Mercado de 10.000 millones de euros al año

Bruselas endurece el control de las apuestas en internet

Apuestas por internet
Apuestas por internet

A partir de ahora, las páginas de apuestas deberán ofrecer suficiente información al consumidor y establecer un riguroso sistema de registro, que permita verificar su identidad, edad y asiduidad en el juego. Los operadores deberán ofrecer a los jugadores la posibilidad de fijar límites a su volumen de apuestas e incluso de autoexcluirse voluntariamente del juego. Y ofrecer una línea de asistencia a la que el jugador pueda acudir en caso de que detecte un problema de ludipatía.

La publicidad de las apuestas deberá ser “socialmente más responsable y transparente”, reclama la Comisión. Por ejemplo, “no se deberán hacer afirmaciones infundadas sobre las posibilidades de ganar ni sugerir que el juego puede resolver problemas financieros, sociales, profesionales o personales”

Las autoridades nacionales, por su parte, deberán velar para que no participen menores de edad en las apuestas. Los datos que maneja Bruselas indican que casi el 6% de los jóvenes entre 14 y 17 años apuestan a través de Internet. Se trata de un porcentaje menor que en las apuestas off-line, en la que llegan a participar el 10% de la población del mismo tramo de edad. Pero la Comisión teme que, dada la intensa relación de los adolescentes con Internet, el riesgo se multiplique rápidamente.

Las nuevas directrices aprobadas por la Comisión Europea atañen a los operadores, públicos o privados, de apuestas online, así como a los medios de comunicación a través de los que se realice publicidad o promoción de esas apuestas. El documento se ha hecho público hoy, justo un día después de que concluya el Mundial de Fútbol, un campeonato que ha disparado la publicidad de apuestas rápidas en televisión y prensa.

“Debemos proteger mejor a todos los ciudadanos, y en particular a los niños, de los riesgos ligados a las apuestas”, ha señalado el comisario europeo de Mercado Interior, Michael Barnier. Bruselas actúa tras comprobar que las apuestas on-line se desarrollan a una gran velocidad. En 2008, según los datos de la CE, esa actividad facturaba poco más de 6.000 millones de euros. La cifra aumentó un 60% en solo cuatro años, hasta alcanzar los 10.500 millones en 2012, con 6,8 millones de apostantes.. Y se espera que en 2015 la facturación se haya doblado y supere ya los 13.000 millones.

La intervención de Bruselas llega en forma de Recomendación, a la que deberán ajustarse las legislaciones nacionales en un plazo de 18 meses. Cada país deberá informar a la CE sobre las medidas adoptadas para cumplir con las nuevas directrices. Y el organismo comunitario evaluará después el grado de cumplimiento.