Santander ya ofrece menos del 1% en su nueva producción

Los nuevos depósitos pagan poco más del 1% y la banca prevé más recortes

Fachada de la sede central del Banco de España, en la plaza de Cibeles.
Fachada de la sede central del Banco de España, en la plaza de Cibeles. EFE

La pérdida de rentabilidad de los depósitos a plazo de la banca española es una realidad palpable a medida que se han ido recortando los tipos de interés en la zona euro –hasta quedar en mínimos históricos del 0,25% desde el pasado noviembre– y desde que a principios de 2013 se hiciera efectiva la recomendación del Banco de España para que el sector pusiera fin a la competencia en precios y comenzara a recomponer sus márgenes de negocio.

Estableció límites a la remuneración que se han ido adaptando a las caídas en el precio del dinero que llegaron a lo largo del pasado año y que el sector sigue respetando a rajatabla. La limitación sigue marcando que no se remuneren los depósitos a más del 2,25% a dos años, al 1,75% como máximo a un plazo de entre uno y dos años y del 1,25% a un plazo de menos de doce meses, pero la realidad del mercado y de la maltrecha cuenta de resultados del sector no ha hecho necesario siquiera renovar esa advertencia un año después.

La banca española está pagando poco más del 1% en sus nuevos depósitos a plazo y hay entidades, como Santander, que ya retribuyen ese ahorro incluso por debajo del 1%, según revelan los resultados del primer trimestre del año. Así, el coste de la producción de nuevos depósitos de Santander en España ha pasado del 2,04% en el primer trimestre de 2013, al 1,36% de diciembre del pasado año y al 0,91% de marzo de este año. El contrapunto lo pone Bankinter, que retribuye sus recursos al 1,42%, por debajo en cualquier caso del 2,05% de un año atrás.

La caída en la remuneración de los nuevos depósitos es general en Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Bankinter, Bankia y CaixaBank. En las cuentas de resultados conocidas hasta el momento, el descenso durante el último año llega a rondar el punto porcentual en el caso de Caixabank, Popular o Sabadell y supera los 100 puntos básicos en los nuevos depósitos que comercializa Banco santander. El recorte es todavía un poco más moderado en el caso de Bankia, donde el coste de los depósitos a la clientela ha pasado del 1,89% de marzo del pasado año al 1,33% del primer trimestre de este año. La remuneración está en línea con la que todavía mantienen Popular y Bankinter.

El efecto de los vencimientos

CaixaBank reconoce en su presentación de resultados que “la producción cada vez está más enfocada a productos fuera de balance”. Es decir, principalmente hacia fondos de inversión, que dejan mayor margen vía ingresos por comisiones. Remunera su stock de depósitos al 2,04%, frente al 2,58% de un año atrás, y ofrece un interés en su nueva producción de depósitos del 1,10%, desde el 1,8% de marzo de 2013. Y la tendencia es que se sigan reduciendo ambos indicadores, a medida que lleguen los vencimientos en los próximos trimestres y se reemplacen por depósitos con menor remuneración. Así, CaixaBank prevé una mejora del margen de intereses en próximos trimestres gracias, entre otros factores a que los vencimientos del segundo trimestre de este año son más caros –lo que liberará a la entidad de seguir pagando esa remuneración–, con un coste medio del 2,2% que compara con el 1,6% del primer trimestre.

Banco Popular también anticipa nuevos recortes a medida que vayan llegando los vencimientos de depósitos. En su caso, la remuneración de la producción en stock es del 2,10% y contrasta con el 1,34% de los depósitos nuevos, frente al 2,24% de un año atrás. En el segundo trimestre afrontará vencimientos por 15.286 millones de euros –y que suponen el 31,4% del total de vencimientos a los que deberá responder– a un interés del 1,76%, que será por tanto inferior para la parte de ese ahorro que se renueve y no se derive a fondos de inversión. Y el otro grueso de vencimientos será en depósitos a más de un año, por importe de 14.210 millones de euros y que se retribuyen al 2,43%, niveles muy superiores a los de la nueva producción.