Energías renovables

La eólica de Canarias atraerá pocos inversores

La patronal considera una contradicción incentivar nuevos parques y retirar ayudas a los antiguos

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante la inauguración del primer parque .
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante la inauguración del primer parque .

La patronal eólica considera “una contradicción” incentivar los nuevos parques y retirar la ayuda a los antiguos cuando generan los “mismos beneficios perseguidos”, es decir, reducir los costes de generación eléctrica. Es la conclusión de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), que la semana pasada pidió que el Gobierno retire una propuesta de orden ministerial para incentivar nuevas instalaciones eólicas y fotovoltaicas en los sistemas eléctricos peninsulares, con el fin de que “la sustitución de generación convencional por renovable suponga reducciones del extracoste de generación y favorezca el equilibrio entre los ingresos y costes del sistema eléctrico”, según reza el preámbulo de la norma.

Ahora bien, la patronal eólica considera que “no se va a lograr el objetivo de atraer nuevas inversiones, debido al elevado grado de inseguridad jurídica que se ha instalado en España como consecuencia de la retroactividad de la reforma eléctrica”, en referencia a la congelación de la retribución a las renovables, por la que los parques eólicos, plantas solares fotovoltaicas o centrales hidráulicas no saben lo que cobrarán por generar electricidad.

Para la AEE, “el extracoste de generación en los sistemas no peninsulares se ha incrementado un 38% desde el año 2009”, plasma la propuesta de orden ministerial, ya que “la demanda eléctrica se cubre mayoritariamente con tecnologías térmicas de origen fósil”. En 2013, antes de la reforma eléctrica, producir un megavatio/hora eólico en Canarias costaba 81,25 euros, frente a los 186 euros que cuesta mediante combustibles fósiles.

La nueva orden establece un régimen retributivo específico para los sistemas extrapeninsulares que se otorgará mediante subastas, con la excepción para un cupo de 450 megavatios eólicos para Canarias, cuya retribución a la inversión no será otorgada mediante este sistema, sino de forma directa, como hasta ahora. Al valor de la retribución a la inversión se le añadirá un incentivo por reducción de costes de generación.

Las claves

38%
se ha incrementado el extracoste de los sistemas extrapeninsulares desde el año 2009, por el uso mayoritario de combustibles fósiles.

2005
es el año tope hasta el que se retribuirán los parques eólicos instalados en Canarias. Los anteriores no tendrán derecho a ningún incentivo.

81,25
euros costaba producir un megavatio hora con energía eólica antes de la reforma eléctrica, frente a los 186 euros que cuesta con combustibles fósiles.

El problema es que, con independencia de la cantidad que se otorgue –que oscila entre los 64,81 megavatios/hora de la Gomera y los 86,96 euros de Tenerife–, los inversores “no van a tener garantías de que esto se vaya a respetar. La nueva regulación estatal sobre renovables y la propuesta de real decreto sobre estas energías establece que la retribución a la inversión se revisará cada tres años, en base a los precios del mercado”. Además, se podrán revisar todos los parámetros retributivos, incluyendo la supuesta rentabilidad razonable. Es decir, “los inversores no tienen garantía regulatoria para toda la vida normativa de los proyectos, que es de 20 años”.
Ahora, la regulación para los sistemas extrapensinsulares supone en sí misma, según la AEE, “una enorme contradicción: mientras pretende agilizar la introducción de energía eólica en el sistema canario (por la reducción de costes que ofrece), ignora que los parques ya instalados generan los mismos beneficios y se les aplica un cambio de régimen retroactivo igual que al resto de instalaciones en España”.

Por ejemplo, y teniendo en cuenta que la mayor parte de las instalaciones eólicas canarias son anteriores a 2005 y no tendrán derecho a ningún tipo de incentivo, “va a ser difícil que los potenciales inversores confíen en que se vaya a tratar a los nuevos parques de una forma distinta durante el tiempo necesario para rentabilizar los proyectos”.

Marca España, también renovable

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha instruido a su red de embajadas y consulados a difundir la imagen de España como “un país de tecnología”, recoge Europa Press.

Para ayudarles a difundir ese mensaje, la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales ha elaborado un folleto con datos que ponen en valor el potencial tecnológico de España y sus empresas.

El documento, de 13 páginas, presenta España como un país con infraestructuras “de primer orden”;centros de investigación y empresas líderes en sectores tecnológicos tan diversos como la producción y la gestión de la energía, las tecnologías medioambientales y para la salud. España, destaca el folleto, posee la primera red de alta velocidad más extensa del mundo, es el cuarto país en energía eólica y solar fotovoltaica por potencia instalada y también ocupa posiciones de liderazgo en el sector de la automoción. Las tecnologías de la información, de telecomunicaciones, aérea, espacial y naval son otros sectores en los que destaca el país.

No es la primera vez que el Ministerio de Asuntos Exteriores distribuye a sus embajadas y consulados folletos sobre las posiciones de liderazgo de empresas españolas de todo el mundo. Ahora prepara otro relacionado con la presencia española en grandes obras de ingeniería civil.

Para la patronal, “si el Gobierno quiere que se instalen más eólicas en los territorios extrapeninsulares, debe dar marcha atrás a las normas propuestas a nivel estatal”.