Lanza tres smartphones con la operadora, la primera con la que cierra un acuerdo en el país

Kazam impulsa su negocio móvil en España de la mano de Ono

Javier Martínez-Esparza, vicepresidente para la región sur de Kazam.
Javier Martínez-Esparza, vicepresidente para la región sur de Kazam.

Kazam, el fabricante de smartphones controlado por el grupo inversor Meridian Group, con intereses en diferentes sectores como la energía, las inmobiliarias o la alimentación, quiere pisar fuerte en el negocio móvil. La compañía se creó a principios de 2013 y se lanzó el pasado noviembre simultáneamente en 25 países de Europa, entre ellos España. Aquí sus móviles –presentados como smartphones de calidad, pero con precios agresivos– se han vendido desde entonces en The Phone House, con quienes alcanzaron un acuerdo que aún mantienen.

Ahora, la compañía pretende imprimir velocidad y ha logrado un segundo aliado en el mercado español: Ono. Javier Martínez-Esparza, vicepresidente de Kazam para la región Sur, cuenta que la estrategia del grupo no pasa por trabajar con todos los retailers y operadores. “Preferimos pocos, pero que sean los mejores. Hemos elegido a Ono entre los operadores móviles virtuales porque desde hace meses viene liderando la portabilidad en España y creemos que, junto a Jazztel, está jugando muy bien la partida de la oferta convergente”. Ono captó 230.000 clientes móviles en el primer trimestre de este año, superando la cota de los 1,31 millones de usuarios. Kazam lanza este mes con la teleco tres smartphones, uno de gama de entrada y otros dos de 4 y 4,5 pulgadas.

Martínez-Esparza aclara, no obstante, que mantienen conversaciones con otros operadores. “Hemos recibido un interés especial por parte de Telefónica, y eso podría llevar a que nos planteásemos negocios en otras regiones del mundo donde inicialmente no pensábamos estar”. El directivo se refiere a Latinoamérica, donde Telefónica tiene un peso importante y donde, según aclara, estarán los principales crecimientos en el negocio móvil, además de en Asia.

El ejecutivo asegura que el mercado de smartphone está en un momento “muy interesante”, con cambios que favorecen a “las marcas B”, como él las califica, y entre las que está Kazam, BQ, Wiko o empresas chinas como Xiaomi. “El consumidor es mucho más maduro y lo que quiere es tener altas prestaciones a precios razonables, y eso lleva a que empresas como la nuestra tengan un hueco en el mercado”.

Cambio de tendencias

Flexibilidad, foco en los servicios y buenos precios

Para Martínez-Esparza, los elementos que pueden dar ventaja a Kazam son tres. Uno, su enfoque hacia los servicios. La compañía da un año de garantía por rotura de pantalla, un servicio gratuito para que su equipo de soporte pueda acceder en remoto al terminal del usuario para solventar cualquier problema, y ahora van a ofrecer descuentos al cliente cuando compre un móvil si entrega el viejo. Otro, contar con una estructura en Europa ligera y flexible y con una empresa del grupo en China, NF Technology, pegada a las fábricas, que les hace más fácil sacar nuevos dispositivos con el feedback de los clientes”. Y el tercero, el precio. “Gastarse 700 euros para cambiar de móvil cada uno o dos años ya no se sostiene. Nosotros no racaneamos en los componentes, y si el consumidor encuentra un terminal con el 90% de la experiencia que le da uno de gama alta por 200 euros, no lo dudará. Hay una conciencia del gasto responsable que se quedará tras la crisis y eso nos beneficiará”.

Martínez-Esparza apunta varios factores que han cambiado las tendencias del consumidor y que pueden golpear a “marcas A como Apple o Samsung, las únicas que parecen hacer dinero en este sector”. Para empezar, está la retirada de los subsidios generalizados “por el estrés financiero que están sufriendo las operadoras. Algo que ha hecho que el mercado libre pase del 5% al 40%”. Otro factor es el acortamiento de los ciclos de disponibilidad de tecnología. “Antes, tener una determinada tecnología te daba una ventaja competitiva durante muchos meses, ahora eso se ha reducido a uno o dos. Está pasando como en el mercado de los PC en su día: la gente busca un ordenador que funcione, que sea fiable y que le dé el servicio que quiere. En el móvil también empieza otro ciclo, y la marca como tal está perdiendo peso”.

El directivo admite que lanzarse ahora a un mercado como el del smartphone puede parecer una locura, porque es un mercado muy saturado, pero cree que Kazam tiene las cartas para lograr sus objetivos: ser número uno o dos de las marcas B en los mercados donde está presente. En estos momentos, la empresa vende unos 500.000 terminales mensuales en Europa. “Apenas llevamos un trimestre y las cifras aún no son relevantes, pero acuerdos como el de Ono nos permitirán ir más rápido”.

La compañía quiere cerrar 2014 con un 1% de cuota de mercado en los 25 mercados donde opera, y en dos o tres años ser el número uno del batallón de marcas B. “Eso tendrá una traslación en ventas totales que nos posicionará como número 4 o 5 del mercado global”. Según Martínez-Esparza, en Europa hay tres fabricantes “sin una gran marca reconocida” (BQ en España, Wiko en Francia y NGM en Italia) que han logrado “sin demasiado ruido” hacerse con cuotas del 8%-10%. “Ellos han aprovechado muy bien a nivel local los cambios del mercado comentados y nosotros queremos capitalizarlo a nivel europeo”.