La banca aumenta sus posiciones hasta los 206.813 millones

Los extranjeros hacen caja con la deuda española

Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro
Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro

Un mes más los inversores extranjeros han vuelto a hacer caja con la deuda española. A pesar de los descensos que día a día registra la rentabilidad de la deuda soberana, esta sigue despertando el interés fuera de nuestras fronteras. Y es que las opciones de inversión en un entorno de tipos bajos como el actual son reducidas y para obtener retornos más jugosos, es necesario asumir más riesgos. Con este escenario como telón de fondo, en abril, y según los datos divulgados por el Tesoro, los no residentes tenían en sus manos 295.927 millones de euros, es decir, 6.783 millones menos que en marzo, mes en el que la deuda que los extranjeros tenían en su haber marcó su máximo histórico. No obstante, y pese a estas ventas, los no residentes siguen siendo los principales tenedores de deuda española con el 42,44% del total en circulación en su poder.

Por su parte, la banca española, que controla el 29,6%, se mantuvo en un segundo plano y en el cuarto mes del año adquirió 4.921 más hasta los 206.813 millones. Junto a la banca y los no residentes, los siguientes en la lista de tenedores de deuda son las administraciones públicas (58.426 millones), las entidades de seguros (48.551 millones de euros), los fondos de inversión (39.539 millones), las empresas no financieras (18.915 millones) y los fondos de pensiones (18.130 millones). El último puesto queda reservado a los inversores particulares con una modesta participación del 0,65% hasta los 4.518 millones.

Rentabilidad del bono

Siguiendo la tendencia que impera desde finales de 2013, en abril la rentabilidad del bono a diez años continuó la senda bajista y pasó del 3,23% que marcaba a comienzos del mes a cerrar al borde del 3%.

La mejora de las perspectivas económicas para los países periféricos en general, y para España en particular, unido a unos mejores datos que confirman las estimaciones de gobiernos y organismos internacionales ha provocado un cambio en la manera en que los inversores conciben estos países. De ser una amenaza que provocó la salida de capitales, han pasado a convertirse en un foco de atracción y la renta fija ha sido una de las grandes favorecidas por la entrada de dinero. Esto permitido reducir los costes de financiación, algo de los que se han beneficiado no solo los países, sino también las empresas que se han vuelto a recurrir a las emisiones de deuda para obtener financiación en un momento en que el crédito continúa estrangulado. Esta situación de restricción podría empezar a solventarse en el corto y medio plazo después de la batería de medidas anunciadas por el presidente del BCE este mismo jueves.