Javier Agüera, cofundador de Blackphone

"El móvil antiespías es una oportunidad de negocio"

Javier Agüera, cofundador de Blackphone, con el teléfono antiespías en la mano.
Javier Agüera, cofundador de Blackphone, con el teléfono antiespías en la mano.

Javier Agüera tiene cara de niño, pero está detrás de una de las empresas más jóvenes e innovadoras de la industria de la telefonía móvil: SGP Technologies, una joint venture creada al 50% entre el fabricante español de móviles Geeksphone (que el propio Agüera cofundó), y Silent Circle, una empresa creada por Phil Zimmermann, una de las grandes autoridades mundiales en criptografía. La compañía presentó el pasado febrero en Barcelona, durante el Mobile World Congress, su primera criatura: Blackphone, un teléfono inteligente antiespías que se convirtió en una de las estrellas del evento.

Agüera lleva el teléfono en sus manos durante la entrevista y rápidamente hace una demostración de cómo el móvil protege la privacidad de las personas. No tiene ninguna duda de que va a ser un éxito comercial, pues “aunque haya sido circunstancial”, según cuenta, llega al mercado después de que los ciudadanos hayan tomado conciencia de la necesidad de proteger su información tras las revelaciones de Edward Snowden sobre las prácticas de espionaje de la NSA, la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos.

Algunos datos apoyan su optimismo. “Hicimos público el Blackphone en la feria de Barcelona y abrimos la tienda online para que un cupo de personas pudiera adquirirlo en primicia, y rápidamente se agotó. La gente que lo compró ya lo está recibiendo, y desde hoy la tienda está abierta para todo el público”. La compañía vende directamente el producto por internet, pero también a través de operadores y distribuidores. De momento, no se atreve a decir cuántos móviles prevén vender en el primer año, porque aseguran que aún están cerrando acuerdos, pero sí detalla que solo para KPN van a fabricar 500.000 teléfonos durante los próximos doce meses.

“Confiamos en vender de aquí a final de año un número similar al de otras marcas que no son top ventas, pero que sí tienen cifras interesantes”, dice el joven empresario. Agüera confiesa que cuando lanzaron el proyecto hace más o menos un año pensaron que iba a ser algo más pequeño. “Pero la acogida está siendo enorme y la respuesta del mercado, muy superior a la que habíamos previsto. Estamos convencidos de que este móvil representa ya una buena oportunidad de negocio, y subiendo”.

“Entre nuestros clientes hay políticos, familias reales, empresarios, pero también gente corriente, que está preocupada por su privacidad”

Desde Blackphone esperan que sus clientes tengan diferentes perfiles: “Los primeros han sido gente aficionada a la tecnología, miembros de consejos de empresas, políticos, líderes religiosos y familias reales. Pero, también, serán clientes la gente normal y corriente a la que le preocupa cada vez más proteger su privacidad. Es más, creemos que en dos o tres años este último colectivo será nuestro cliente principal”.

A Agüera le gusta dejar claro que Blackphone no es un teléfono solo concebido para temas de seguridad. “Ya hay móviles para ello que cuestan 5.000 euros y que solo dejan llamar y mandar mensajes, pero nuestro teléfono está pensado para que funcione como cualquier smartphone actual, porque ofrece la misma experiencia de uso y las mismas prestaciones. La diferencia es que nuestro dispositivo está creado desde cero para maximizar la privacidad del usuario. Ese es su plus”.

Robo de agenda

Blackphone deja en manos del usuario el determinar hasta qué punto quiere preservar sus datos. “Si una persona quiere bajarse la aplicación Angry Birds, que roba su agenda de contactos y la vende por ahí, allá ella. Nosotros no impedimos a nadie que se descargue una aplicación, simplemente le damos las herramientas para que pueda contrarrestar ese tipo de hechos”.

¿Y cómo lo hace? Según Agüera, gracias a un centro de seguridad que otorga a los usuarios un control completo sobre los permisos de acceso de las aplicaciones, y que permite cambios inmediatos sin necesidad de reiniciar o reinstalar la app. “Por ejemplo, si alguien se instala una aplicación de GPS, al usuario le salta un software de seguridad donde puede determinar qué deja hacer a esa aplicación (si puede grabar audio, contactos, acceder a su ubicación), de modo que si la aplicación quiere acceder a los contactos y se ha determinado que no puede hacerlo, el sistema le da una lista de contactos vacía. Así protege a la persona, pero le deja utilizar la aplicación”.

El nuevo móvil antiespía, que funciona sobre Android, cuesta 459 euros (más gastos de envío e impuestos locales). El equipo, según destaca Agüera, permite llamadas privadas de voz y vídeo, además de mensajería de texto con archivos adjuntos a través de aplicaciones creadas por Silent Circle (esta compañía tiene un software de seguridad que utilizan muchas empresas del Fortune 500). También ofrece seguridad wifi (para que no se pueda rastrear por dónde va el usuario), una herramienta que te permite borrar el teléfono de forma segura remotamente (en caso de robo o pérdida) y una navegación web anónima, entre otras cosas. Blackphone incluye en el precio tres suscripciones individuales gratuitas de un año para las aplicaciones de Silent Circle, destinadas a amigos y familia. “Esto facilita que cada cliente de nuestro teléfono pueda hablar de forma segura con otras personas con teléfonos Apple o Android”, dice Agüera.

“Espero que Samsung y Apple nos sigan”

Agüera admite que tienen por delante el reto de crecer, pero asegura que “con las previsiones realistas” que manejan hoy, “Blackphone será una empresa potente”. El emprendedor defiende que la iniciativa es sólida, porque tanto Geeksphone como Silent Circle tienen un pasado que les avala. ¿Y han pensado en dar entrada a otros inversores en SGP Technologies que imprima más velocidad al proyecto, dada la fuerte competencia de la industria móvil? “De momento no es algo que nos planteemos. Ahora mismo primamos mucho más el tener la independencia y la capacidad de tomar las decisiones que consideramos adecuadas que el ir más deprisa. Eso, siempre que podamos ir creciendo. De todos modos, hemos tenido muchas muestras de interés por parte de grandes fondos y otro tipo de inversores”.

¿Les preocupa que Samsung, Apple, Google o algún gigante chino saquen un producto similar? “No. Es más, espero que lo hagan porque si uno está solo en un mercado, malo. En ese caso, igual somos nosotros quien nos tendríamos que replantear el tema”. Con todo, Agüera subraya que esas empresas no lo van a tener fácil, por muy grandes que sean. “Blackphone es una marca nueva, pero está respaldada por gente como Zimmerman, mundialmente famoso por crear la tecnología de encriptación en internet PGP, y Jon Callas, creador del sistema de encriptación de discos duros de Apple. Ese histórico y la reputación asociada no es fácil conseguirla”.

La ingeniería de Blackphone se hace en gran parte en España;el resto, en EEUUy Canadá. SPG Technologies tiene su sede en Suiza, pero cuenta con oficinas en Washington, en San Francisco, en Madrid y en China. Agüera comenta que el mercado de smartphones en los mercados maduros está ya saturado. Yasegura que competir cara a cara con los grandes es muy complicado. “Solo hay dos formas de hacerlo, por precio o con una propuesta diferencial, y en esto último estamos nosotros”.