Se impone la figura del consejero delegado

Las figuras que influyen en el Ibex, a la derecha de los presidentes

Iberdrola, ACS, Sacyr, Bankia o BME, entre las grandes sin consejero delegado

Salón principal de la Bolsa de Madrid.
Salón principal de la Bolsa de Madrid.

Los códigos y buenas prácticas en cuestión de gobierno corporativo recomiendan cada día con mayor fuerza la separación, en personas distintas, de las labores de presidente y consejero delegado en las sociedades cotizadas. Muchas veces no resulta fácil en determinadas casas acotar poderes a quien los ha tenido prácticamente ilimitados, pero el nombramiento del primer ejecutivo se ha abierto paso en España contrarrestando la fuerza, y en muchos casos el protagonismo, a los presidentes.

El último en ascender a la cúpula de una cotizada, y de las mayores del país, ha sido Josu Jon Imaz, nuevo consejero delegado de Repsol tras un proceso abierto por el presidente, Antonio Brufau. Queda ver cómo se engranan las responsabilidades de ambos en una petrolera que recupera el sillón del consejero ejecutivo.

El propio Juan Miguel Villar Mir, presidente y propietario de la constructora OHL, fichó el año pasado a Josep Piqué para nombrarlo en octubre consejero delegado. El veterano empresario buscaba en el ex ministro agenda internacional y cintura en los negocios. Piqué reconoció que necesitaría meses de aprendizaje para ponerse a la altura de lo que requiere una de las principales constructoras del mundo.

Otra noticia esperada es la del aterrizaje de número dos en ACS. Florentino Pérez y el resto del consejo espera que Marcelino Fernández Verdes, hombre de la casa actualmente dirigiendo las filiales Hochtief y Leighton, termine con la labor de implantar el máximo control en los negocios del área Asia Pacífico para volver a Madrid como consejero delegado. Muy probablemente será en la junta de accionistas de 2015.

Coordinador en el consejo de Viscofán

En el consejo de Viscofán hay dos personas con competencias ejecutivas: el presidente del grupo, José Domingo de Ampuero, y el vicepresidente Néstor Basterra, procedente de la banca. A ellos se suma un consejero independiente coordinador, el ex alto cargo de Mondragón Corporación José María Aldecoa.

En el mismo sector de las infraestructuras la figura de este consejero ejecutivo tiene raigambre en Ferrovial, donde Íñigo Meirás secunda al presidente ejecutivo Rafael del Pino. Y Abertis es uno de los ejemplos en los que el presidente ha ido cediendo claras parcelas de poder al consejero delegado, Francisco Reynés, fichado con el consejo del primer accionista del grupo de autopistas, CaixaBank.

Acciona apuesta por una presidencia sólida en manos de José Manuel Entrecanales y la vicepresidencia de su primo Juan Ignacio, consejero ejecutivo. El resto de altos directivos están fuera del consejo, son de perfil financiero o dirigen las distintas divisiones.

Como claro caso de la búsqueda de la profesionalización de la gestión destaca el de FCC, con el nombramiento de Juan Béjar como director de orquesta. Con experiencia en Ferrovial y en el fondo de infraestructuras de Citi, Béjar fue presidiendo distintas subsidiarias del grupo que controla Esther Koplowitz en busca de saneamientos, como fue el caso de Cementos Portland, o de atraer capital, como sucedió en la firma de autopistas Globalvía. Hoy dirige la reestructuración de FCC bajo la mirada de Esther Alcocer, presidenta y representante de la principal accionista.

Energía y banca son otros dos campos en los que se ha normalizado la convivencia de presidentes y consejeros delegados. Rafael Villaseca (Gas Natural Fenosa) o Antonio Llardén (Enagás) son algunas de las referencias en el primero de los sectores, mientras Javier Marín (Santander), Ángel Cano (BBVA), Juan María Nin (CaixaBank), María Dolores Dancausa (Bankinter), Francisco Gómez Martín (Popular) o Jaime Guardiola (Sabadell) lideran las estrategias de grandes bancos con presidencias ocupadas por hombres de fuerte perfil. Tiene vacante el puesto de número dos Bankia, tras la renuncia de Francisco Verdú en 2013. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri asegura estar a favor de una futura incorporación.

Crece el protagonismo de ejecutivos al lado de presidentes de larga trayectoria. José María Álvarez Pallete en Telefónica, Pablo Isla en Inditex, Willie Walsh en IAG, José Miguel García en Jazztel o Ricardo Currás en Día, son cinco de los casos paradigmáticos. Como ha sucedido en Repsol con Josu Jon Imaz, Javier de Andrés fue fichado por Indra como alto directivo en Indra hasta que en 2011 asumió el cargo de consejero delegado.

En otros casos los máximos cargos en el consejo recaen en independientes. José Antonio Tazón y Guillermo de la Dehesa responden al perfil de consejeros independientes en Amadeus, donde son presidente y vicepresidente, respectivamente.

Como en Bankia o hasta la semana pasada Repsol, se resisten a nombrar un consejero ejecutivo a la derecha del presidente en Sacyr, donde el actual primer ejecutivo, Manuel Manrique, ocupó el puesto de número dos cuando Luis del Rivero encabezaba el staff.

Ignacio Sánchez Galán tampoco tiene consejero delegado con el que compartir atribuciones en Iberdrola, aunque sí hay un segundo consejero ejecutivo, el director general José Luis San Pedro.

En BME, consejo que preside Antonio Zoido, hay vicepresidente primero, José Andrés Barreiro, y un consejero ejecutivo, Joan Hortalá, presiente de la Bolsa de Barcelona, pero no consejero delegado que reste tareas al citado Zoido.

Los más notables

Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter; Íñigo Meirás (Ferrovial) y Rafael Villaseca (Gas Natural) encabezaron en enero la lista Forbes de los mejores consejeros delegados de España. La publicación tuvo el asesoramiento de Deloitte, el Instituto de Empresa y Ernst & Young.

El ránking lo completaban, por orden de mejor gestión, Antonio Huertas, consejero delegado de Mapfre; Ricardo Currás, de Día; Víctor Grifols, de Grifols; y Ángel Cano, de BBVA. Los nombres de Javier Marín, de Banco de Santander; Andrea Brentan, Endesa, y José Miguel García, de Jazztel, cierran la lista de los diez directivos más influyentes.

La capacidad de levantar nuevos fondos en los mercados, las políticas de diversificación de la actividad y la creación de valor para los accionistas en Bolsa son algunos de los criterios que se tuvieron en cuenta para la elaboración del ránking de los 35 directores. En esta ocasión y debido a las políticas de ajuste, también se han valorado las estrategias de recursos humanos y la reducción del endeudamiento, añade la nota.