Protestan contra los nuevos servicios de transporte
Aplicación Uber
Un taxi en Madrid

Los taxis, en pie de guerra contra Uber

El sector del taxi no quiere ni oír hablar de la aplicación móvil Uber. Siente que este servicio, que permite solicitar vehículos de transporte en la ciudad desde el móvil, amenaza su negocio. Por ello, la Confederación del Taxi de España (CTE) ha levantado ya la voz y ha amenazado con “movilizaciones nacionales de protesta” si no se toman medidas contra esta nueva empresa estadounidense, que acaba de desembarcar en Barcelona, su primer incursión en el país. La CTE defiende que el servicio de Uber es “totalmente ilegal” porque ofrece servicios de transporte a través de vehículos sin autorización administrativa.

La polémica en torno a Uber no es nueva. Las protestas de los taxistas españoles llegan pocos días después de que un tribunal de Bruselas prohibiera que esta joven empresa, lanzada en 2009 y valorada en unos 2.750 millones de euros, opere en la capital de Bélgica. Una decisión que, sin embargo, fue duramente criticada por la vicepresidenta de la Comisión Europea, Neelie Kroes, quien se opuso a la decisión de la justicia belga de imponer multas a Uber de hasta 10.000 euros por cada intento de recogida de clientes.

“La prohibición no protege ni ayuda a los pasajeros, solo protege al cartel del taxi”, aseguró la comisaria de la Agenda Digital en su blog oficial. “La responsable de estas cuestiones en Bruselas es Brigitte Grouwels;su título es ministra de Movilidad, pero tal vez debería ser ministra de anti-Movilidad”, añadió Kroes, que animó a que los ciudadanos expresaran su desacuerdo con la decisión de la justicia belga. Desde entonces, cientos de personas han manifestado su apoyo al servicio de Uber en Bélgica.

Buena acogida de los clientes

Ante las críticas del sector del taxi en España, la compañía estadounidense, que opera actualmente en 90 ciudades de 34 países, ha colgado una primera reacción en su página web. En ella, los responsables de Uber explican que han elegido la ciudad de Barcelona para aterrizar en España por su espíritu abierto. “Aquí se han celebrado las Olimpiadas de 1992 y tiene lugar el Mobile World Congress... es una ciudad que se reinventa constantemente, adaptándose a los nuevos tiempos”, señalan.

La compañía cuenta que hace dos meses decidió comenzar un periodo de pruebas en Barcelona y aclara que han logrado muy buena acogida: “La gente de la ciudad está realmente interesada en construir comunidades alrededor del transporte colaborativo y así ha sido durante años (...) Los taxis han elegido protestar contra un nuevo rival, esa es su elección. Sin embargo, mantener el statu quo no beneficia a nadie, ni a la gente, ni a los conductores, ni a la ciudad. La seguridad, la confiabilidad y la posibilidad de elección es lo que permitirá a los consumidores acceder a nuevas formas de transporte y no las protestas”, defiende Uber en su web.

La compañía explica igualmente que no va a parar de entrar en nuevas ciudades, pese a los intentos del sector del taxi “de pelear contra la innovación y la competencia. Las operaciones continuarán en cada Uber City”, subrayan.

La empresa también publicó hace unos días una guía en la que detallaba las coberturas de sus seguros para los clientes del servicio. Un movimiento con el que intenta evitar que las autoridades de las diferentes ciudades donde opera aleguen razones de seguridad para el ciudadano para obligar al cierre de su servicio.

Para Android e iOS

Pero ¿por qué tanto revuelo? ¿Qué inquieta al sector del taxi? ¿Cómo funciona esta app? Uber es una aplicación que está disponible para dispositivos Android e iOS que permite solicitar vehículos de transporte en la ciudad desde el móvil. Se trata de un claro ejemplo de cómo la tecnología abre nuevos caminos a negocios tradicionales, como el taxi. La firma ofrece seleccionar el punto de recogida exacto a través de un servicio de mapas y ofrece una forma de pago basada en la introducción de la tarjeta de crédito.

El profesor del IE Business School, Enrique Dans, defiende en su blog que Uber supone más opciones para el usuario. “Ofrece un elemento de predictibilidad y de capacidad de elección que el sistema tradicional [del taxi] no ofrece, y que aporta un valor que muchos están dispuestos a pagar. “Como en toda industria en vías de disrupción, prohibir Uber resulta imposible y abusivo, y solo lleva a absurdos desde el punto de vista legislativo. Lo único se que puede plantear para el sector del taxi es intentar eliminar algunas de las restricciones y regulaciones absurdas que lo aquejan e intentar competir en base a un mejor servicio”. Lo contrario, añade, es una posición cortoplacista, “por duro e injusto que parezca”.

Desde la CTE insisten sobre su “ilegalidad” y reclaman que las autoridades emprendan “medidas correctoras de forma inmediata” para terminar con su actividad. La Confederación sostiene que si se mantiene la permisividad ante Uber se pondrán en riesgo “100.000 puestos de trabajo del sector del taxi”. Por estos motivos, argumentan, la CTE espera que se adopten medidas contra Uber e insta a regular cualquier aplicación que pueda ofrecer servicios similares.

Servicios alternativos que se desmarcan de la polémica

Uber es un proyecto con aspiraciones globales que, como explica Enrique Dans en su blog, “ha logrado llevar la disrupción a un sector generalmente compuesto por empresas relativamente pequeñas o por autónomos, que deben pasar por un proceso de homologación complejo y costoso en el que existen un buen número de evidentes abusos”. Este profesor se refiere a que, entre otras cosas, para establecerse en España como taxista debe obtenerse una licencia cuyo precio oscila entre los 80.000 y los 100.000 euros, un permiso de conducción especial y debe adquirirse un vehículo homologado. Pero la industria del taxi empieza a sufrir la presión de start-ups con modelos de negocio innovadores. Algunas defienden su legalidad y se desmarcan de la polémica surgida con Uber y el gremio de los taxistas.

l Una es Cabify. Esta empresa ofrece un servicio para traslados mediante coche con chófer en varias ciudades españolas y latinoamericanas. Entre sus ventajas, explican, destaca el pago automatizado a través de tarjeta de crédito o Paypal (sin necesidad de llevar efectivo), escoger el tipo de vehículo y conocer el precio por adelantado. Cabify aclara que opera en España “a través de licencias VTC (Vehículos de Transporte con Conductor), “un servicio completamente reglamentado y acorde con la legalidad vigente”. En España, la regulación limita el número de licencias VTC a una por cada 30 taxis. Así, en Madrid, Cabify cuenta con una flota de hasta 600 vehículos.

l La empresa de carsharing Bluemove tiene claro que su modelo de negocio no atenta contra el servicio del taxi. “Nosotros apostamos por que los coches salgan de las ciudades y que aquellos que no necesiten un uso intensivo del automóvil, no tengan coche. De este modo, lo ideal es utilizar el taxi, el transporte público, la bicicleta en los desplazamientos urbanos cortos y coger un coche Bluemove para desplazamientos interurbanos”, explica Gabriel Herrero, presidente de Bluemove. El directivo pone como ejemplo un desplazamiento puntual a un centro comercial, que requiere de llevar compra posteriormente, una reunión en un municipio fuera de la capital o incluso una excursión de un día a las afueras. “Son servicios para los que muchos alquilarían un coche, no cogerían un taxi”, afirma.