Los grandes partidos destacan la deuda

Los partidos, entre el aplauso y la petición de un referendum

Declaracion institucional de Alfredo Pérez Rubalcaba en la sede del PSOE de la calle Ferraz para valorar la abdicación del Rey Don Juan Carlos. Ampliar foto
Declaracion institucional de Alfredo Pérez Rubalcaba en la sede del PSOE de la calle Ferraz para valorar la abdicación del Rey Don Juan Carlos. EL PAÍS

Los partidos políticos nacionales recibieron ayer la noticia de la abdicación del rey Juan Carlos con importantes muestras de elogio a su contribución a la historia democrática española y con un mensaje claro ligado al respeto a la Constitución y a la normalidad institucional. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fue el encargado de anunciar la abdicación y de proclamar la apertura del proceso sucesorio, para lo que ha convocado para hoy un Consejo deMinistros extraordinario, que pondrá “en marcha las disposiciones constitucionales”.

Rajoy destacó la “impagable deuda” que tienen todos los españoles con el monarca y afirmó que la preparación del príncipe Felipe, “su carácter y la amplia experiencia en asuntos públicos que ha ido adquiriendo en los últimos 20 años constituyen una sólida garantía de que su desempeño como jefe de Estado estará a la altura de las expectativas”.

Mientras, María Dolores de Cospedal declaró que se trataba de “un día histórico y de agradecimiento, el de 47 millones de españoles, hacia la figura que mejor ha sabido defender el país y los intereses de todos españoles estos últimos 39 años”. La secretaria general del PP recordó que “si somos el país que somos se lo debemos en gran medida a la capacidad de consenso, diálogo y responsabilidad que siempre ha encarnado el monarca”.

Cospedal quiso enfatizar en la “absoluta normalidad” del proceso de sucesión, dentro de un contexto de “estabilidad institucional garantizada por la Constitución”. El líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba declaró, por su parte, que don Juan Carlos ha sido “el Rey de todos los españoles, a los que ha sabido hacer llegar su afecto y su proximidad, pero también su dedicación al ejercicio de las facultades y prerrogativas que le otorga la Constitución”.

El secretario general del PSOE recalcó que “es la hora de dirigir la mirada a la Constitución, en la que se establecen las pautas en las que, de acuerdo a lo previsto en su artículo 57.5, habremos de ordenar los pasos con que su voluntad se lleva a cabo y, consiguientemente, se proceda a la sucesión en la Jefatura de Estado”. El socialista expresó que su partido “quiere manifestar ante los ciudadanos su respeto al que va a ser nuevo jefe deEstado,don Felipe deBorbón, y desearle elmayor acierto en la responsabilidad que ahora asume”.

Más críticas fueron las palabras del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que reclamó un referéndum. “Si el Gobierno español entiende que Felipe de Borbón cuenta con la confianza de los ciudadanos para asumir la Jefatura del Estado, debe someterlo a referéndum”, aseguró Iglesias, en unos términos que compartieron también los portavoces de ERC y Equo. En la misma línea habló el portavoz del coordinador federal de IU, Cayo Lara, quien aseguró que “es la hora del pueblo, de que el pueblo decida y hable” y “de la democracia con mayúsculas”. Los presidentes de Congreso y Senado destacaron también el papel del monarca.

Así, el presidente de la Cámara baja, Jesús Posada, calificó de “día histórico” el anuncio, mientras que el presidente del Senado, Pío García Escudero, resaltó que el Rey “forma ya parte de las páginas más brillantes de la historia de España”.García Escudero apuntó además al convencimiento de que “el proceso sucesorio se desarrollará en las próximas fechas con la mayor diligencia, tanto por parte delGobierno como de las CortesGenerales, dentro de los cauces previstos”.

Entre los partidos nacionalistas, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep AntoniDuran Lleida, declaró que el monarca “ha ayudado a la consolidación de la transición de la dictadura al sistema democrático y ha sido un buen embajador del conjunto del Estado y de sus intereses económicos”, y apuntó que el príncipe Felipe es una persona “mucho más preparada de lo que lamayoría se puede llegar a pensar”.

Entre los dirigentes de las comunidades autónomas, Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, expresó además el “esfuerzo” del monarca para convertir a España en “un país abierto, demócrata y moderno” y se mostró confiado en que el Príncipe será “un excelente rey”. Mientras, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, declaró que “queremos lo mejor para España y para sus instituciones”, pero “queremos también lo mejor para Cataluña”, e insistió en su deseo de que los catalanes puedan decidir “libremente, democráticamente y pacíficamente su futuro colectivo”.Desde Madrid, Ignacio González reconoció “el valor de la dedicación a España, la prosperidad, paz y avances durante el reinado” de don Juan Carlos y afirmó que el Príncipe representa “la esperanza de futuro y la garantía de continuidad en la prosperidad y estabilidad de España”.

La jornada también fue aprovechada por los representantes de los sindicatos para reivindicar cambios constitucionales. El secretario general deUGT, Cándido Méndez, aseguró que este momento “debería ser considerado también como una oportunidad para abordar una reforma de la Constitución en materia territorial y de participación directa de los ciudadanos”. Desde CCOOse reclamó también una reforma “profunda” de la Constitución y del modelo de Estado.