Blogs por Alexis Ortega

El arte de la dirección musical (y económica).

El arte de la dirección musical (y económica).

“El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta”.

Herbert Von Karajan

Divertido video del discurso de aceptación del músico italiano Riccardo Mutti del premio “Musician of the Year” del 2010 por la revista americana “Musical America” en el que ironiza sobre el papel del director de orquesta. Mutti fue premio Príncipe de Asturias de las Artes en el año 2011.

El artista napolitano es un gran comunicador. Y lo sabe. Eso le lleva a ironizar elegantemente sobre un tema tan desconocido como la dirección musical, cuyo éxito, como muchas otras cosas, depende de saber a quién va dirigido tu trabajo y en ser honestos con la obra y con el público.

No se pierdan la intervención, dura apenas 9 minutos. Puede serle muy útil.

Al final del discurso de Mutti está claro cuáles son nuestras limitaciones e incluso como al final de nuestros días un músico como Vittorio Gui, después de toda una vida dedicada a la dirección de la orquesta, le dijera “Mutti, que lástima que estoy tan cerca de la muerte justamente ahora que estaba aprendiendo como dirigir”. La humildad es esencial cuando se trabaja con una materia tan inabarcable como la realidad. El fenómeno musical tiene algo de ello(1).

En el lado opuesto se encuentra Antonino Votto (profesor del propio Mutti y alumno de Toscanini). Curiosa la anécdota en la que a la pregunta del propio Mutti sobre cómo hacer un determinado pasaje él le responde “¿Por qué te preocupas si no tienes que tocar?. Simplemente haz esto (bajando el brazo como si iniciara a dirigir la orquesta) y algo sucederá”. Si conversación con el policía es ingeniosa y muy ilustrativa.

Son dos maneras de acercarse a un fenómeno complejo. Mutti finalmente se decanta por un punto intermedio entre ambos planteamientos. Cosas de continuar siendo fiel al maestro.

Sin embargo, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, parece ser de las que espera que simplemente moviendo los brazos, algo sucederá. Después de 7 años participando de manera directa o indirecta en una estrategia de saneamiento de una economía sin hacerla pasar por una recesión que reequilibre sus problemas estructurales, ahora nos encontramos con que pretende decirnos que no tiene nada que ver con lo que está sucediendo.

En su discurso de ayer ante FMI, quiso matizar las limitaciones de la propia FED a la hora de influir en los mercados y que la política monetaria por sí sola no es suficiente para evitar burbujas y crisis financieras. A lo que añadió que todavía ve "elementos de creciente riesgo en el sistema financiero". Suena a “me he equivocado, pero las consecuencias las pagan ustedes. Yo no soy culpable. Me limité a mover los brazos y esperar que algo sucediera”.

Permítanme una última anécdota: Mutti en una conferencia sobre Rigoletto en mayo del 1994 en la Universidad Bocconi en Milán aseguraba que uno de los problemas de la dirección de las óperas consistía en la excesiva complacencia, del público y los directores, con los clásicos. Ello había llevado al espectáculo operístico a perder su esencia renovadora y transformadora.

En el último acto de la ópera cuando el duque entra en la posada a la que la atractiva hermana del bandolero Sparafucile le había hecho ir para, después de emborracharlo, asesinarle se desarrolla el siguiente breve dialogo:

DUQUE (A Sparafucile): ¡Dos, cosas y rápido!...

SPARAFUCILE: ¿Cuales?

DUQUE: ¡Una habitación y vino!

RIGOLETTO (escondido y sin ser visto, le dice a su hija): ¡Así son sus costumbres!

Es evidente que Rigoletto quiere dar a entender a su hija que el Duque (de la que se enamoró a pesar de que la violó) es un depravado. El público queda convencido, con éste dialogo, de que ella ha recibido correctamente este mensaje.

La pregunta es la siguiente ¿Qué hay de pervertido en entrar en una posada y pedir una habitación y vino? ¿No parece lo más natural?. Nuestro escaso espíritu crítico nos lleva a aceptar el dialogo a pesar de su fuerte incongruencia dramática.

La verdad es que este dialogo fue censurado por las autoridades de la época (por ser depravado, que era justo lo que debía ser). En el original, las dos cosas que el duque pide son “Tu hermana y vino”. Ahora el dialogo si tiene coherencia dramática.

Hace poco conocimos que el dato final del PIB de EEUU del primer trimestre del año ha triplicado la contracción estimada previamente (desde el -1,0% hasta el -2,9%) lo que supone el peor dato desde 2009. La explicación de que la contracción se despachó con “periodo marcado por los efectos de los temporales de frío y nieve que azotaron al país”.

Se pasa por alto que la contracción se ha agravado como consecuencia de la drástica revisión a la baja en las cifras de consumo (se ha reducido desde el 3% estimado con anterioridad hasta el 1%) y de las exportaciones netas. En éstas última ha tenido mucho que ver la revisión alza de las importaciones (del +0,7% al +1,8%) y a la baja de las exportaciones (del -6,0% al -8,9%). Parece ser que importar se puede hacer con mal tiempo, pero necesitamos un tiempo soleado para exportar. Lo curioso es que las importaciones crecieron menos (un 1,5%) en el cuarto trimestre del 2013. Además tenemos que aceptar como lógico que en un país con cuatro franjas horarias, hace el mismo tiempo en todas ellas. Es más vean la evolución del PIB y el empleo en los últimos 2 años:

También la economía sufre un descrédito cuando se acepta sin rechistar como válidas estas incongruencias sobre la realidad económica.

(1) Como la realidad, la materia prima de la música es el tiempo. Ello también sucede con el teatro (a diferencia de otras artes como la pintura o la escultura) pero la música le aventaja en el hecho de que, a pesar de carecer de significado, logra transmitir sensaciones que nos afectan y nos emocionan. Comparte ese misterio con la realidad ya que su total comprensión solo puede ser intuitiva.

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