Una vía de ingresos cada vez con mayor peso

La FIFA agota los palcos VIP más caros para todo el Mundial

Los boxes más exclusivos llegaban a los 100.000 dólares por un solo partido

Butacas VIP del Estadio de Maracaná, en Río de Janeiro
Butacas VIP del Estadio de Maracaná, en Río de Janeiro

Los primeros días de la Copa del Mundo de fútbol han dejado diferentes sensaciones. En lo deportivo, partidos trepidantes como el Italia-Inglaterra, o pesadillas como la que sufrió la selección española. En lo organizativo, las protestas sociales que se suceden en las principales ciudades sede no han cambiado el paso a la FIFA, que muestra la fiesta en la que se convierten las gradas en cada partido, aunque esta no es del todo completa. En contraste con los llenos absolutos en partidos como el inaugural o el propio Italia-Inglaterra, las butacas vacías han sido una constante en los partidos con selecciones secundarias, pese a que la FIFA anunciara de forma pública que solo le restan 10.000 entradas por vender.

Pero donde no tiene problemas la organización es en captar al público más pudiente. La FIFA ya ha vendido todas las plazas de los palcos VIP más exclusivos para todos los partidos que quedan de la Copa del Mundo. Estos alcanzaban los 100.000 dólares por un solo encuentro, y permiten a quien los haya adquirido ver los partidos dese una suite de diseño con todas las comodidades: acceso directo a la zona de butacas en la parte con mejor visibilidad de los estadios, una selección de comidas y bebidas de categoría premium con un servicio atento durante todo el partido, regalos exclusivos o plaza de aparcamiento. Este tipo de paquetes estaba disponible para los 19 partidos que albergan las sedes de Rio de Janeiro, Sao Paulo y Belo Horizonte.

En el resto, la única opción para quien aún quiera acudir a algún partido de la Copa del Mundo en una habitación privada es bajando de categoría… y compartiéndola: para la semifinal que se celebrará en Belo Horizonte aún quedan plazas por 10.300 euros. Las entradas VIP más baratas disponibles parten de 850 dólares, y son butacas individuales con derecho a catering y bar en puestos ubicados en el perímetro de los estadios. Los precios son entre un 10% y un 15% más caros que en el mundial de Sudáfrica de 2010.

Una vía más de ingresos

Este tipo de servicios, llamados hospitality, cada vez tienen más presencia en la cuenta de resultados de la FIFA y de los grandes clubes de fútbol. En su caso, el organismo rector del fútbol mundial externaliza la gestión de los palcos privados a la empresa MATCH Hospitality AG, con sede en Zúrich (Suiza), en la que ha confiado en sus últimos grandes torneos:las copas Confederaciones de 2009 y 2013, la Copa del Mundo de Sudáfrica de 2010 y los mundiales femeninos de 2011 y el próximo de 2015.

Entre 2003 y el mundial 2006, la FIFA reconoció unos ingresos por estos conceptos de 213 millones de euros. Solo por el mes que duró la Copa del Mundo de 2010, la FIFA obtuvo 120 millones de dólares del contrato con MATCH Hospitality, y según los resultados de ese año de la compañía, le generó pérdidas de 50 millones. Para la edición de 2014, la adjudicación se ha mantenido en los 120 millones, aunque no parece que la empresa vaya a repetir pérdidas. Según afirmó un portavoz de la compañía a la agencia Bloomberg hace unos días,“Brasil 2014 marcará un nuevo récord” en este concepto. Por la Copa Confederaciones de 2013, los ingresos se redujeron a 47 millones. 

La venta de paquetes VIPse ha convertido en prioritaria para los clubes, que buscan ingresos atípicos para reducir su dependencia de los derechos televisivos. Los nuevos proyectos de Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid para remodelar sus estadios y, en el último caso, levantar uno nuevo. La Peineta contará con 14.000 asientos de este tipo, y el Atlético ya ha externalizado su gestión a la americana CenterplateISG.