La agencia sube la nota de la deuda soberana de BBB a BBB+

Fitch eleva el rating de España un escalón y mantiene su perspectiva en estable

La firma sigue los pasos de otras agencias de calificación como Moody´s

Vista exterior de las oficinas de Fitch Ratings en Nueva York (EE.UU.).
Vista exterior de las oficinas de Fitch Ratings en Nueva York (EE.UU.). EFE

La agencia de calificación crediticia Fitch ha emitido hoy una nueva valoración de los progresos de la economía española en la que ha decidido elevar la un escalón la nota del país hasta alcanzar la categoría de “BBB+” y manteniendo su perspectiva en estable.

La última vez que Fitch Ratings revisó la calificación de España fue el pasado 1 de noviembre de 2013, cuando confirmó la nota 'BBB', dos escalones por encima del grado de especulación o 'bono basura', pero mejoró su perspectiva de 'negativa' a 'estable'.

Standard and Poor's mantiene la nota AA estable de Francia

La agencia de notación Standard and Poor's afirmó hoy que mantiene la nota AA a Francia con perspectiva estable para los dos próximos años, aunque consideró demasiado optimistas las perspectivas del Gobierno galo sobre reducción de déficit y creación de empleo.

“Estimamos que el Gobierno francés está comprometido en la reducción del coste del trabajo y de la fiscalidad de las empresas con el objetivo de mejorar la competitividad de la economía”, indicó la agencia en un comunicado.

S&P consideró que “la bajada del gasto público permitirá una reducción progresiva del déficit presupuestario”, aunque señaló que no estará por debajo del 3 % hasta 2017, dos años después de lo previsto por el Ejecutivo.

Para el año próximo, la agencia estima que el déficit público será del 3,8 %.

Algo similar ocurrirá con el empleo, puesto que, según S&P, las medidas adoptadas dependen del comportamiento del sector privado, lo que hace incierto el comportamiento del mercado laboral.

En cambio, la deuda pública crecerá hasta 2017, agregó.

La perspectiva estable de la nota indica, según S&P, que “los factores de riesgo que pesan sobre la calidad del crédito de Francia se equilibran y que la posibilidad de un cambio de la nota en los dos próximos años es inferior a un tercio”.

En su análisis, la agencia destaca que los riesgos que pesaban sobre la solvencia del país han disminuido con fuerza desde 2012 a la vez que la exposición de la banca a la deuda soberana del país ha disminuido así como el importante ajuste fiscal llevado a cabo por el país.

En segundo término, la firma también la mejora de la balanza de pagos con mayores exportaciones frente a la caída de la demanda interna y su contribución a ir reduciendo la deuda externa.

Las reformas estructurales de la Administración Rajoy, entre las que se citan la laboral, la de pensiones, la fiscal o la de la propia banca se sitúan también en este segundo bloque de factores analizados.

Por otra parte, la agencia recuerda el alto nivel de déficit que aun soporta el país así como el “lento ajuste” que está realizando sobre la burbuja y admite que “el rating de España es más bajo que el de otras economías avanzadas” reflejando los mayores riesgos de solvencia a los que está sometida.

La capacidad de crecimiento a medio plazo aún es “débil”, el grueso de sectores sigue sobreendeudado y la tasa de desempleo sigue siendo “excepcionalmente alta”.

“Desde el Ministerio de Economía valoramos muy positivamente estos avances, en especial, el reconocimiento del compromiso reformista del Gobierno. La continuidad de estas reformas dará solidez a la recuperación económica, lo que ayudará a la contención del déficit y permitirá creación neta de empleo ya este año”, exponían esta tarde desde el gabinete que dirige Luis de Guindos.

En su análisis, la agencia crediticia, prevé que la deuda española se situé en el 104% al cierre del año y vaya cayendo “gradualmente” desde entonces mientras que advierte que el riesgo de la banca, si bien inferior, sigue presente en la medida en que el comportamiento de la economía vuelva a empeorar.

Un apoyo para el Tesoro

Fitch sigue así los pasos de Moody's, que el pasado mes de febrero elevó en un escalón la nota de la deuda soberana española, desde 'Baa3 a 'Baa2' con perspectiva 'positiva' pese a que, a diferencia de Moody's y Standard & Poor's, que llegaron a situarla en 'Baa3' y 'BBB-', respectivamente, Fitch no había colocado a España por debajo de BBB.

La mejora de la nota es una buena noticia para el Tesoro que podrá beneficiarse de un mejor acceso los mercados, aunque de todas formas en el mercado la deuda española ya cotiza a niveles propios de ratings mucho más altos del anterior. La deuda de países con triple A como EE UU o Canadá está solo un poco más cara que la española, que supera a Estados con la máxima calificación como Noruega o Australia. Por ello no cabe esperar un gran efecto del cambio de rating.

La Unión Europea ha elevado desde este año su control sobre las agencias de calificación, ya que, para evitar turbulencias en los mercados provocados por rebajas de nota inesperadas, la nueva normativa les obliga a publicar por adelantado un calendario anual con un máximo de tres fechas en las que tengan previsto anunciar sus calificaciones sobre deuda pública.

La calificación ha sido anunciada justo al cierre del mercado, al inicio del plazo que tiene la agencia para hacerlo que podría haber apurado hasta una hora antes de su reapertura el lunes. Los inversores y los Estados miembros han sido informados de los hechos y los supuestos en los que se basa cada calificación de deuda soberana.

Cumpliendo con esta nueva normativa, la agencia Moody's informó que volverá a revisar la nota de España en dos ocasiones este año, el 20 de junio y el 17 de octubre. Por su parte, Fitch publicará una nueva decisión sobre el rating de España el 24 de octubre, y Standard & Poor's (S&P) el 23 de mayo y el 14 de noviembre.