Paisaje, descanso, gastronomía y mucho arte se aúnan en el Triángulo Daliniano

Los tres ensueños de Dalí

Púbol, Portlligat y Figueres, citas imprescindibles para entender la obra y la vida del pintor surrealista

Sala noble del teatro-museo de Salvador Dalí en Figueres.
Sala noble del teatro-museo de Salvador Dalí en Figueres.

La tan traída genialidad del pintor gerundense no se redujo a su obra pictórica y escultórica típica y tópica. Para muchos, el Dalí más innovador se encuentra en los espacios que creó para vivir o para que reposara su legado. Recorrer el denominado Triángulo Daliniano es una experiencia muy gratificante. Una ruta en la que aunar paisaje, descanso, gastronomía y mucho arte.

Tres paradas componen este viaje por Gerona: Púbol, Portlligat y Figueres. Estas tres localidades, en un área que no supera los 40 km, nos explican la trayectoria y vida de un artista cosmopolita y mundial, pero al mismo tiempo muy apegado a su tierra.

La ruta puede empezarse por el Castillo de Púbol, aquel que Salvador Dalí regaló a Elena Ivanovna Diakonova, Gala, y que esta consideró siempre suyo. La eterna musa del gerundense tuvo que esperar casi 40 años hasta que el artista cumplió su promesa de obsequiarla con un castillo digno de ella.

La ruta puede empezarse por el Castillo de Púbol, que Dalí regaló a Gala

Como es bien sabido, Dalí solo podía visitar ese escenario previa invitación, pero en lo que sí que participó hasta el último detalle fue en la decoración, tanto del exuberante jardín –con sus famosos elefantes de patas escuálidas– como de algunas estancias del edificio.

Así, por ejemplo, diseñó dos chimeneas, hizo colocar la G de Gala sobre puertas para marcar la propiedad del recinto y pintó personalmente algunos espacios, desde el techo del Salón de los Escudos a una puerta y dos falsos radiadores.

Ineludible es la visita a la Casa-Museo Salvador Dalí de Portlligat, el más íntimo y mediterráneo de los espacios aquí mencionados.

Situada en la bahía de Portlligat, a un par de kilómetros al norte de Cadaqués, donde nació el padre del pintor y donde él había pasado largas temporadas durante su infancia y juventud, la antigua casa de pescadores fue convertida por la pareja a partir de la primavera de 1930 en su refugio, donde Salvador pintaba inspirado por la particular geología del cabo de Creus y arropado por la paz del lugar, por entonces ocupado solo por una treintena de barracas.

Una de las estancias de la casa de Dalí en Portlligat, cerca de Cadaqués.
Una de las estancias de la casa de Dalí en Portlligat, cerca de Cadaqués.

De hecho, allí encontramos el taller en el que aún perduran las pinturas e incluso algunos cuadros inacabados.

La casa se divide en varios aposentos, entre los que destaca la habitación que ocupaba el matrimonio, en la cual, a través de un sencillo juego de espejos, recibía el primer rayo solar del día.

El tercer vértice, Figueres, acoge uno de los centros de arte más visitados de España, el Teatro-Museo Dalí, inaugurado en 1974 y en cuyo diseño y concepción participó activamente el artista.

El edificio contiene más de 1.500 piezas que abarcan desde pinturas, dibujos, esculturas, grabados, instalaciones, hologramas, estereoscopias o fotografías que describen la trayectoria del pintor, desde sus inicios en el impresionismo, futurismo o cubismo, hasta las obras de los últimos años de su vida y, por supuesto, sus creaciones más surrealistas, y el importante conjunto de obras realizadas ex profeso para formar parte de su museo.

Hostal de La Gavina: la leyenda continúa

El hotel está situado en un precioso enclave de la Costa Brava.
El hotel está situado en un precioso enclave de la Costa Brava.

En el corazón de la Costa Brava, en S’Agaró, a menos de 100 kilómetros de cualquiera de los vértices dalinianos, se encuentra el legendario Hostal de La Gavina, el único hotel resort de cinco estrellas gran lujo de Cataluña.

El establecimiento abierto en 1932, que hace décadas acogía a las grandes estrellas de Hollywood que visitaban la zona y que fue escenario hace años de la serie Tres estrelles producida por Tricicle, es hoy un establecimiento del gusto de la alta burguesía catalana.

Familias que año a año repiten reposo vacacional en alguna de sus exclusivas habitaciones, cada una de un estilo diferente, pero todas decoradas –algunas en exceso– bajo la supervisión de los Ensesa, la familia fundadora.

Entre sus atractivos, su magnífica piscina de agua marina y vistas excepcionales, además de contar con spa, instalaciones deportivas y distintos restaurantes para la hora de la comida o la cena –una pianista acompañará la velada–, incluso la recientemente remodelada La Taverna del Mar, ubicada en primera línea de la playa de S’Agaró.

Guía del viajero

Cómo ir. A Gerona hay AVE desde Barcelona y Madrid. Una vez allí, un coche le permitirá desplazarse cómodamente. Cuidado con la carretera a Cadaqués: requiere buen pulso en las curvas.

Dónde dormir. Tanto Figueres como la localidad de Cadaqués, de referencias marineras, ofrecen muchos hoteles, pero si se quiere seguir con el espíritu surrealista de Dalí, nada mejor que dormir en el Hotel La Residencia de Cadaqués.

Dónde comer. Estamos en El Ampurdán, sinónimo de buena cocina, con la mezcla de mar y montaña como elemento característico. Pero no solo eso, Cadaqués y Portlligat están muy cerca de Roses, donde se ubicaba elBulli de Ferran Adrià. Los pueblos de alrededor están salpicados de profesionales que han trabajado con él y aplican su estilo.