El pasado año se concedieron 173.243

Los permisos de trabajo a extranjeros caen al nivel más bajo desde 1999

Inmigrantes subsaharianos que permanecían encaramados a la valla de Melilla, tras protagonizar un intento de entrada masivo a la ciudad.
Inmigrantes subsaharianos que permanecían encaramados a la valla de Melilla, tras protagonizar un intento de entrada masivo a la ciudad. EFE

El pasado año las autoridades laborales concedieron un total de 173.243 autorizaciones de trabajo a extranjeros, según los datos provisionales de todo el ejercicio publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Este volumen de permisos de trabajo es el menor desde 1999, cuando se inició la serie histórica de este registro. A partir de ese año, comenzó el gran boom de la inmigración que ha vivido España, sobre todo, con mayor intensidad a mediados de la década pasada, cuando en 2005 –coincidiendo con la mayor regularización legal que se ha hecho– se llegaron a otorgar más de un millón de permisos de trabajo a extranjeros en un solo año.

En 2013 la disminución de estos permisos fue del 26% respecto a 2012. Si bien Cantabria y Baleares fueron las regiones que más recortaron sus autorizaciones, un 50% y un 40%, respectivamente. Por su parte, las nacionalidades que más han visto recortados estos permisos son Ecuador, Brasil y Perú, un 50%.

Las causas de este descenso en la concesión de autorizaciones de trabajo son fundamentalmente dos: la prolongación de la crisis económica y el hecho de que los trabajadores rumanos ya no necesiten este permiso para trabajar como asalariados desde el pasado 1 de enero.

Desde la adhesión de Rumanía a la UE el 1 de enero de 2007, España aplicó restricciones a la incorporación de sus trabajadores al mercado nacional, exigiéndoles un permiso de trabajo como a los inmigrantes procedentes de fuera del espacio Schengen. Esta restricción estuvo vigente hasta 2009, cuando España permitió la libre circulación y empleo de los rumanos.

De hecho, ese año la comunidad de rumanos crecía por encima del 12% anual, superando incluso al colectivo marroquí, que era el más numeroso. Esta fue ya entonces una de las principales causas, también junto a los inicios de la crisis económica, de que en 2009 se produjera la mayor caída interanual en el número de permisos de trabajo concedidos, que pasaron de 1.030.944 a 790.205 en 2010, un 52% menos. Sin embargo, en julio de 2011 con España ya imbuida en la crisis y la destrucción de empleo, el Ejecutivo volvió a exigir permiso de trabajo a los ciudadanos rumanos. Si bien Bruselas limitó esta restricción hasta el 31 de diciembre de 2013.

En la actualidad, la Seguridad Social tiene dados de alta como cotizantes a 1.535.889 ocupados, tras registrar en marzo un incremento de 15.201 cotizantes extranjeros, un 0,99% más que el mes anterior, el mayor repunte desde junio de 2012.