Javier Pérez-Tenessa

El empresario viajero

Eficiente en el trabajo y apasionado por conocer mundo. La personalidad del consejero delegado de eDreams está muy presente en el ADN de la compañía

Caricatura de Javier Pérez-Tenessa, consejero delegado de eDreams Odigeo
Caricatura de Javier Pérez-Tenessa, consejero delegado de eDreams Odigeo

Internet apenas empezaba a llegar a los hogares españoles y las compras electrónicas todavía no despertaban demasiada confianza entre sus usuarios. En ese contexto, que corresponde al año 2000, Javier Pérez Tenessa (Ciudad de México, 1967), decidió apostar por una idea novedosa: una agencia de viajes online –eDreams– que hoy en día es el mayor distribuidor del mundo a través de la red en su sector.

Su carrera profesional, sin embargo, parecía no apuntar precisamente en esa dirección cuando terminó sus estudios. Este ingeniero aeronáutico titulado por la Universidad Politécnica de Madrid, con premio al mejor expediente académico incluido, empezó a trabajar en el diseño de satélites en Francia y Estados Unidos, pero pronto abandonó esta actividad por los despachos. Se dedicó por primera vez a la gestión en la consultora McKinsey en España, pero el cambio de rumbo en la vida de Pérez-Tenessa llegó de la mano de su estancia en San Francisco. Y es que alguno de sus conocidos piensa que sus duros años de estudio despertaron en él muchas ganas de vivir, viajar y conocer gente muy diferente.

Un MBA en la Universidad de Stanford y su paso por la compañía Netscape se convirtieron en el punto de inflexión de la carrera de este ejecutivo. El contacto que tuvo en esa etapa con jóvenes empresarios de Silicon Valley le marcó e hizo que se decidiera a emprender su propio negocio. Allí empezó a gestar una idea junto con James Hare –cofundador de la agencia de viajes en la red– que terminó evolucionando con una historia parecida a la de las grandes tecnológicas nacidas en un garaje, que en su caso fue lo que el propio directivo ha descrito alguna vez como “un zulo sin ventanas, bajo el paseo de la Bonanova de Barcelona”. Así nació eDreams.

La compañía ha ido creciendo y ganando cuota de mercado en paralelo a la expansión de internet, y ha vivido un especial aumento en sus ventas con la irrupción de la crisis económica. Esta empujó a los viajeros a buscar y comparar para ajustar los precios de sus escapadas, una tarea que la empresa se ha esforzado en facilitar. Como consejero delegado, Javier Pérez-Tenessa, ha liderado el crecimiento de la que ya es la compañía de comercio electrónico número uno en Europa (convertida en el grupo eDreams Odigeo desde junio de 2011) y que ha salido a bolsa esta misma semana.

Aunque la agencia de viajes ocupa casi todo su tiempo, este ejecutivo también ha pasado por otros consejos de administración, como el de la compañía aérea de bajo coste Vueling.

Además de ejercer como directivo, Pérez-Tenessa interviene con regularidad en eventos de carácter internacional relacionados con escuelas de negocios y universidades de la talla del IESE, Harvard, Chicago o aquella en la que descubrió su vocación de empresario escuchando a otros ponentes, Standford.

Quienes trabajan con él en el día a día, aseguran que, como profesional, es una persona muy analítica. Concede una gran importancia a los datos y a la exactitud, algo que puede deberse a su formación como ingeniero. Las personas cercanas al consejero delegado de eDreams consideran que la cultura de la empresa está muy influenciada por ese carácter, ya que las decisiones estratégicas se basan siempre en resultados y análisis rigurosos. Además, subrayan que es capaz de entender las cosas muy rápido y que es ágil en la búsqueda de soluciones ante los problemas.

Quienes comparten proyecto con Pérez-Tenessa también destacan la atención que presta a los detalles, algo que no le impide tener una visión del negocio en su conjunto. Aseguran aquellos que lo rodean que es capaz de mantener el equilibrio entre ambas cosas.

Sin embargo, la seriedad que aplica a su trabajo no es un reflejo de su personalidad fuera de él. En el poco tiempo libre del que dispone este ejecutivo, le gusta disfrutar y reír con su familia (tiene dos hijos) y amigos, quienes afirman que es fácil mantener una conversación con él de cualquier tema.

Su trayectoria personal está, al igual que la profesional, marcada por las experiencias que ha vivido. Su paso por Estados Unidos influyó en su forma de concebir los negocios, pero también le sirvió para descubrir una de sus mayores aficiones: el windsurf. Ahora tiene menos oportunidades de practicarlo, pero cuando puede intenta escaparse a Tarifa o a alguna playa norteamericana para disfrutar de este deporte.

Una de las grandes pasiones del directivo de la es la música clásica. Sabe tocar el piano y recibe clases de canto. De hecho, le encanta la ópera e intenta participar en pequeños montajes musicales como aficionado.

Otra de las facetas que se cuela en su vida fuera de los despachos es su conocimiento de diferentes nacionalidades, adquirido durante sus estancias en diversos países. Dicen que su corazón está dividido entre las culturas mexicana, francesa, holandesa, española y estadounidense, sin olvidar la catalana.

Y es que su residencia actual está establecida en Barcelona, ciudad de la que se confiesa enamorado. También es amante de la gastronomía de la región, especialmente de los calçots.

Su paso por diferentes países ha hecho que cuente con amistades dispersas por medio mundo y que entre ellas haya perfiles muy dispares. Explican sus conocidos que, por muchos kilómetros que lo separen de sus amigos, el cofundador de eDreams se esfuerza por mantener el contacto con ellos.

En el trabajo o en su vida personal, lo que a Pérez-Tenessa no le gusta es perder el tiempo. Desde su entorno aseguran que es alguien muy eficiente que siempre va directamente a lo importante. Tal vez por ese motivo, se puede afirmar que a sus 46 años no ha desperdiciado ni un solo momento.