Ignasi Biosca Reig, consejero delegado de los laboratorios Reig Jofré

“En la farmacia, un antibiótico es más barato que los chicles”

Reconoce que para sobrevivir las farmacéuticas españolas tienen que salir al exterior e innovar.

Confiesa que la familia Reig está abierta a acuerdos, “si la operación es buena”

“En la farmacia, un antibiótico es más barato que los chicles”

Ingeniero de Telecomunicaciones, Ignasi Biosca Reig (Barcelona, 1968) abandonó su carrera en publicidad digital para, en 2006, ponerse al frente de la empresa familiar. El laboratorio fue creado en 1929 por su abuelo. Actualmente factura 120 millones de euros, con un 59% de negocio internacional y un crecimiento del 10% anual. Emplea a 640 personas y cuenta con dos plantas de fabricación, en Barcelona y Toledo. Ha apostado por el mercado exterior y por la división de biotecnología, que ha buscado diversas alianzas con Oryzon, Bionure o comprando la sueca Bioglan.

Pregunta. ¿Con qué nuevos productos cuenta Reig Jofré?

respuesta. Blox4 Allergy, para prevenir la alergia, se desarrolló en Suecia, fruto de nuestra colaboración con pequeños laboratorios de allí, y se está lanzando en España. Otro es GynEC-Dx, un kit de diagnóstico para el cáncer de endometrio. Lo hemos lanzado primero en España. La reacción de los médicos es muy positiva, pero nos enfrentamos a los problemas presupuestarios en hospitales.

P. ¿Y en fármacos?

Queremos seguir creciendo internacionalmente. El mercado exterior nos va a dar 100 millones de euros más al año”

r. La Agencia Española del Medicamento ha aprobado Nife-Par y estamos en el proceso administrativo para poder llevarlo al mercado. Es un producto ginecológico, para frenar las contracciones cuando hay riesgo de parto prematuro. Está desarrollado íntegramente en España. No es inyectable como otros, sino oral. Lo lanzaremos en Japón y en un par de años en Europa.

P. ¿Cuál es el más importante económicamente?

r. Tal vez GynEC-Dx; por ser único y cambiar totalmente la forma de diagnóstico, es el que puede aportar un impacto más importante. Si este proceso de internacionalización sale bien, con ventas directas, cualquiera de ellos permitirá a Reig Jofré internacionalizarse. Estamos hablando de un mercado exterior con crecimientos de 50 o 100 millones de euros adicionales a la cuenta de resultados, a poco que fueran mínimamente bien. Fíjese que en 2006 estábamos facturando 60 millones, la mitad de lo que cerramos el año pasado.

"Las compañías farmacéuticas tenemos que ser tractores de la biotecnología”

P. ¿Por qué ese crecimiento rápido?

r. Hemos reinvertido. Hemos sufrido mucho entre 2000 y 2005, con inversiones muy importantes. No fueron momentos fáciles. Fueron momentos de bonanza para el sector y para nosotros no. Nos obligó a reinventarnos. En el año 2000 adquirimos la planta de antibióticos a GSK. Por eso empezamos a buscar clientes en todo el mundo. Fue un esfuerzo muy importante, pero cuando llegan los recortes a España en 2010 a nosotros ya nos pilla con un pie en el exterior, algo no habitual en una compañía de nuestro tamaño y que nos permitirá tener un proyecto sólido en los próximos años.

P. ¿Y respecto a los beneficios?

r. Estuvimos algún año en números rojos al principio de la década. Los beneficios no han acompañado a los ingresos, porque esta industria ha perdido márgenes, pero sí que nos permite generar unos mínimos beneficios para financiar la I+D.

P. ¿Con qué obstáculos se enfrentan los laboratorios medianos españoles?

r. Para sobrevivir, el crecimiento tiene que venir de nuevos productos y de otros mercados. No hay futuro para una compañía sustentándose únicamente en el mercado español. Aunque necesitamos el mercado nacional como referencia, porque lanzar aquí los productos nos da una gran tarjeta de presentación, para eso necesitamos el apoyo de la Administración española.

P. El coste de la investigación, ¿les lleva a renunciar a fármacos propios?

r. No renunciamos. Creemos que la forma de salir adelante es innovar. Por una lado, tenemos 60 personas en el equipo interno de innovación, aunque la ley castiga mucho la innovación porque la estructura de precios no la diferencia. Por otro lado, para la investigación hemos apostado por trabajar a nivel europeo con compañías especializadas. Es el ejemplo de la joint venture con Oryzon Genomics. Tenemos entre 20 y 30 proyectos y cinco son de investigación pura, con dos ya en fase clínica. Y seguimos buscado colaboración con compañías.

P. ¿Cuáles son sus planes?

r. Seguir buscando crecimiento, sobre todo internacionalmente, y seguir consiguiendo flujos de caja para poder invertir en desarrollo industrial y en I+D. Estamos buscando tener una presencia más directa en otros mercados complementarios, identificando oportunidades.

P. ¿Con compras?

r. Buscamos compras o asociaciones. Hay oportunidades a nivel internacional. Y a nivel de I+D, alguna biotecnológica.

P. ¿Han pensado en una salida a Bolsa?

r. Lo hemos pensado todo. Sería ingenuo no haberlo hecho. Pero como familia no tenemos la idea de anteponer los intereses familiares a los de la compañía. Estamos abiertos. No está para nada descartada, pero no es un camino que hayamos cogido. Todo se podría considerar si la operación es buena. Para más crecimientos deberemos buscar una estructura de financiación adecuada.

“Debemos conocer las reglas del juego regulatorias”

P. ¿Por qué mercados apuestan?

R. En dos años EE UU será muy importante. La planta de Toledo de inyectables fue aprobada por la FDA americana en verano de 2013, lo que es un hito.

P. ¿Cómo les han afectado los recortes sanitarios?

R. Los recortes han afectado a nuestro negocio es-pañol. Los precios han bajado de forma dramática. Se ha polarizado entre productos de precios muy elevados y productos con precios muy bajos. En la farmacia, el antibiótico es más barato que un paquete de chicles. Antes, la gente se moría por las infecciones, ahora puedes mandar al niño al colegio gracias a un antibiótico de dos euros. Hemos banalizado algunos productos ba-jando los precios de esa for-ma. Sanidad tiene que trabajar con la industria para buscar modelos sostenibles.

P. ¿Y cómo se consigue que sea sostenible?

R. Como compañías estamos dispuestas a hacer los esfuerzos que haya que hacer, pero debemos saber las reglas del juego. El mar-co regulatorio ha ido cambiando, con varios decretos seguidos que distorsionan las inversiones de los últimos años.

P. ¿Qué planes tiene para el negocio de biotecnología?

R. Personalmente creo que esta industria avanzará con proyectos pequeños, con financiación público-privada. Compañías farmacéuticas como la nuestra tienen que ejercer de papel tractor de la biotecnología.

P. ¿Con adquisiciones como hace Grifols?

R. Grifols ha expresado públicamente que busca proyectos para invertir. Se-guramente su posición de tesorería es sensiblemente distinta a la nuestra, pero el mensaje que da a la industria es muy interesante.