La agencia mejora un escalón el rating y eleva la perspectiva a positiva

Moody’s sube la nota a España y respalda la recuperación

Sede del Ministerio de Economia y Competitividad.
Sede del Ministerio de Economia y Competitividad.

La agencia de calificación Moody’s sorprendió este viernes al mercado al subir en un escalón el rating de España, de Baa3 a Baa2, alejando así la nota española del grado de especulación. Moody’s elevó además la perspectiva de la deuda desde estable a positiva, dejando la puerta abierta a nuevas mejoras de la calificación en futuras revisiones. Una decisión que se conoce tan solo dos meses y medio después de que la agencia pasara la perspectiva de España de negativa a estable y mantuviera la calificación de la deuda a largo plazo en Baa3.

Moody’s justificó la subida del rating en el reequilibrio de la economía española hacia un modelo de crecimiento “más sostenible”, que tiene entre sus principales apoyos la mejora de la competitividad en el exterior, y en los progresos realizados en la aplicación de reformas estructurales, con mención especial a las mejoras emprendidas en el mercado laboral y en el sistema público de pensiones, y en la positiva evolución de las condiciones de financiación del Estado.

La decisión de la agencia de calificación toma por sorpresa al mercado, puesto que el consenso de los analistas no esperaba un cambio del rating de España al entender que desde el pasado mes de diciembre no se habían obtenido grandes progresos en la economía. Con todo, Moody’s advierte que España sigue teniendo como lastre el déficit presupuestario y la deuda, que podría alcanzar el 102% del PIB en el año 2016.

La decisión del viernes de Moody’s forma parte de una mejora de las calificaciones de los países europeos que ya se apreció la pasada semana, cuando la agencia elevó su perspectiva sobre la deu_da de Italia, que pasó de negativa a estable, aunque confirmó su calificación Baa2.

En diciembre, la última vez que Moody’s mejoró la perspectiva de la deuda española, la agencia siguió los pasos de las otras dos grandes firmas de calificación, Fitch y Standard & Poor’s, que ya había tomado esa decisión un mes antes. Un movimiento que reflejó el cambio de percepción que desde meses atrás tenían los mercados sobre la economía española. Desde entonces, la rentabilidad del bono español a diez años ha pasado del 4,23% al 3,54% con que cerró este viernes, y que llegó durante la semana a situarse por debajo del 3,5%, un nivel no visto desde febrero de 2006.

Calendario de revisiones

La revisión de la nota de España realizada por Moody’s no es un hecho aislado. La agencia de calificación volverá a examinar la economía española el próximo 20 de junio y el 17 de octubre. Antes de la segunda revisión de Moody’s, Fitch realizará su propia evaluación el 25 de abril mientras que Standard & Poor’s analizará la evolución macroeconómica el 23 de mayo, para más tarde volver a hacer un segundo análisis el 24 de octubre y el 14 de noviembre, respectivamente. Junto a las revisiones de la calificación de la deuda española, Moody’s también analizará la evolución de las comunidades autónomas. En concreto, el próximo 7 de marzo la agencia de rating dará su conocer su examen.

Las agencias de rating comenzaron a degradar la calificación de la deuda española en 2009, coincidiendo con el peor momento de la recesión económica. La última rebaja realizada por Moody’s a la deuda al rating español se remonta a junio de 2012, un descenso de tres escalones, hasta situarla en Baa3.

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