El banco retribuye al accionista con la fórmula del 'scrip dividend'

Dividendo de CaixaBank, ¿cobrar, vender derechos o recibir nuevas acciones?

Isidro Fainé, presidente de CaixaBank
Isidro Fainé, presidente de CaixaBank

Comienza el proceso de retribución al accionista de CaixaBank mediante la fórmula del scrip dividend. Este sistema, que introdujo en España Santander en 2009, permite a las empresas retribuir a sus accionistas mediante una ampliación de capital con cargo a reservas con la que se ahorran el coste que les supondría pagar en efectivo el dividendo a todos sus accionistas. Mediante esta fórmula, los accionistas tienen tres opciones: vender los derechos en el mercado, quedarse con las nuevas acciones de la ampliación de capital o cobrar el dividendo en efectivo (en realidad, revender los derechos al banco).

Por cada título de CaixaBank a cierre de sesión de ayer, el accionista recibirá un derecho. A partir de ese momento tiene tres opciones. En primer lugar, puede elegir vender al banco esos derechos a un precio al que la entidad se compromete de antemano. Es la opción más similar al clásico pago en efectivo del dividendo. En este caso, la entidad pagará 0,05 euros por cada derecho. Los titulares de acciones del banco que decidan cobrar en efectivo el dividendo tendrán hasta el 12 de junio para comunicar su decisión y el 20 de este mes recibirán el pago. En este caso, el accionista diluye su participación en el accionariado de la entidad al realizarse una ampliación de capital del banco. En cuanto al tratamiento fiscal, será el mismo al del cobro de  cualquier dividendo, por lo que tributará al 21% en el próximo ejercicio fiscal. Eso sí, están exentos de tributar los primeros 1.500 euros.

Una segunda opción es recibir nuevas acciones de CaixaBank en la ampliación de capital que pone en marcha el banco para llevar a cabo su proceso de retribución al accionista. Esta será la opción que aplicará automáticamente la entidad para los titulares de acciones que no comuniquen al banco lo contrario. Para obtener una nueva acción será necesario tener 87 derechos, es decir, 87 acciones a fecha de ayer. El 2 de julio comenzarán a cotizar estas nuevas acciones. En función del número de accionistas que opten por esta vía, el importe máximo de la ampliación de capital de CaixaBank podría ascender a los 62 millones de euros, siempre que todos los titulares de los mismos optaran por quedarse con estas nuevas acciones. Serían 62 millones de nuevos títulos con un valor nominal de 1 euro cada una.

Para aquellos accionistas que decidan quedarse con nuevas acciones, la tributación se diferirá hasta el momento en el que el inversor venda sus títulos. Además, bajará el precio medio de compra del accionista. Por ejemplo, si un inversor destinó 1.000 euros a comprar 100 acciones y ahora recibe 10 títulos nuevos, bajará su precio medio de compra desde 10 euros (1.000 euros/100 acciones), hasta 9,09 euros (1.000 euros/110 acciones).

La tercera vía para los accionistas del banco presidido por Isidro Fainé es vender sus derechos en el mercado, donde cotizarán desde hoy hasta el 17 de junio. El tratamiento fiscal es el mismo que en la anterior opción: se aplaza la tributación hasta el momento de la venta y se reduce el precio medio de compra. En este caso, el precio al que los inversores vendan sus derechos depende de la cotización de los mismos en Bolsa. Si supera los cinco céntimos que se compromete a pagar CaixaBank, al accionista le resultará más interesante venderlos en el mercado y no pedir a la entidad el pago en efectivo del dividendo. De momento, los derechos cotizan a 0,052 euros, por lo que sería un 4% más rentable vender los derechos en Bolsa que revenderlos a CaixaBank. Por último, los accionistas de la entidad también pueden combinar las tres fórmulas de remuneración.

Para este año, la entidad tiene previsto mantener la fórmula del scrip dividend, llamada “CaixaBank Dividendo/Acción”, para retribuir a sus accionistas. No obstante, durante la última Junta de Accionistas del banco, su presidente, Isidre Fainé, anunció que “el objetivo para el año que viene es recuperar de forma progresiva el pago en efectivo. Combinar pagos en efectivo con la posibilidad de elegir efectivo o acciones”. Ya con anterioridad esta entidad financiera alternó ambas fórmulas con el pago de dos dividendos al año en efectivo y otros dos con el sistema flexible del scrip dividend.