversidad, el límite del ajuste baja de los 1.581 trabajadores previstos inicialmente. Y es que iba a estar abierto a 154 TCPs.

Iberia, con 16.600 empleados, busca adaptar la plantilla al grado de producción. Desde la dirección se ha reiterado en repetidas ocasiones que la estructura de costes que deriva de los nuevos convenios facilitará el crecimiento de la aerolínea cuando se reactive la demanda.

Para incentivar ahora las salidas, la compañía ofrece 35 días por año trabajado y un límite de 30 mensualidades. La propuesta iguala a la que tuvieron los 3.141 despedidos del Plan de Transformación lanzado en noviembre de 2012.

Mejoran las recolocaciones diferidas, con un plazo de hasta cinco años para volver a Iberia, cuando anteriormente era de dos años. Y empeoran, por contra, las condiciones de las prejubilaciones, con una rebaja del 14% en las indemnizaciones. Fuentes cercanas a las negociaciones indican que los pilotos prejubilables se irán con el 30% del salario, mientras los técnicos de tierra lo harán con el 80%.

Precisamente fue en el punto de las prejubilaciones donde se enturbiaron unas conversaciones que prácticamente venían encauzadas desde la firma de los convenios colectivos en los meses de febrero, marzo y abril. Entre el colectivo de azafatas, UGT Vuelo, representada ahora por Soledad Vázquez en lugar de la prejubilada Nieves García Pacheco, se negó a aceptar el citado tijeretazo del 14%. El sindicato Stavla tampoco estaba por la labor de firmar, mientras CC OO y Sitcpla decían estar dispuestas a negociar. La última cargó ayer con duras críticas contra UGT y Stavla a través de un comunicado.

La negociación con Iberia sentaba en la misma mesa, por primera vez, a los colectivos de pilotos, TCP y personal de tierra, tal y como marca la reforma laboral. Han sido 13 representantes sindicales: cuatro de UGT, tres de CC OO, y los seis restantes se repartieron entre Sepla, Sitcpla, Stavla, USO, CGT y CTA Tierra, con un sillón cada una.

La tripulación de cabina de pasajeros de Iberia en edad prejubilable (a partir de los 55 años) a lo largo del periodo 2015 y 2017 es de 260 personas (154 el primer año). Quienes quieran abandonar la empresa deberán adherirse ahora a una exclusión especial y no al ERE voluntario. El segundo escenario, pese a la rebaja, ofrecía mejores condiciones.

El de los TCP ha sido en los últimos meses uno de los colectivos más abiertos a la negociación con la dirección que lidera Luis Gallego. Se da la circunstancia ahora de que uno de los principales sindicatos, CTA Vuelo, soporta una fuerta crisis interna. Los cinco representantes de los TCP en el comité de empresa de Vuelo, elegidos en la lista de CTA, han sido expulsados del colectivo y, según las fuentes consultadas, están en fase de integración en el sindicato Sitcpla.