La opinión de Goldman, Nomura, Fidelity y Credit Suisse

Qué piensan las grandes firmas internacionales de las medidas del BCE

Interior de la Bolsa de Fráncfort.
Interior de la Bolsa de Fráncfort. REUTERS

Nomura: Efecto incierto sobre la economía

Los analistas de Nomura destacan que el BCE hizo todo lo que estaba en su mano en este momento. La firma nipona resalta que el organismo central dejó abierta la puerta a un programa de compra de titulizaciones._En este sentido, creen que hay un 25% de posibilidades de que el BCE apruebe un programa de compra de activos antes de fin de año, aunque podría extenderse al próximo año si continúan las presiones a la baja de la inflación, riesgo que siguen observando. Respecto a las nuevas inyecciones de liquidez (TLTRO), los expertos de Nomura creen que “se tardarán varios meses en medir la efectividad de estas medida, por lo que juzgar si serán necesarias acciones adicionales requerirá tiempo”._Salvo que haya un shock fuerte, consideran prematuro que el BCE dé nuevos pasos en su política monetaria expansiva antes de diciembre.

Fidelity. El euro como único punto débil

Para el equipo de Fidelity, las medidas anunciadas el jueves por el BCE son “claramente buenas noticias para los activos de la periferia europea y el sector financiero”. Y añade que es probable que los bonos de la zona euro sigan comportándose mejor que los bonos estadounidenses y británicos. Así, las inyecciones de liquidez y la expectativa de compra de activos van a seguir alimentando la demanda de bonos de la zona euro, “lo cual podría ser contraproducente en los esfuerzos implícitos del BCE para debilitar la divisa”. Y lejos de ver las decisiones del BCE como síntoma de debilidad, Fidelity añade que sus movimientos son “parte del positivo telón de fondo de crecimiento y liquidez que soporta la renta variable de los mercados desarrollados.”

Goldman Sachs: Revalida su apuesta por la Bolsa europea

El banco de inversión estadounidense se suma a quienes muestran sus dudas sobre la efectividad que la inyección de liquidez por hasta 400.000 millones de euros a la banca del BCE puede tener para reactivar el crédito. Goldman Sachs advierte que la posición de liquidez y el acceso a la financiación de la banca de la zona euro ya es amplia, lo que hace “improbable” que el crédito vaya a fluir en mayor medida. Y añade que los detalles completos sobre las condiciones en que se ofrecerá la denominada TLTRO condicionada al crédito aún no están claros, al tiempo que recuerda que la demanda de préstamos es débil. Goldman reafirma su apuesta por la Bolsa europea, aunque aún no ve razones para revisar al alza precios objetivos, en espera de ver qué sucede con el crédito.

 Pioneer: Escepticismo respecto al QE 

Para la gestora internacional es importante rebajar expectativas respecto a una compra masiva de activos, que solo se activaría en el caso de que hubiera un deterioro significativo de la economía de la zona euro, una hipótesis que en todo caso cree poco probable después de las medidas adoptadas el jueves por el BCE. De hecho, la institución dejaría como último recurso el QE, puesto que supondría asumir un riesgo en su balance que ahora está en el balance de los bancos.

Pioneer estima que el euro podría debilitarse frente al dólar en los próximos días pero advierte que la clave para que haya un verdadero cambio de tendencia en el largo plazo y la divisa se deprecie es que comience a elevarse la rentabilidad de los tipos a corto estadounidenses, a medida que el alza del precio del dinero de su economía sea más inminente.

Credit Suisse: Impacto gradual en la economía

Credit Suisse destaca que las medidas adoptadas por el BCE están en línea con lo que esperaba el mercado y son en términos generales un claro respaldo para el sector bancario. Da la bienvenida a las decisiones del BCE si bien matiza que su impacto último, que no es otro que el estímulo del crecimiento económico, se apreciará solo de forma gradual, sin un efecto ni mucho menos inmediato. Además, la firma suiza advierte que cualquier novedad sobre la compra de bonos de titulización tendrá que esperar al término del ejercicio del test de estrés y del asset quality review (AQR) con el que se valorarán los activos del sector. No en vano, será la ocasión para conocer con el máximo grado de detalle el nivel de riesgo de los balances de la banca de la zona euro.