La ingeniería controla por láser 400 kilómetros de túnel

Euroconsult lleva tecnología española al metro de Londres

Sistema Tunnelings de la ingeniería española Euroconsult.
Sistema Tunnelings de la ingeniería española Euroconsult.

El nombre de Tunnelings da al sistema de control de túneles de Euroconsult aire de marca anglosajona, pero se trata de tecnología made in Spain. La firma que preside Leonardo Benatov lo ha llevado al metro de Londres, conocido como The Tube, para mejorar la supervisión de los 400 kilómetros de redes suburbanas bajo la capital inglesa.

Hasta el momento, el control del estado de los túneles se viene realizando en los periodos en que el servicio está paralizado para los viajeros. Apenas hay tres horas diarias para esta tarea, basada en inspecciones visuales que los técnicos realizan a pie, con la mínima iluminación eléctrica existente en las galerías y con linterna en mano. Ese personal avanza cinco kilómetros por hora.

Con tramos con más de 150 años de antigüedad, para el metro londinense resulta crítico llevar a cabo un mantenimiento exhaustivo.

La ingeniería madrileña aporta en este caso un sistema que es capaz de revisar 40 kilómetros por hora con una precisión de un milímetro y con el apoyo de un mapa tridimensional del túnel. Lo hace con un vehículo móvil sobre el que se acoplan seis cámaras láser que realizan un mapa tridimensional en busca de fisuras, roturas y humedades. Una diferencia de la noche al día respecto a la supervisión tradicional si además se considera que el sistema, que ha sido previamente testado en el metro japonés de Tokio, también vigila las vías.

La tecnología Tunellings, creada a partir de encargos del Adif español, rebaja de 80 días a solo diez el tiempo en que se puede realizar la inspección de la red del suburbano londinense. Desde Euroconsult se insiste en que no solo se trata de aportar velocidad, sino que puede adaptarse a los distintos tipos de materiales en que fue construida la infraestructura.

La primera prueba llevada a cabo por Euroconsult ha sido en un túnel ejecutado en 1920, que el operador del metro cree el más complejo de auscultar. Hasta entonces, Tunnelings solo había trabajado sobre hormigón, por lo que Euroconsult hizo ajustes en el software para que funcionara sobre superficies revestidas con ladrillo.