Banco Popular se quedará con prácticamente todos los trababajadores de Citi en España

La rueda de prensa trimestral de Ángel Cano para toda la plantilla

Angel Cano
Angel Cano

Una muy buena idea de BBVA. O eso es lo que opina la plantilla del banco que preside Francisco González. La entidad ha decidido mejorar la comunicación con los empleados del grupo. Su objetivo es ser más transparente. Y para ello nada mejor que el consejero delegado del grupo, Ángel Cano, de una rueda de prensa trimestral única y exclusivamente para la plantilla tanto de España como de Latinoamérica.

La iniciativa ha sido muy bien acogida por los empleados del grupo, que además, aseguran que pueden preguntar lo que quieras sin trampas ni cartón. Para ello, el trabajador debe conectarse a la intranet y acceder a la conferencia de Ángel Cano con unas claves. La hora elegida en España es a las 17,30 horas, mientras, que coincide más o menos con las 9,30 horas en Latinoamérica.

De esta forma, los más de 109.000 empleados pueden escuchar a su consejero delegado a la vez. La primera experiencia, que tuvo lugar el 8 de mayo, el número dos del banco explicó algunos de los cambios del grupo, sobre todo relacionados con el nuevo modelo al que quiere llegar BBVA, más basado en la banca por internet y los nuevos canales alternativos, frente a la oficina tradicional. Fue una conferencia de unos 20 minutos, tras los cuales Cano dio opción a los empleados a preguntar. Y, según explican varios trabajadores, la plantilla no solo aprovechó la ocasión para plantear cuestiones, sino que aplaudió la iniciativa.

Dado el éxito de la experiencia, el banco ha decidido repetir trimestralmente estas conferencias, en las que según afirman varias fuentes financieras, Cano parece que reafirma su posición como número dos de BBVA.

Y cambiando de tercio, Banco Popular podría firmar en dos semanas como mucho, el acuerdo para la compra de la red minorista de Citi, compuesta por 45 oficinas y el negocio del 1,1 millones de tarjetas de crédito que se quieren comprar. Al final, parece que todo está prácticamente decidido, y la plantilla de Citi, compuesta por 980 personas se integrarán también en el grupo que preside Ángel Ron.

La idea es que pasen a Popular entre un mínimo de 800 y el tope de las 980 personas que trabajan en Citi.

La firma de esta operación puede llevarse a cabo casi a la vez que la venta del 50% más o menos de la plataforma en la que incluirá las tarjetas de Citi y de Popular a un fondo de inversión. Esta iniciativa permitirá al banco obtener unas sustanciosas plusvalías. La entidad presidida por Ron incluirá dentro de la ficha bancaria de su banco online, e-Popular, todo el negocio de tarjetas y crédito al consumo de Popular y Citi.

El frustrado intento de Popular de quedarse con las oficinas de fuera de Cataluña de Catalunya Banc puede que haya permitido que el banco decida hacerse cargo de todo el personal de Citi.

Y hablando de Catalunya Banc. El banco nacionalizado ha decidido cerrar 107 sucursales de fuera de Cataluña ante el nulo interés despertado en el mercado. Popular y Evo Banco estaban dispuestos a quedarse con parte de esta red, pero con ayudas, algo a lo que el FROB no estaba dispuesto.

Catalunya Banc, así, solo dejará abiertas 43 de estas sucursales situadas fuera del territorio de origen de este banco. Estas son: 16 en Madrid, 11 en la Comunidad de Valencia, cinco en Andalucía, y el resto en Bilbao, Vitoria, Murcia, Cartagena, Palma de Mallorca, Cáceres, La Coruña, Albacete, Cuenca, Zaragoza y Pamplona.

Por cierto, la reforma de las cajas rurales sigue su curso. Es una tarea que el Gobierno quiere dejar cerrado antes de irse de vacaciones, y más desde que los conflictos están minando poco a poco a este pequeño sector –controla solo el 5% del sistema financiero–. Así, a la reciente intervención por parte del Banco de España de la rural de Mota del Cuervo (tan pequeña que solo operaba en este pueblo de Castilla La Mancha), ahora ha saltado el conflicto de la Caja Rural de Extremadura.

Los episodios que se están viviendo en esta también pequeña entidad financiera son propios de un culebrón, lo mismo que lo que ocurrió en la de Mota del Cuervo, cuyo final tuvo que ver con peleas personales que se trasladaron a la salud de la entidad.

En el caso de la Rural de Extremadura se mezcla las injerencias políticas, el personalismo de sus directivos, el mal entendido sentido de la propiedad y, al final, una mala interpretación de la gestión de una entidad financiera, o por lo menos esa es la impresión que un espectador puede apreciar desde la lejanía. El jueves pasado presentó su dimisión el presidente de la entidad, Benito Román Prieto. En su despedida, este ejecutivo aseguró que esta entidad debe ser un “instrumento financiero al servicio de la sociedad extremeña, y no un fin en sí mismo del interés de unos cuantos”.

A esta dimisión, se une la de hace dos semanas de todo el comité de empresa en bloque, tanto de los representantes de UGT como de CC OO, por decisión, según fuentes de estos sindicatos, del director general de la entidad. La rural celebrará una asamblea el 28 de junio, en la que se votará el cese o no, tanto del consejo rector en su totalidad como del director general, Manuel Gómez Piélago. Y mientras, la Junta de Extremadura dice con quien sí o con quién no se puede fusionar esta entidad.