Escasean los planes para convertirlos en hoteles

Los faros, una reconversión sin prisas que no encandila

Faro de Favaritx.
Faro de Favaritx.

El programa Faros de España avanza pero a un paso muy lento. Desde que el Ministerio de Fomento lo anunciara el pasado mes de diciembre solo se han presentado tres proyectos para los 187 faros que hay en las costas españolas y de los que 55 están habitados. Unos proyectos que se encuentran aún en fase de estudio, bien por parte de Puertos del Estado, bien por parte de las distintas autoridades portuarias, paso previo a su autorización por Puertos. Hasta ahora, se ha completado una primera fase del programa, que contemplaba la creación de un grupo técnico de trabajo para coordinar las actuaciones.

Fomento busca con esta iniciativa fomentar el uso de estos inmuebles, que siguen en algunos casos siendo utilizados como faros, como oferta de alojamiento y para dinamizar el sector empresarial hostelero y gastronómico. Sin embargo, el pequeño tamaño de los inmuebles y la imposibilidad para hacer reformas de ampliación resta interés para muchos empresarios. Así, el proyecto no ha resultado del interés de las cadenas hoteleras debido a la escasa capacidad de alojamiento, por lo que las interesadas son pequeñas iniciativas de restauración u hostelería.

Por el momento, solo las autoridades portuarias de Alicante y Ferrol- San Cibrao han recibido proyectos concretos para la utilizar los faros como alojamientos turísticos. El organismo alicantino ha recibido hasta el momento dos solicitudes de concesión de sendos faros que se están tramitando según la regulación prevista. Es el caso del faro de la isla de Tabarca, que ha recibido una solicitud para la utilización por la empresa que ya gestiona uno de los escasos inmuebles de la isla, conocido como la Casa del Gobernador, como hotel. Una concesión, que en su caso, es de 15 años y por la que está abonando unos 6.000 euros anuales en concepto de renta.

El segundo faro en Alicante que ha tentado a los hosteleros ha sido el de San Antonio, en Jávea. Según fuentes conocedoras de la operación, hay tres propuestas interesadas, aunque por el momento solo una ha sido registrada en el BOE. Solicitud que contempla la rehabilitación del inmueble, formado por dos viviendas, para la construcción de seis o siete habitaciones, según explica el alicantino David Morera. El tercero, situado en Isla Pancha, en Ribadeo, se está tramitando desde finales de mayo.

En Baleares, la autoridad portuaria correspondiente reconoce que a finales de 2013 llegó a recibir unas 50 solicitudes de información para la reconversión de los faros de las islas, si bien, en este momento se han reducido a cinco propuestas, que aún no se han concretado en proyectos concretos. Por el momento, solo enumeran los faros objeto de interés por parte de unos inversores que en este caso son tanto nacionales como extranjeros. Es el caso de los de Favaritx y Punta Nati en la isla de Menorca, así como el del Cabo Blanco, en Mallorca, o los faros de La Mola y Cabo Barbaria de Formentera, que menos este último se convertirían en hoteles o hostales.

El resto de las autoridades portuarias desde las que se gestionan los puertos españoles, 28, reconocen que tras el anuncio de la reconversión de los faros hubo cierto interés de inversores privados, pero que no ha llegado a concretarse aún en nada. Así, desde Almería y de Tenerife explican que han atendido a personas interesadas en torres concretas, como el del Cabo de Gata o el de la Orchilla, en la isla del Hierro, pero sin más avances hasta ahora.

Un interés que no ha llegado a toda la costa española. Desde la autoridad portuaria de Barcelona explican que sus faros no están dentro de este plan dado que desde hace años algunos están cedidos a los ayuntamientos para iniciativas socioculturales y en otros tantos están tramitando las concesiones. Mientras que en otros casos, las sucesivas ampliaciones de puertos como el de Valencia o el de Barcelona han provocado que sus faros quedaran dentro de las instalaciones propias del puerto, por lo que se descarta su uso.

Pendientes del coste de la reforma y del alquiler

Faro de Barbaria en la isla de Formentera.
Faro de Barbaria en la isla de Formentera.

Las iniciativas privadas interesadas en alguno de los faros serán las encargadas de acometer y abonar las obras de reforma de los inmuebles, sin realizar ningún tipo de ampliación. Una inversión a la que tienen que sumar además las tasas por la concesión de los faros, tanto por su ocupación como por la puesta en marcha de una actividad comercial, que tendrán carácter de alquiler anual. Por el momento, el plazo de concesión sería de 35 años, si bien, se estaría analizando la posibilidad de ampliar el plazo a 50 años. Por el momento, las autoridades no se aventuran a dar números del importe de las concesiones, que dependerán de los metros cuadrados que tenga cada instalación. Y es que, según aseguran, “no hay dos proyectos iguales porque dependen de la distancia de cada uno a los núcleos urbanos”.