Cinco años de disputas por el emblemático color

El banco Santander también defiende el rojo

El banco Santander también defiende el rojo

En Alemania, la patronal de las cajas de ahorro (Deutscher Sparkassen und Gorverband o DSGV) logró en 2007 que la Oficina de patentes de ese país aceptase el registro como marca del color rojo HKS 13 para comercializar ciertos productos y servicios financieros. Dos años después, el Santander y un banco austriaco (Oberbank), que operan en el mercado alemán y tienen el mismo rojo entre sus señas de identidad, impugnaban el registro.

El pleito fue subiendo de instancias hasta llegar a Luxemburgo, sede del Tribunal europeo, jurisdicción a la que se ha dirigido el Tribunal alemán de patentes para intentar aclarar el conflicto. Los jueces europeos deberán dirimir mañana si el color rojo de las cajas de ahorro alemanas era una marca verdaderamente distintiva que merecía ser registrada o si procede su anulación como defiende el banco Santander.

La batalla es de alto voltaje tanto significativo como comercial. No en vano, el Santander se ha convertido en uno de los principales bancos comerciales de Alemania (donde opera como Santander Consumer Bank) y cuenta ya con casi siete millones de clientes. Y la entidad de Emilio Botín considera que su su marca constituye “un activo estratégico de primer orden y figura en todos los rankings internacionales como una de las más valiosas del mundo”.

El color rojo de esa marca “impregna todos los elementos de comunicación con fortaleza, energía y determinación”, proclama el Santander en la descripción sobre sus símbolos corporativos. Se trata de unos atributos difíciles de demostrar. Pero por si acaso, la entidad de Emilio Botín está dispuesta a defenderlo a capa y espada ante cualquier tribunal.