Exploración y extracción de petróleo

Buscar fuera el negocio que no se tiene en casa

Ante la escasez de yacimientos en España, Repsol y Cepsa priorizan sus inversiones en pozos en el exterior

Plataforma de Repsol en Brasil.
Plataforma de Repsol en Brasil.

España no dispone de petróleo, por lo que tiene que importarlo casi en su totalidad, con el riesgo que ello entraña en materia de precios y suministro.

Y aunque continúan las prospecciones de yacimientos, los expertos ven muy improbable que, de tener éxito, estos descubrimientos cambien sustancialmente la situación.

Repsol, por ejemplo, espera empezar en el último trimestre del año prospecciones petrolíferas en aguas de Canarias –pendiente todavía de la autorización definitiva, a la que se oponen grupos ecologistas y el mismo Gobierno canario–, pero de confirmarse el hallazgo, la dependencia energética de España se reduciría solo un 10% en los próximos 10 o 20 años.

Los 100.000 barriles diarios que Repsol estima que podría extraer de pozos canarios son insuficientes para reducir el déficit energético del país que, según un informe interno del Ministerio de Industria revelado por El Mundo, tendría un coste diario de 100 millones de euros en importaciones de hidrocarburos.

Repsol considera claves 10 campos en Brasil, EE UU, Rusia, Argelia, Bolivia, Perú y Venezuela

En un estudio académico publicado en noviembre pasado, el Real Instituto Elcano advierte de que las autoridades deben implicarse a fondo en la adopción de políticas de eficiencia y ahorro energético que preparen al país frente a una subida de los precios internacionales.

Mientras ello ocurre, las petroleras españolas están adquiriendo derechos de exploración y explotación en otros países que les ayuden a compensar la escasez de reservas en la Península.

Repsol tiene derechos sobre 730 bloques en todo el mundo, de los cuales 624 son exploratorios. Solo el año pasado incorporó 65 a este último grupo, fundamentalmente en Estados Unidos (44) y Noruega (6). La compañía prevé perforar más de 30 pozos este año.

El Plan Estratégico 2012-2016 del grupo contempla unas inversiones de 19.100 millones de euros en el periodo, que en su mayoría se dedicarán a proyectos de exploración y producción, lo que en la jerga del sector se conoce como upstream. En esta actividad, la compañía prevé invertir un promedio de 2.950 millones al año, casi el 80% del total. Este año destinará a exploraciones alrededor de 1.000 millones de dólares.

Cepsa es el quinto operador más importante en Colombia y hace poco entró en Malasia y Tailandia

El mismo plan califica de claves para el crecimiento de Repsol 10 proyectos situados en Brasil, EE UU, Rusia, Argelia, España, Bolivia, Perú y Venezuela.

La compañía ya ha puesto en producción siete de ellos, entre los que destacan Kinteroni, al este de los Andes peruanos. Este yacimiento, uno de los más grandes del mundo, producirá inicialmente cerca de 20.000 barriles diarios, que podrían duplicarse en 2016.

Mientras estos yacimientos entran en producción, los descubrimientos continúan. A finales de junio pasado, Repsol encontró dos pozos en Rusia (equivalentes a 240 millones de barriles recuperables) y a comienzos de este mes descubrió uno en aguas de Trinidad y Tobago (40 millones de barriles).

Cepsa, por su parte, tiene derechos sobre 43 bloques ubicados en 10 países: Colombia, Perú, Brasil, Surinam, España, Liberia, Kenia, Argelia, Malasia y Tailandia.

En Colombia, en donde opera desde el año 2000 y tiene el mayor número de bloques (18, la mitad en producción), es el quinto actor más importante en upstream.

En Malasia y Tailandia entró a inicios de este año con la compra de la norteamericana Coastal Energy por 1.630 millones de euros.

Cada vez más inaccesibles y profundos

España no es el único país que espera que la búsqueda de crudo en otros países le ayude a atenuar en algo la escasez de reservas. Portugal, que entre 2006 y 2010 importó el 81% de la energía (según datos de la Comisión Europea), tiene en Galp a su abanderado en esta causa.

La petrolera portuguesa cuenta con más de 60 proyectos en su cartera de exploración y producción. Brasil, Mozambique y Angola son los principales destinos de sus inversiones. Con ellos espera alcanzar una producción de 300.000 barriles diarios en 2020.

Entre 2014 y 2018, Galp invertirá entre 7,1 y 8,3 millones, la mayor parte de los cuales se destinarán a campos ubicados en el fondo marino brasileño que por su complejidad geológica son los más exigentes.

En ese sentido, desde el grupo confirman que debido al avance tecnológico y la mejora de las técnicas de exploración, la tendencia es que se produzcan descubrimientos offshore (pozos que no están sobre tierra firme sino en el subsuelo marino) en lugares cada vez más inaccesibles y a profundidades mayores.