Cierra a 2,58 euros por acción

Facephi se dispara un 109% en su debut en Bolsa

Interior de la Bolsa madrileña
Interior de la Bolsa madrileña EFE

La compañía alicantina Facephi, especializada en el desarrollo y comercialización de software de biometría por reconocimiento facial, ha debutado hoy en el MAB con un alza que duplica su valor bursátil. Ha cerrado en los 2,58 euros, tras un alza del 109,7%

La compañía se ha estrenado hoy en Mercado Alternativo Bursátil (MAB) con una capitalización de 12,2 millones de euros y 9.922.500 acciones a un precio de 1,23 euros por título. El consejo de administración del MAB ha anunciado la incorporación de la compañía al segmento de empresas en expansión, tras estudiar toda la información presentada y una vez emitido el informe de evaluación favorable del Comité de Coordinación e Incorporaciones. Con Facephi, ya son 23 las compañías que cotizan en el MAB.

La contratación se realiza a través de un sistema de fijación de precios mediante la confluencia de la oferta y la demanda en dos períodos de subasta o “fixings” diarios (12.00 horas y 16.00 horas). En la operación de salida a Bolsa, dirigida tanto a inversores institucionales como particulares, EY trabajará como asesor registrado, mientras que Banco Inversis actuará como proveedor de liquidez y banco agente.

Con capital 100% español, Facephi cuenta con oficinas comerciales en Panamá, Buenos Aires (Argentina), Santiago de Chile, Santo Domingo (República Dominicana), Bogotá (Colombia) y la última incorporación en Silicon Valley. 

FACEPHI BIOMETRIA SA 2,07 -3,27%

Facephi ha debutado como 'listing', dado que no tiene necesidad de financiación y, de momento, no planea realizar ampliación de capital, una operación que sí podría emprender para final de año o principio del que viene.

El 'free float' de la compañía será del 15%, dado que la mayoría de los socios (el 85% de la sociedad) firmaron “de manera voluntaria” un 'lock up' en el que se comprometieron a no vender sus acciones en el plazo de un año desde el momento de la salida al MAB.

La compañía destaca que ahora no es tiempo de repartir dividendo, una retribución para el accionista que llegará en el futuro. “En una compañía con una capacidad de crecimiento tan exponencial como la que tiene Facephi, a corto plazo no consideramos nada que no sea invertir en la compañía para hacer crecer el rendimiento de la acción. El dividendo llegará, pero ahora es momento de crecer”, afirman fuentes de la compañía. “MUCHO APETITO INVERSOR”

Antes de su debut, en Facephi han detectado “mucho apetito inversor” por la compañía en el mercado. “Esto, unido a un plan de negocio que esperamos cumplir con creces, hace que Facephi tenga bastantes posibilidades de ser una inversión ganadora en el MAB”, auguran en la sociedad.

Por ello, y ante las buenas perspectivas, la compañía está “revisando la posibilidad de cotizar en otras plazas europeas como París, “aunque no a corto plazo”.

Pese a que aún no está cotizando en el Mercado Continuo, Facephi ya se ha convertido en el centro de todas las miradas, puesto que algunas compañías españolas se están interesando por su tecnología para implantarla.

De hecho, acaba de crear un nuevo departamento encargado de fusiones y adquisiciones que le permitan crecer y dar valor a su sistema de reconocimiento facial. “Desde Facephi, tenemos planificado un gran crecimiento orgánico e inorgánico a corto y medio plazo”, adelanta. 

Con todo, el objetivo que busca alcanzar esta compañía con su salida al MAB es lograr transparencia para sus clientes y proveedores, así como visibilidad, imagen de marca cotizada y acceso a una financiación alternativa a la bancaria.

“A nivel de visibilidad y prestigio, Facephi, sin empezar a cotizar, ya está recogiendo sus primeros frutos, recibiendo peticiones de uso de la tecnología en sectores tan amplios como el bancario, la identificación en tabletas, móviles y dispositivos electrónicos, así como el sector de la automoción”, señala la sociedad.

Esta empresa dedicada al reconocimiento facial lleva tiempo trabajando con banca online para evitar el ataque de 'hackers' y para acabar con el fraude por robo de identidad, así como con banca móvil y con controles de acceso.