Acelera el cierre de parte de su red por falta de rentabilidad y de interés comprador

CX saneará sus sucursales de fuera de Cataluña antes de su venta

Luis de Guindos, mministro de Economía.
Luis de Guindos, mministro de Economía.

Catalunya Banc reducirá a algo más de la mitad su red de oficinas fuera de Cataluna que ha puesto a la venta. De las 196 sucursales existentes cuando se puso a la venta hace algo más de dos meses, el número se recortará hasta superar ligeramente el centenar, gran parte ubicadas en Madrid y País Vasco. Esta operación, como la de la adjudicación de la cartera hipotecaria contaría con nuevas ayudas públicas, que estudia el Gobierno.

 Economía mantiene su proyecto de iniciar la subasta de Catalunya Banc este verano, aunque antes de realizar esta operación el FROB tiene todavía que desprenderse de una serie de activos de la entidad catalana para lograr hacer más atractiva esta puja, suspendida ya en dos ocasiones.

Y es que los posibles interesados siguen reclamando un mayor saneamiento de la firma, que iría acompañado de nuevas ayudas públicas, que se sumarían a los 12.000 millones recibidos ya por la excaja de ahorros. Varias fuentes aseguran que esta adicional inyección de fondos podría sumar unos 1.500 millones de euros, como ayer publicó El Mundo.

El FROB ha comenzado a acelerar los procesos de subasta de los activos en venta colaterales a la entidad financiera. Su objetivo es cerrar estas ventas en un mes o mes y medio para inmediatamente iniciar la puja de Catalunya Banc. De momento, hoy o el próximo lunes, se firmará la venta de su plataforma de gestión de activos CX Inmobiliaria por unos 40 millones de euros.

Tras esta venta, el FROB tiene previsto subastar la cartera de créditos fallidos de la entidad catalana de 1.610 millones de euros. Esta operación podría cerrarse a finales de este mismo mes.

Inmediatamente después se adjudicarían las oficinas de fuera de Cataluña, aunque antes deben pasar por un nuevo proceso de saneamiento, que consumiría, según varias fuentes nuevas necesidades de fondos públicos, aunque fueran en forma de garantías. El más o menos centenar de oficinas que se vendería estarían limpias de morosidad y su cartera de crédito sería mínima ya que los potenciales compradores quieren ganar cuota en pasivo.

Banco Popular y el fondo estadounidense Apollo son las dos firmas más interesadas en la compra de esta red de CX fuera de Cataluña.