Maite Ballester, asesora sénior de EY y presidenta no ejecutiva de 3i

“Hay multinacionales que buscan comprar en España”

La asesora sénior de EY y presidenta no ejecutiva de 3i asegura que el capital riesgo puede jugar un papel clave en la financiación, la internacionalización y la negociación con los bancos, y en acompañar a los empresarios “para que no estén solos”

Maite Ballester
Maite Ballester

Con 20 años de experiencia en compraventa de compañías y más de 30 adquisiciones apalancadas en su activo, la llamada dama española del capital riesgo, Maite Ballester, habla de la situación en la que se encuentra el mercado, tras una charla ofrecida en la escuela de negocios ESCP Europe, con ocasión del cierre de los cursos del Executive MBA. Jovial y espontánea, “la partner más vieja de 3i” –en sus palabras– y asesora sénior de EY explica la importancia del private equity en el contexto de una crisis que ha agotado a los emprendedores españoles. Un mercado cuyos indicadores empiezan a volverse positivos.

Pregunta. ¿La recuperación del capital riesgo es certera?

Respuesta. Hay nuevos negocios y más grandes que antes. La captación de fondos se reactiva, gracias a Fondico, y hay más salidas, es decir, más apetito inversor. Además, el mercado de deuda para operaciones medianas está abierto, con lo cual se puede traer deuda de fuera. Hay mil empresas en Europa cuyos accionistas son firmas de capital riesgo, que tienen un valor superior a 1.000 millones de euros y que están en sus carteras desde 2008, por lo que necesitan vender. Esto crea demanda y oferta.

P. Una de las prioridades que señala la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri) es la captación de fondos. ¿Sigue siendo así?

R. Las compañías van mejor, por lo que está mejorando también el rendimiento de los fondos. Permira ha cerrado recientemente un fondo de 5.300 millones que llevaba un año y medio. 2013 ha sido bueno y creo que 2014 también lo será.

P. ¿Qué opina de Fondico, el fondo público en cuya creación participó?

R. El mercado de capital riesgo en España tiene que crecer, porque está muy por debajo de la media europea. Los fondos internacionales, para darle dinero a un fondo español, quieren ver un inversor ancla y Fondico sirve precisamente para eso y hace un trabajo fantástico. Y como venture capital para incubadoras me parece imprescindible.

P. ¿Queda algo por hacer desde el sector público?

R. Las preocupaciones del capital riesgo son de naturaleza fiscal y ahí no vale la pena meterse, porque Hacienda contesta directamente que no. Por ejemplo, la eliminación de la deducción de los pagos de intereses de la deuda ha sentado muy mal al sector. Lo que más preocupa en Londres es la seguridad jurídica y su rapidez. Por esto tiene que velar la Administración; por lo demás, el sector se regula solo.

P. ¿Qué papel juega el capital riesgo en un contexto de difícil acceso a la financiación bancaria?

R. Puede reforzar el balance con una ampliación de capital, fomentar las exportaciones y la internacionalización. Ayuda también a negociar con la banca y permite acceder a otras vías de capital. Pero no es solo un tema de dinero. Desde el principio de la crisis, en España han desaparecido ya 200.000 empresas;las que han sobrevivido han hecho un esfuerzo espectacular, pero ahora los empresarios están agotados. Un socio te ayuda a parar y pensar, para no caminar solo.

P. Usted afirma que son un producto típicamente capitalista...

R. Los hedge funds (fondos de alto riesgo) lo son más. No entiendo por qué nos comparan con ellos. Nuestra imagen está marcada por las operaciones de buyout, pero nadie dice que es capitalista el venture capital. Hacemos empresas eficientes y creamos valor, eso siempre es bueno.

P. Sin embargo, algunos expertos señalan el apalancamiento del capital riesgo como una de las causas de la crisis de crédito de 2008.

R. Este tipo de crédito representa menos del 5% del crédito vivo en Europa. No se trata de grandes operaciones, ni todos los fondos apalancan tanto como en el caso de Panrico, que tiene que estar harto de que se le cite continuamente. Esto no mueve los defaults en la banca, ni mucho menos.

P. ¿Cuáles son los retos principales del sector en este momento?

R. El primero es encontrar empresas que crezcan, que tengan un equipo directivo de primera calidad, que no sean caras y no dependan de la demanda doméstica, que en estos momentos está muy floja. Y de estas no hay muchas. Otro problema es que vendedor y comprador no se ponen de acuerdo en el precio cuando crecen las cotizaciones de las empresas, como ocurre ahora. De esta manera, los procesos de compra y de venta se dilatan en el tiempo. Si nos movemos hacia compañías que estén en fase de reestructuración, hay más oportunidades, pero menos fondos disponibles. Lo que sí veo es que hay multinacionales con liquidez buscando comprar en España. Es buena noticia. Fue así cómo vendimos Everis a NTTData.

"Muchas mujeres autolimitan su carrera"

Después de haber dirigido la oficina española de la multinacional británica 3i, Maite Ballester, con 51 años, empezó su actividad de asesora sénior para el gigante EY a principios de junio.

Cuál es el objetivo de su fichaje en EY?

El nuevo presidente de EY, José Luis Perelli, y el nuevo jefe del servicio de asesoramiento en transacciones, Rafael Roldán, quieren dar un verdadero impulso a este departamento, para ofrecer un servicio integral de due diligence a los grandes fondos, trasladando al mercado español las buenas prácticas que esta empresa, de 185.000 empleados en todo el mundo, tiene en Inglaterra.

Sin embargo, sigue vinculada con 3i...

En 3i soy presidenta no ejecutiva, pero es sobre todo para apoyar al nuevo director general de España y Portugal, Alejo Vidal-Quadras. Ahora voy a estar más enfocada en EY, porque tengo que aprender mucho, ¡hacen de todo! Para mí es una evolución personal importante. Barajé la posibilidad de entrar en algún consejo de administración, pero luego me dije:“¡Si esto puedo hacerlo cuando sea mayor!”.

Reconoce que ambición, riesgo y mucha presión son las claves en el mundo del private equity. ¿Qué sitio hay para las mujeres en este contexto?

Es un sector muy masculino, no sé por qué. Hay que negociar de una forma muy firme, algunos empresarios no son muy educados y quizá esto a las mujeres nos sienta peor. El hecho es que, aunque en Europa se gradúen más mujeres que hombres en casi todas las carreras, a los 30 años ya hay menos mujeres que hombres en los puestos de middle-management. Allí es cuando muchas se autoexcluyen, por un tema de conciliación de horarios.

Entonces, ¿usted cómo lo ha hecho?

Desde el principio, decidí con mi marido que quería entregarme a mi profesión y por ello gasto la mitad de mi sueldo en logística. No he ido nunca a reuniones de padres, tengo tutores para mis hijos y también un chófer... ¿Que mis hijos puedan tener algún trauma?Mi experiencia es que no es así.

Ascri, con la nueva Ley de Capital Riesgo

Aunque la vigente Ley de Capital Riesgo, de 2005, haya sido “muy buena para el sector”, la directora general de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri), Dominique Barthel, cree que la nueva normativa que el Gobierno acaba de aprobar “proporciona un marco adecuado para el desarrollo de la actividad, y en concordancia con el de los países de nuestro entorno”, según sus propias palabras.

Barthel destaca dos aspectos positivos de la ley: una mejora en lo que a transparencia se refiere y un incremento de la protección del inversor. “Es verdad que esta nueva regulación aumentará ciertos costes y cargas administrativas para las gestoras”, señala la directora de Ascri. Por otro lado, estas “obtendrán el pasaporte europeo y así accederán a los inversores internacionales y podrán comercializar sus fondos en Europa”, añade. Una importante novedad de esta legislación es la creación de una nueva figura de entidad de capital riesgo, que se dirige específicamente a las pymes. “En el contexto actual de escasez de crédito es muy importante”, subraya Berthel.

En definitiva, la directora general de Ascri esboza una valoración globalmente positiva de la nueva normativa que, además de los “necesarios ajuste a la evolución del sector”, contempla la transposición de la directiva europea de activos alternativos.