Felipe Varela

El modisto de la Reina

El modisto de la Reina

El jueves su página web se colapsó. Ocurrió instantes después de que la reina Letizia descendiera del Rolls Royce que la condujo al solemne acto de coronación del rey Felipe VI en el Congreso de los Diputados, y los millones de telespectadores que seguían la retransmisión en directo comprobaron que, una vez más, el diseñador Felipe Varela (Madrid, 1968) era el elegido para vestir a la que, a partir de ahora, se convertirá en la mejor embajadora de la moda española. Ni que decir tiene que la reina Letizia, según apuntan los medios internacionales, acaba de entrar en la categoría de icono de la moda, al mismo nivel que la británica Kate Middleton o la holandesa Máxima Zorreguieta.

Si cuando era princesa de Asturias, cada aparición en público despertaba curiosidad por su atuendo, ahora que es reina la expectación es mucho mayor. Por ello todas las miradas, –además de en su vestido con abrigo en crepé de verano blanco roto con bordado degradé en cristal de rubí, amatista, ámbar y rosa talco con microperlas crema–, están puestas en su diseñador de cabecera, cuyo perfil es bastante discreto y nada mediático. No concede entrevistas y se mantiene alejado del siempre animado mundo de la moda, discreción que a buen seguro es algo que en su día valoró Letizia Ortiz a la hora de elegirlo.

Tampoco en su página web (www.felipevarela.com) ofrece datos de su biografía, solo de vestidos de su colección que perfectamente podría vestir la Reina, que se ha convertido en su musa y en su principal clienta. De hecho, el día anterior a la coronación, doña Letizia salió airosa con un modelo suyo –en este caso, un vestido en seda cady blanco y negro con bordado de mariposas y flores en azabache, que ya había estrenado en el mes de abril– de otro de los momentos más trascendentes, como fue el solemne acto de la sanción de la ley orgánica que ha hecho efectiva la abdicación de Juan Carlos I en su hijo Felipe.

Los que conocen a Felipe Varela aseguran que se trata de una persona bastante sencilla y nada pretenciosa, actitud que refleja en cada uno de sus diseños. Cuentan que fue la reina Sofía quien aconsejó a su nuera la importancia de contar con un diseñador de confianza para los actos oficiales. Y aunque en otro de los momentos claves de su vida había elegido, como fue la pedida de mano, al italiano Giorgio Armani, a partir de entonces decidió apostar por un modisto español. Yde perfil bajo.

Felipe Varela estudió Diseño y Patronaje en Esmod College de París, ciudad en la que vive habitualmente. Completó su formación con un curso de alta costura en el Institut Français de la Mode. En la capital francesa colaboró con grandes marcas como Kenzo, Dior o Lanvin. En 1994 regresó a Madrid y abrió su propia compañía en 1996 y, según asegura en su página online, “la marca se ha convertido en una referencia para las mujeres más exigentes del país y del panorama internacional”.

Asegura además que representa lo mejor de la fabricación española con su inimitable combinación de tradición, exquisita elaboración y elegancia contemporánea. Con 18 años de historia, cuenta con una tienda ya emblemática en la madrileña milla de oro, cuyo escaparate es constantemente fotografiado por ser el lugar al que acude la reina Letizia a vestirse. De hecho, días antes de la coronación fue vista entrando en el famoso taller de la calle Ortega y Gasset.

Allí trabaja la familia de Varela:su hermanos Jacob, que ejerce como portavoz de la empresa, y Rut, que atiende a la prensa, son las personas de confianza del diseñador, equipo al que se suma su madre Manuela, que también trabaja en el taller. Entre todos se encargan de la gestión empresarial.

Fue 1996 cuando el modisto se dio a conocer desfilando en la pasarela Cibeles de Madrid, pero como sucede con muchos jóvenes talentos, decidió cambiar de estrategia. Su perfil de clienta no era el mismo que seguía los desfiles de moda ni las tendencias. Era una mujer que quería vestir bien sin complicaciones. En 2002 dejó de desfilar y apostó por darle un mayor brío a la tienda-taller, donde cada vez acudían más clientas con elevado poder adquisitivo en busca de diseños atemporales a medida.

A partir de ahora todo lo que haga tendrá una mayor repercusión. Medio mundo está ya pendiente del próximo modelo que lucirá la nueva reina de España. Este tirón popular y mediático afectará también a este diseñador, que prefiere mantenerse entre bambalinas, aunque cada diseño suyo ahora será examinado con mayor detalle. Ya lo ha dicho The New York Times:“Letizia ahora ya no es solo reina, es una marca global”. Y Varela, muy a su pesar, también.