Editorial

Las dudas que genera la crisis de Gowex

La crisis desatada en torno a Gowex ha generado una serie de interrogantes que van más allá de las dudas sobre la situación financiera y contable del proveedor de wifi. Las acciones de la compañía fueron suspendidas de cotización el jueves por el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), tras haber sufrido un desplome del 60% por causa de un demoledor informe crítico emitido por la firma Gotham City Research. Mientras la CNMV ha pedido información a los reguladores bursátiles estadounidenses y británicos sobre Gotham City –para investigar si la firma podría haber incurrido con su informe en un presunto caso de abuso de mercado–, el MAB ha reclamado a Gowex datos capaces de dar respuesta a esas acusaciones. Los analistas de Gotham City aseguran que el proveedor de wifi es un fraude y que el 90% de sus ingresos son ficticios. Por su parte, Gowex vincula la publicación del informe a intereses espurios destinados a tumbar sus acciones para favorecer a determinados fondos dedicados a la inversión a través de posiciones cortas. Para investigar esta última posibilidad, la CNMV está analizando la negociación registrada en Gowex en las últimas sesiones. El objetivo es comprobar si se han producido operaciones contrarias a la normativa del mercado.

El escándalo provocado por el informe de Gotham City –publicado con el provocador título de Let’s Gowex, la Charada Pescanova– tiene pocos precedentes en la Bolsa española. Ello podría explicar, aunque nunca justificar, el retraso con el que el MAB ha acordado la suspensión de cotización de la compañía. A ello se une también la decisión de la CNMV de investigar no solo quién está detrás de Gotham City y qué compraventas de títulos de Gowex se han desarrollado en los últimos días, sino también la propia actuación desarrollada por el MAB. Este mercado alternativo, propiedad de Bolsas y Mercados Españoles (BME), tiene competencias directas para supervisar el funcionamiento de sus negociaciones y para acordar su suspensión.

Más allá de que se dilucide si las acusaciones sobre Gowex son reales o constituyen un abuso de mercado –un interrogante que debería aclararse con celeridad–, el estallido de esta crisis arroja dudas más que razonables sobre el nivel de transparencia y el alcance del control ejercido sobre las sociedades que cotizan en el MAB. La existencia del mercado alternativo constituye una fórmula muy efectiva para que las pequeñas empresas en expansión puedan obtener recursos, pero ello debe conjugarse con una obligada y efectiva protección hacia el pequeño accionista. El caso Gowex ha puesto sobre la mesa una serie de interrogantes sobre el rigor en la supervisión de los mercados que es necesario despejar. De lo contrario, no solo el bolsillo de los pequeños ahorradores, sino también la reputación de los propios reguladores españoles tienen mucho que perder.