Solamente participarán compañías viables

Ros Casares también podría entrar en el ‘banco malo’ de las empresas

Los seis principales bancos españoles –Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell– prácticamente al completado ya la lista de las cinco empresas que integrarán el primer fondo de rescate de empresas, dentro del conocido como Proyecto Fénix. Como ya ha informado este periódico este fondo piloto estará integrado inicialmente por GAM, Válvulas Arco, Condesa e Hierros del Mediterráneo. A este listado, aún sin cerrar, se puede incorporar Ros Casares, empresa valenciana dedicada a la distribución de productos siderúrgicos y suministro industrial.

El objetivo es que la banca capitalice la deuda de estas empresas para que sigan siendo viables. Estas cuatro compañías, a la que se podría unir la firma valenciana, podrían salir de este vehículo de capitalización si logran saldar su deuda o parte de ella en breve, de lo contrario la banca pasaría a ser parte de su accionariado.

Este puede ser el caso de Hierros del Mediterráneo, nombre incluido ahora en la lista de estos seis bancos, pero que puede salir de ella si logra amortizar su deuda.

Javier Castrodeza, abogado de Cuatrecasas que representa a esta firma asegura, de hecho, que al final los bancos no capitalizarán la deuda de Hiemesa. Castrodeza tiene experiencia en el asesoramiento de empresas en dificultades. Ha sido uno de los pioneros en los procesos de refinanciación de deuda a inicios de los años 90. Condesa también intenta buscar un socio y ha vendido activos para intentar saldar su deuda antes de que los bancos pasen a formar parte de su capital.

Los seis grandes bancos se comprometieron el miércoles a definir las líneas generales de este primer fondo antes de que culmine este mes.

En España, el proceso concursal lleva en la mayoría de los casos a la liquidación de empresas, y con este fondo se pretende evitar estos cierres.

El objetivo del Proyecto Fénix es hacer algo similar a lo que la banca acreedora está haciendo en Pescanova, una empresa que pese a sus elevadas deudas –3.500 millones–, es “claramente viable”, puesto que obtiene ingresos al año de 1.200 millones.