Desarme de los grupos paramilitares

Acuerdo internacional para relajar la tensión en Europa del Este

Soldados ucranianos en un vehículo de combate de infantería toman posiciones en las afueras de la ciudad de Kramatorsk.
Soldados ucranianos en un vehículo de combate de infantería toman posiciones en las afueras de la ciudad de Kramatorsk. EFE

Delegaciones de Estados Unidos, Ucrania, Rusia y la Unión Europea (UE) reunidas el jueves en Ginebra llegaron a un principio de acuerdo para solventar la crisis política y militar de Ucrania. En concreto, pactaron el desarme de todos los grupos paramilitares ilegales en Ucrania y la amnistía de aquellos que participaron en los desórdenes registrados en el este del país, según anunció el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov.

También se acordó que todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados en distintas localidades del este de Ucrania deben ser devueltos a sus legítimos propietarios. Además, en el documento del acuerdo se recoge la necesidad del inicio de un proceso de enmienda constitucional por parte del Gobierno en Kiev para “dar voz y voto a todas las partes” que deseen participar en un diálogo “abierto, nacional e incluyente”, según hizo saber el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, acompañado de la máxima responsable de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton. En la práctica supone iniciar un proceso de federalización de Ucrania para proporcionar autogobierno a las minorías en las regiones del este, con presencia significativa de rusohablantes.

Los acuerdos se logran después de que la OTAN anunciara que ampliará su presencia militar en el Este europeo en un gesto de apoyo a Ucrania y tras los enfrentamientos en los que los rebeldes prorrusos tomaron el Ayuntamiento de Donetsk.

Por otra parte, José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, ha arrancado a Moscú el compromiso para una reunión trilateral con Rusia y Ucrania, aún sin fecha, sobre la distribución y tránsito del gas que llega desde esa región a algunos socios comunitarios. Europa recuerda a Putin que “se abstenga de cortar el suministro, ya que crearía dudas sobre su voluntad de ser considerado como un proveedor fiable de gas para Europa”, ha escrito el presidente de la CE al alto mandatario ruso.